sábado, 10 de diciembre de 2022

EL PODER DEL AMOR: (Cantares 8:1-14)

 

EL CANTAR DE LOS CANTARES:

(Cantares 8:1-14)

 

EL PODER DEL AMOR:


Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén,

Que no despertéis ni hagáis velar al amor,

Hasta que quiera. (Cant. 8:4)


                                 Pastor: Carlos Ramírez Jiménez: 

VV. 1-3. La Sulamita desea que Salomón hubiera sido su hermano natural para poder expresar públicamente su afecto hacia él, algo impropio de una pareja casada en aquella cultura.

En 8:1, la amada introduce un deseo hipotético respecto de su amado. Lo que desea no es que él sea su hermano carnal, sino que él se sienta con la libertad de expresar públicamente su amor por ella.

Lo que no estaba permitido hacer en público entre esposo y esposa, sí era permisible entre hermanos, como por ejemplo, besarse.

Otra cosa que ella haría de ser hermana de él, es llevarlo y meterlo en casa de su madre (v. 2). Obviamente, el propósito no sería el de jugar como hermanos carnales, sino hacer el amor como amantes. Tú me enseñarías significa que él le enseñaría los secretos del amor, en el lugar donde ella tuvo sus primeras experiencias sexuales (3:4).

Ella está dispuesta a aprender de él el arte de amar, aun cuando a lo largo de Cantares la amada se expresa sexualmente con gran maestría:

·      La intención erótica de la mujer queda clara en las dos últimas líneas del v. 2.

Las expresiones son de carácter distintivamente sexual (5:1; 7:2).

·      Probablemente el v. 3 es el cumplimiento del deseo expresado por la amada en el v. 1, y repite 2:6.

Yo te llevaría, te metería en casa de mi madre;

      Tú me enseñarías,

 Y yo te haría beber vino

    Adobado del mosto de mis granadas”. (Cantares 8:2). 

En el v. 4 se repite por tercera vez este refrán (2:7; 3:5), que concluye con una cuarta sección de Cantares. A estas alturas, el amor ya está despierto y consumado (ver 8:5), y no necesita de mayor estímulo por parte de los testigos anónimos. De esta manera, toda esta parte, que comenzó con sueños confusos y frustraciones, alejamientos y desencuentros, concluye con los amantes cada uno en los brazos del otro.

4.2.    Consolidación Del Matrimonio. Cant. 8:5-14:

En esta última sección de Cantares, todos los protagonistas del poema amoroso parecen darse cita para hacer sus últimos comentarios, mientras los amantes consolidan su relación de amor reafirmando su compromiso mutuo, sellándolo con la unión sexual.

1) El Cortejo Nupcial. Cant. 8:5a.

Esta sección comienza con las mismas palabras con que se inicia la tercera sección de Cantares (3:6-5:1), y ambas terminan con la consumación del amor. La pregunta ¿Quién es ésta? aparece también en 6:10, si bien en 8:5 la respuesta es explícita: se trata de la amada. Ella viene recostada sobre su amado, lo cual indica cercanía e intimidad.

Los enamorados parecen regresar de hacer el amor en el campo (7:11, 12). Ahora están tranquilos y su amor se ha vuelto a confirmar. La intervención del cortejo provee una transición a lo que sigue.

2) La Amada. Cant. 8:5b-7.

Una vez más es la mujer quien toma la iniciativa para expresar sus sentimientos respecto a las experiencias sexuales que está viviendo. En este caso, ella está asociando el manzano con la casa materna del amado.

Ya se ha indicado la connotación sexual que tiene el manzano en Cantares. En una ocasión anterior, ella comparó a su amado (el que hace el amor) con un manzano (2:3), y pidió ser refrescada con manzanas (satisfecha sexualmente, 2:5). Probablemente aquí se esté dando a entender que la pareja tuvo alguna relación sexual sobre la misma cama donde la madre del amado lo dio a luz (ver 3:4; 8:2). Así como ella “despertó” sexualmente (ver 2:7; 3:5; 8:4) en aquella ocasión, él también lo hizo gracias a ella.

Joya Bíblica:

Las poderosas aguas

no pueden apagar el amor,

ni lo pueden anegar los ríos (8:7).

Los vv. 6, 7 son los más hermosos de todo Cantares, y resumen el tema central de todo el poema, que es el amor. En estos versículos, la amada presenta tres imágenes, y cada una de ellas, a su vez, sugiere una característica distintiva o una cualidad del amor.

Las imágenes son:

Ø La muerte,

Ø La tumba y

Ø El fuego;

Los atributos o virtudes sugeridos por estos cuadros son:

·      La fuerza,

·      La pasión y

·      La vehemencia.

1- La muerte es algo que ningún poder en la tierra jamás ha podido vencer.

La muerte tiene una fuerza irresistible. Nadie ha podido contra ella, salvo Jesucristo. Así es el amor para la amada: inquebrantable e irresistible como la muerte. De esta manera, el v. 6 presenta el grito apasionado y urgente de la amada, que quiere estar cerca de su amado, para ya no separarse nunca más de él. Esto se ve claramente en la referencia al sello sobre tu corazón y sobre tu brazo.

El sello era un anillo trabajado o una piedra preciosa labrada. El hombre lo llevaba en uno de sus dedos, y la mujer atado con un cordel colgando de su cuello y arreglado de manera que pendiera sobre su corazón. Cuando estos sellos eran intercambiados por los amantes, esto era señal de que sólo la muerte podía separarlos. La fuerza de su amor era tan sólida e irresistible como la muerte misma.

Además, los sellos eran usados como marca de propiedad, como la firma personal en nuestros días. El contexto sugiere que la amada quiere marcar a su amado como propio (ver 2:16; 6:3; 7:10).

2- La segunda imagen es la de la tumba, y la virtud en cuestión es la pasión.

Según la amada, la pasión (el deseo de poseer a la persona amada) es inflexible como la tumba. El amor tiene algo muy importante en la pasión sexual. El deseo ferviente por el ser amado enriquece y mantiene viva la llama del amor.

La pasión cautiva en forma absoluta a los que se aman. La palabra inconmovible traduce un término hebreo que significa:

Ø Duro”,

Ø Firme”,

Ø Obstinado”.

Así es la tumba (el Seol, ver nota de RVA y Salmo 30:15-16). No hay lágrimas ni gemidos que la conmuevan, ni ruegos o súplicas que hagan que devuelva los seres queridos que en ella yacen.

3- La tercera imagen es la del fuego, y la virtud que expresa es la de la vehemencia.

¡El fuego ardiente del amor es una llama divina! Estas palabras hablan de la intensidad del amor. Tan profundo y fuerte es el amor verdadero, que no hay adjetivos humanos que puedan describirlo. La amada dice que es una llama de Jehová (ver nota de RVA).

De aceptarse esta lectura, éste sería el único lugar en todo el poema en que se nombra a Dios. Tan vasto es su alcance y hondo su contenido, que es una hoguera imposible de apagar:

Ø El agua de todos los mares no puede apagar las brasas del amor (v. 7a),

Ø Como tampoco las aguas de los ríos pueden diluirlo o lavarlo (v. 7b).

Ø Estas son algunas de las razones por las que el amor no está a la venta ni se lo puede comprar (v. 7c).

El amor no tiene precio. Si alguien ofreciera todas sus riquezas por un poco de amor, lo único que recibiría serían las burlas de la gente. ¿Por qué la gente despreciaría a una persona así?

Porque piensa equivocadamente que el amor se puede ganar, comprar o merecer. La amada, de amante pasa a ser filósofa, y a partir de su propia experiencia personal presenta una de las reflexiones más profundas y hermosas sobre el amor que une a un hombre y una mujer.

VV. 8-9. La Sulamita recuerda la actitud de sus hermanos hacia ella cuando era joven. Si ella resistía la tentación (muro) la remunerarían (plata), pero si anduviese libre (puerta) ellos serían estrictos con ella (guarneceremos con tablas de cedro). Ella resultó ser virtuosa (v.10).

3) El Cortejo Nupcial. Cant. 8:8-9.

Según algunos comentaristas, Cantares termina en el v. 7, puesto que lo que sigue no parece tener mucha relación con el resto del poema y representa un anticlímax después de los vv. 6, 7. Hay quienes consideran que los versos finales son como una especie de apéndice o agregado de editores posteriores.

Los vv. 8, 9 parecen reflejar una profunda preocupación por una hermana menor de edad, que evidentemente no ha alcanzado todavía su madurez sexual. La cuestión concreta que provoca inquietud respecto a ella es qué hacer cuando un hombre la pida en matrimonio (cuando de ella se empiece a hablar, ver Ez.16:7-14). Estos versículos pueden referirse también a la experiencia anterior de la amada, durante su pubertad o adolescencia.

La posible relación de estos versículos con 8:10 apoyaría esta interpretación, en cuyo caso los vv. 8-10 hablarían de la amada en términos de antes y después, de infancia y adultez sexual.

En cualquier manera, el pasaje habla de un tiempo de preparación para el matrimonio (v. 9). La estrategia de preparación tiene que ver con el carácter de ella. La muralla sugiere la firmeza de su carácter, que será fortificado mediante torreones de plata. Así, si ella es solicitada por los jóvenes, su familia la animará y estimulará a mantener su posición virtuosa. Por el contrario, si ella es puerta, es decir, está abierta a ser seducida o es accesible a ello, su familia proveerá de paneles de cedro para protegerla.

En realidad, estas dos cláusulas no están contrastadas sino que están en aposición, es decir, ambas imágenes enfatizan la necesidad de preparar a la jovencita proveyéndole fortaleza y seguridad. De este modo, estímulo y disciplina se combinan en un balance admirable, para desarrollar a la muchacha y prepararla para una vida de mayor felicidad sexual, en el contexto del matrimonio.

4) La Amada. Cant. 8:10.

Quien habla ahora es una mujer madura y sexualmente realizada. En clara referencia a las imágenes usadas por el cortejo en los dos versículos anteriores, la amada proclama su madurez y disposición para el amor y el matrimonio, que ya está experimentando. Ya no es la jovencita que necesitaba protección y disciplina; ahora es una mujer plenamente desarrollada (ver Ez.16:7-14).

Desde su pubertad frágil y su sexualidad inmadura, esta mujer ha llegado a ser, con el correr de los años, una persona sexualmente admirable para su esposo (a sus ojos). En la relación con su amado, ella es una fuente permanente de paz”, es decir, de plenitud, armonía y realización total. No es extraño que su nombre sea Sulamita: “la pacífica(ver nota de RVA en 6:13), “la plena” o “la completa”.

VV. 11-12. En contraste con Salomón, quien era muy rico (v.11), la Sulamita sólo podía darse a sí misma. Algo que hizo gustosamente y sólo pidió que Salomón se recordase de sus hermanastros (los que guardan su fruto).

5) El Amado. Cant. 8:11-13.

Las palabras iniciales de este verso recuerdan la parábola de la viña de Is.5:1-7, que es también una canción de amor. En el caso de Isaías se trata de una alegoría (Is.5:7), pero aquí no, si bien la interpretación tradicional identifica la viña con el harén de Salomón (ver 1 R.11:3). Pero no debe identificarse necesariamente al amado con el rey Salomón. El contraste que estos versículos plantean es entre los derechos del rey a administrar sus propias posesiones y el derecho de la amada sobre su propia persona.

Algunos ven aquí un contraste entre las grandes propiedades de Salomón (su harén con numerosas esposas y concubinas) y la persona de la amada, sobre la cual sólo ella tiene plenos derechos. Ella no es una propiedad de la que él pueda disponer y entregar al cuidado de otros, como pudiera ser el caso de otras mujeres de su harén.

La idea en este pasaje es que el propietario de la viña en Baalhamón, Salomón[1], la entregó en arrendamiento a los guardias, para que la explotaran. La renta que el propietario esperaba recibir era de mil piezas de plata, algo así como unos seis meses de trabajo en la mayoría de nuestros países de América Latina.

El propietario (Salomón) tenía pleno derecho a recibir el pago de la renta acordada. De igual modo, los arrendatarios tenían derecho a un 20% de la ganancia obtenida (doscientas piezas de plata quedaban en sus manos, v. 12c). En contraste con este contrato de arriendo de la viña, basado en el derecho de propiedad del dueño y la obligación contractual de los arrendatarios, el rey tiene una viña en relación con la cual rigen otros principios. Esta viña particular es mi viña, que no puede ser otra que su amada.

Muchas veces ella misma se comparó con una viña (1 R.1:6; 2:15). Esa viña, que, durante los años de su pubertad y primera juventud, estuvo celosamente guardada por sus hermanos (1 R.8:8-9), ahora está madura y fructífera delante de él (v. 12a), lista para rendir frutos abundantes para su satisfacción, frutos que no tienen precio.

Una Igualdad Hermosa:


El autor de los Cantares refleja el concepto de la igualdad entre los cónyuges. Fomenta una apreciación mutua entre los dos. Esto contrasta con los conceptos contemporáneos.

Así sucede muchas veces con la pareja:

·      Se parte del presupuesto falso de la desigualdad en los derechos y libertades, de los papeles y responsabilidades de cada uno.

·      El problema no son las peleas, sino el erróneo presupuesto del cual se ha partido.

Muchas parejas no ven las soluciones porque no pueden ver el problema. Una aceptación completa el uno del otro ayudará a resolver este problema.

Anticipando el placer del último encuentro sexual, con el que concluye Cantares, el amado reclama ahora a su amada una palabra personal. Los compañeros (¿de él o de ella?; el hebreo no dice mis) son probablemente el grupo que se reunió para la celebración en 6:13.

Ellos quieren oír a la amada, el personaje central de todo el poema, decir una última palabra. El más ansioso por oírla es su esposo, que la invita a responder a su presencia y reclamo sexual (ver 2:14).

6) La Amada. Cant. 8:14.

La mujer responde a su amado, y su respuesta es una síntesis de muchos de los anhelos expresados a lo largo de Cantares. Por cierto, su respuesta no podía ser otra que una invitación excitante a hacer el amor de inmediato. Ella lo llama a apurarse y a volar hacia ella escápate, oh amado mío!). La frase tiene connotaciones eminentemente sexuales y expresa el reclamo de ella a que él le haga el amor de manera inmediata. Literalmente, ella parece estar pidiéndole que la atraviese o penetre.

El verbo hebreo barah H1254 se usa con esta connotación en Ex.36:33 (beriah), y en Is.27:1 en relación con la serpiente tortuosa o penetrante, que es también un símbolo sexual muy común. Las imágenes del venado y el cervatillo representan el jugueteo y la potencia sexual (ver 2:9, 17).

Ayuda Hermenéutica:

 

ָּרָא = bara H1254 raíz primaria; (absolutamente) crear; (calificado) cortar (madera), seleccionar, alimentar (como procesos formativos): - atravesar, creación, creador, crear, criar, desmontar, desmonte, engordar, nacer, producir. (Strong).

Los montes de las especias (ver 2:17; 4:6, 8, 10, 14; 5:13) son otra manera de referirse al monte de la mirra y a la colina del incienso (4:6), es decir, los pechos y las partes íntimas de la esposa. Ella está invitando a su amado a disfrutar sexualmente de “su viña”, a gozar con ella de la celebración del amor y la comunicación sexual a la que tienen derecho como esposo y esposa.

De este modo, el placer de la unión física y de la expresión sexual plena entre un hombre y una mujer que se aman en el contexto del matrimonio, cuenta con la aprobación divina, ya que el Cantar de los Cantares es parte del registro inspirado de la palabra de Dios revelada en las Sagradas Escrituras.

Concluyo:

De las cuatro maneras [en la introducción] en que el libro puede ser interpretado:

 

v La interpretación literal. Esta es la que interpreta el libro según lo que éste parece ser:

·   Una serie de poemas que hablan con claridad y de manera explícita de los sentimientos,

·      Deseos,

·      Esperanzas y

·      Temores de dos jóvenes amantes.

No hay necesidad ni razón para alegorizar, tipologizar o dramatizar el texto a fin de evitar los evidentes elementos eróticos que están presentes en él. Así se entendió Cantares en el primer siglo.

Hay quienes pretenden eliminar de la Biblia la sexualidad y el erotismo, porque sostienen que el mensaje bíblico tiene que ver con la redención del pecado, y según ellos la sexualidad es pecaminosa por definición. Sin embargo, la simple lectura del AT., muestra que los escritores bíblicos no pensaban así. Desde Génesis hasta Apocalipsis la sexualidad humana es considerada como un don de Dios, y, por lo tanto, algo sagrado.

Cantares alaba este regalo de Dios a la pareja humana, y celebra la dignidad y pureza del amor sexual. Lejos de ser un escrito obsceno, Cantares es un poema de carácter didáctico y moral, cuyo fin es enseñarnos cuánta belleza y placer hay en la comunicación sexual entre un hombre y una mujer que se aman de verdad.

Es cierto que la sexualidad puede ser usada y expresada de maneras pecaminosas, pero en Cantares hay un cuadro de:

·      Cuán rica,

·      Variada,

·      Pura y sublime.

Puede ser la relación sexual entre dos que se aman en el contexto del matrimonio.

 

¡El infinito reino del amor, con sus montes de aromas, espera a los amantes!

 

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Notas y Bibliografía:

[1] H8010 שְׁלֹמֹה = Shelomó: de H7965; pacífico; Shelomó, sucesor de David:- Salomón. (Strong).

AYUDAS SUPLEMENTARIAS:

-  Cate, Robert L., Introducción al Estudio del Antiguo Testamento. El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1990.

-  Comentario Bíblico Moody: El Antiguo Testamento. Editor: Pfeiffer, Charles. El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1993.

- Gillis, Carroll. El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre su Historia y Literatura, Tomo V. Segunda edición. El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1992.

-  Nee, T. S. (Watchman). Cantar de los Cantares. Terrassa, España: CLIE.

-  Exposición. Pablo A. Deiros. Ayudas Prácticas Bernardo Stamateas. e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.

-  Biblia de Estudio RYRIE.  

- Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 25//08//2017. IGLESIA  EVANGELICA BAUTISTA EL SHADDAI”. AA-HH-Ciudadela de Noé.  Los Cardos Mz.E-Lt.18. III Etapa.  Cel. 937-608382-Tumbes. 

charlyibsh@hotmail.com 

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FIN DE LA SERIE:




 

 


 

lunes, 5 de diciembre de 2022

EL PRIVILEGIO DE ORAR: (1 Crónicas 29:10-20).

 

EL PRIVILEGIO DE ORAR:

(1 Crónicas 29:10-20).

 

Asimismo, da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.

(1 Cron. 29:19).


Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

La canción profundamente personal del cantante Cris Stapleton, Papá no ora más por mí, está inspirada en las oraciones1) de su padre por él. La conmovedora letra revela que la razón no fue ni desilusión ni cansancio, sino su muerte. Stapleton imagina que ahora, en lugar de hablar con Jesús en oración, su padre camina y habla con ÉL cara a cara.

Esta canción me nos recuerda la oración de un padre por su hijo, en la Biblia. Cuando el rey David estaba por morir, hizo los preparativos para que su hijo Salomón asumiera como el siguiente rey de Israel. Después de reunir a la nación para ungirlo, guio al pueblo en oración. Recordó la fidelidad de Dios a Israel, y oró para que el pueblo le fuera fiel a ÉL.

Luego, también oró específicamente por su hijo, pidiéndole a Dios: “da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos.

 

1.      David Bendice a Jehová. 1 Crónicas 29:10-15:

Como le era característico, David elevó una oración para alabar a Dios (vv. 10-19), que alentó a todo el pueblo a bendecir al Señor (v. 20). Esta es una de las grandes oraciones de todo el AT.

Es significativo que después de grandes contribuciones de David y también de la congregación, el Cronista registre una gran oración de alabanza. Ni David ni la congregación buscaban forma de hacer alarde de lo hecho por ellos; David sólo tiene palabras de gratitud a Dios por lo que él ha hecho. Así debe ser. El que conoce a Dios y se entrega a él nunca encuentra bases para vanagloriarse; sólo hay fundamentos para glorificar a Dios. Hay que recordar que estas palabras de alabanza no son únicamente las de David; el Cronista se hace presente mediante su selección de palabras, mediante su propia teología.

 Bien ha dicho Clyde Francisco que el Cronista no es sólo un propagandista a favor de David; es, más bien, un hombre sincero de fe; esta fe genuina se deja ver en esta composición tan linda. No es sorprendente, pues, el que los vv. 10-13 sean usados por los judíos en su liturgia. Se nota que en la composición de esta oración el Cronista emplea otros pasajes de Escritura tal y como lo hacía en 28:1-10. Se nota que hay considerable afinidad entre el v. 15 y el Salm. 39:12.

Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor.

 No calles ante mis lágrimas;

 Porque forastero soy para ti,

 Y advenedizo, como todos mis padres. (Salm. 39:12).


tepillah = (תְּפִלָּה, H8605), «oración». Este vocablo, que se encuentra 77 veces en hebreo veterotestamentario, es el término hebraico más común para expresar «oración». Aparece por primera vez en 1 R. 8:28: «Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria». En el escatón, la casa de Dios será una casa de «oración» para todos los pueblos (Is. 56:7); a esta casa vendrán todas las naciones para adorar a Dios. El término puede referirse tanto a una «oración» litúrgica y poética como a lo contrario.

En el primer caso, tepillah se usa como título de 5 salmos y la oración de Habacuc (Is. 3:1). En estos usos tepillah se refiere a una oración para cantarse durante un servicio litúrgico formal. En Salm. 72:20 el vocablo describe todos los salmos y «oraciones» de Salmos 1-72, aunque solo uno lleva el nombre específico de «oración» (Salm. 17:1). (VINE).

 Esta semejanza refleja el sentir del Cronista tanto como el del Salmista. Este sentir expresa una gran verdad: aunque el pueblo es de Dios, lo es por la pura gracia. El mismo pueblo reconoce, si es honesto consigo mismo, que su relación con Dios se debe únicamente a él; no hay nada en el mismo pueblo que lo haga merecedor de esa relación.

 

Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como todos nuestros padres; y

nuestros días sobre la tierra, cual sombra que no dura”. (1 Cron. 29:15). 

El pueblo de Dios se ha apropiado de partes de esta oración memorable desde entonces. Aun las palabras solemnes del v. 15 deberían, paradójicamente, inspirar la confianza:

·      La edad de oro de David no tiene más permanencia que ninguna otra; y

·   Aquella edad, como todas las edades, encuentra su esperanza solamente en el Dios que nunca falta.

La segunda parte del v. 15 se asemeja a Job 8:9 y 14:2. Ambos pasajes reconocen la calidad del pueblo como ínfima, pues es sumamente pasajera y efímera. Es casi una quimera. Lo único permanente es el mismo Dios que hace que el pueblo exista.

 

Y entendió David que Jehová lo había confirmado como rey sobre Israel, y que había exaltado su reino sobre su pueblo Israel. (1 Cron. 14:2). 

 

Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos,

 Siendo nuestros días sobre la tierra como sombra*). (Job 8:9)

 

Ayuda Hermenéutica:

 

צֵל = tsel *) H6738 de H6751; sombra, sea literalmente o figurativamente: - ala, amparo, sombra. (Strong).

Históricamente, el pueblo se habría desesperado de jamás volver a la gloria del tiempo de David; el Cronista, no obstante, recuerda al pueblo en esta oración que el Dios de David es el de ellos. En este Dios están el poder y el reino (vv. 11, 12). Al igual que sus antepasados, los patriarcas, son advenedizos y forasteros. Si tienen que ofrecer a Dios ahora para la construcción de su templo, se debe únicamente a todos los largos años en que Dios los ha acompañado desde sus inicios (v. 14).

2.      Toda Esta Abundancia Que Hemos Aprestado. 1 Crónicas 29:16-20:

Podrá ser útil exhibir una vista tabular del tesoro acumulado, y las contribuciones mencionadas por el historiador como hechas para la edificación del templo. Omitiendo el bronce, el hierro, y las piedras preciosas, que, aunque especificadas en parte (v. 7), se representan en otras porciones como sin peso (cap. 22:3, 14), daremos en esta tabla sólo la cantidad de oro y plata; y tomando el talento de oro como de valor de 5475 libras esterlinas (siendo el talento de 125 libras de peso; unos 56 kilos), el valor del oro sería como 73 chelines por onza. El talento de plata es dado a 342 libras esterlinas. La suma total de las contribuciones será:

Aunque ha sido la práctica común de los monarcas orientales acumular grandes sumas para llevar a cabo sus proyectos, esta suma excede mucho no sólo toda colección oriental recordada, sino aun los límites de probabilidad, de modo que se cree que hay un error en el texto (cap. 22:14), o que el cálculo del historiador fuera según el talento babilónico, que equivalía sólo a la mitad del talento hebreo; o según el talento sirio, que equivalía a la quinta parte del talento hebreo. Esto traería el relato de las Escrituras a un acuerdo más razonable con las afirmaciones de Josefo, como también dentro de los límites de credulidad.

Al final de la oración, David intercede por su hijo con el fin de que éste continúe la dinastía y termine la construcción del templo (v. 19).

 

Asimismo, da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos2), tus testimonios3) y tus estatutos4), y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos. (1 Cron. 29:19).

"Corazón perfecto" (v. 19), significa estar enteramente dedicado a Dios. Esto es lo que David quería para Salomón: Que él deseara servir a Dios por encima de todo. ¿Encuentra difícil hacer lo que Dios quiere o más difícil aún querer hacerlo? Dios puede darle un corazón perfecto. Si cree en Jesucristo, esto ya está sucediendo en usted. Pablo escribió: "Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad" (Filp. 2:13).

De igual modo que David había dado primero de sus bienes para luego pedir a la congregación que hiciera lo mismo, ahora David desafía a la congregación a que bendiga5) a Jehová después de haberlo hecho él mismo (v. 20). No es de extrañarse, pues, de que se le tuviera a David en alta estima como caudillo. Sólo pedía que otros hiciesen algo después de haber puesto el ejemplo él mismo. ¿No establece esto alguna clase de reto para nosotros?

Concluyo:

Nosotros también tenemos el maravilloso privilegio de orar fielmente por las personas que Dios ha colocado en nuestras vidas: por nuestros ex-pastores…, por aquellos que están en misiones... Nuestro ejemplo de fidelidad puede producir un impacto indeleble que permanecerá aun cuando ya no estemos.

Tal como Dios siguió respondiendo la ORACIÓN de David por Salomón y el pueblo, el impacto de nuestras oraciones sobrevivirá.

 

¿Cómo impactaron significativamente en tu vida las oraciones de alguien?

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Nota y Bibliografía:

1) A. Verbo:

palal = (פָּלַל, H6419), «orar, interceder, mediar, juzgar». Este verbo, que se encuentra tanto en hebreo bíblico como moderno, aparece 84 veces en el Antiguo Testamento hebreo. El término se usa 4 veces en la modalidad intensiva; los 80 casos restantes se encuentran en la forma reflexiva o recíproca en la que la acción generalmente vuelve al sujeto. En la forma intensiva palal expresa la idea de «mediar, colocarse entre dos partes», refiriéndose siempre a seres humanos. Por eso, «si un hombre peca contra otro, Dios mediará intercederá» rva] por él» (1 Sam. 2:25 lba). «Mediar» requiere «formarse un criterio», como en Ez. 16:52 (rva): «Has hecho que el juicio fuese favorable para tus hermanas». En los dos casos restantes en que se usa la forma intensiva del verbo, palal expresa (en Gn. 48:11) «expectativas, dar por sentado» (en Salm. 106:30, cf. lba) e «intervenir».

La primera vez que aparece palal en el Antiguo Testamento es en Gn. 20:7, donde la forma reflexiva o recíproca del verbo expresa la idea de «interceder u orar» por alguien: «Y orará por ti». Es frecuente en el Antiguo Testamento esta clase de oración intercesora: Moisés «ora» por el pueblo para que Dios los librara de las serpientes venenosas (Núm. 21:7); «ora» por Aarón (Deut. 9:20); y Samuel «intercede» continuamente por Israel (1 Sam. 12:23). La oración no se dirige tan solo a Yahveh, sino también a ídolos paganos (Is. 44:17). A veces se ora a Yahveh para que actúe en contra del enemigo: «He escuchado lo que me has pedido en oración acerca de Senaquerib, rey de Asiria» (2 R. 19:20 rva).

No queda bien claro porque, precisamente, se usa esta modalidad del verbo para expresar la acción de «orar». Puesto que esta forma verbal, en sentido reflexivo, revierte la acción al sujeto, lo que quizás se quiere es enfatizar el papel que tiene dentro de la oración la persona que ora. A la vez que la misma forma verbal puede indicar una acción recíproca entre sujeto y predicado; con esto, tal vez se quiere señalar que la oración es fundamentalmente una comunicación que, para ser genuina, siempre tiene que ser de doble vía. (VINE).

2) H4687 mitswah = (מִצְוָה, H4687), «mandamiento». Este nombre aparece 181 veces en el Antiguo Testamento. Se encuentra por primera vez en Gn. 26:5 (rva), donde mitswah es sinónimo de joq estatuto») y de tôrah ley»): «Porque Abraham obedeció mi voz y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis instrucciones».

En el Pentateuco, Dios es siempre el Dador del mitswah: «Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os mando hoy, para que viváis y seáis multiplicados, y para que entréis y toméis posesión de la tierra que Jehová juró dar a vuestros padres. Acuérdate de todo el camino por donde te ha conducido Jehová tu Dios estos cuarenta años por el desierto, con el fin de humillarte y probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, y si guardarías sus mandamientos, o no» (Deut. 8:1-2 rva). El «mandamiento» puede ser una prescripción («haréis») o una proscripción («no haréis»). Los mandamientos se dieron al alcance del oído de los israelitas (Ex. 15:26; Deut. 11:13), quienes los debían «hacer» (Lv. 4:2á) y «guardar» (Deut. 4:2; Salm. 78:7). Cualquier incumplimiento significaría un rompimiento del pacto (Núm. 15:31), transgresión (2 Cron. 24:20) y apostasía (1 R. 18:18).

El plural de mitswah a menudo denota una recopilación de leyes impartidas por revelación divina. Son la «palabra» de Dios: «¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra» (Salm. 119:9). También se les llama «mandamientos de Dios».

Fuera del Pentateuco hay «mandamientos» emitidos por reyes (1 R. 2:43), padres (Jr. 35:14), gente (Is. 29:13) y maestros de sabiduría (Prov. 6:20; comp. 5:13). Solo un diez por ciento de todos los casos del término en el Antiguo Testamento pertenecen a esta categoría.

Las traducciones en la Septuaginta son: entole («mandamiento; orden») y prostagma («orden; mandamiento; mandato; requerimiento»). (VINE).

3) H5715 edût = (עֵדוּת, H5715), «testimonio; ordenanza». Los 83 casos de esta palabra se encuentran a través de todos los tipos de literatura bíblica y en todos los períodos (desde la Ley sinaítica en adelante).

El vocablo se refiere a los Diez Mandamientos como mandato o deber de origen divino. En particular se refiere a los mandamientos escritos sobre tablas de piedra que perduran como memoria y «testimonio» de la relación de Israel con Dios y su consiguiente responsabilidad: «Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios» (Ex. 31:18). En otros pasajes, estas tablas se indican solamente como «el testimonio» (Ex. 25:16). Debido a que se guardaban en el arca, esta se llegó a conocer como el «arca del testimonio» (Ex. 25:22) o simplemente «el testimonio»: «Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehová lo mandó a Moisés» (Ex. 16:34: primera mención del vocablo en la Biblia). A veces, al tabernáculo, donde se guardaba el arca con las tablas de la Ley, se le denominaba «tabernáculo del testimonio» (Ex. 38:21) o la «tienda del testimonio» (Núm. 9:15).

El término a veces se refiere a toda la Ley de Dios: «La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma: El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo» (Salm. 19:7). En este caso, edût es un paralelismo sinónimo de «ley», por lo que «testimonio» llega a ser paralelo al concepto más amplio de «ley». Las leyes especiales o particulares a veces se denominan «testimonios»: «Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos» (1 R. 2:3). En Salm. 122:4, los peregrinajes festivos anuales se llaman «el testimonio dado a Israel». (VINE).

4) H2708 juqqah = (חֻקָּה, H2708), «estatuto; reglamento; prescripción; término». Este nombre se encuentra unas 104 veces.

Encontramos juqqa, y sus sinónimos mishmeret, mishwah y tôrah, por primera vez en las palabras de encomio de Dios para Abraham e Isaac: «Porque Abraham obedeció mi voz y guardó mi ordenanza [mishmeret], mis mandamientos [mishwah], mis estatutos [juqqah] y mis instrucciones [tôrah]» (Gn. 26:5). Juqqah se usa principalmente en el Pentateuco y en particular en los libros de Levítico y Números. Muy poco se encuentra en los libros poéticos y en los escritos proféticos (excepto Jeremías y Ezequiel).

El significado de sîm, «fijar», se relaciona con la acepción de juqqah referente a las leyes de la naturaleza: «Así ha dicho Jehová: Si no he establecido mi pacto con el día y la noche, y si no he puesto [sîm] las leyes [juqqah] del cielo y de la tierra» (Jr. 33:25; comp. Job 38:33). Los israelitas disfrutaban de una temporada lluviosa entre octubre y abril y de otro período fijo, entre abril y junio, de cosecha: «Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo; y nos guarda los tiempos establecidos de la siega» (Jr. 5:24). Además de denotar la periodicidad de la naturaleza, el término juqqah se usa con referencia a la provisión regular para los sacerdotes: «Esto ordenó Jehovah el día en que los ungió, que les diesen de parte de los hijos de Israel como provisión perpetua, a través de sus generaciones» (Lv. 7:36 rva).

Juqqah se usa en un sentido más cultural que religioso para referirse a las costumbres de las naciones: «No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual habéis habitado. Tampoco haréis como hacen en la tierra de Canaán a la cual os llevo. No seguiréis sus costumbres» (Lv. 18:3 rva; comp. 20:23). El requerimiento de abstenerse a las prácticas paganas se debe a que se consideraban degeneradas (Lv. 18:30).

El uso más significativo de juqqah tiene que ver con la «Ley» de Dios. El significado del término es más específico que el de joq. Mientras que joq es un término genérico para «ley», juqqah denota la «ley» de una fiesta o ritual en particular. Tenemos la «ley» de la Pascua (Ex. 12:14), de Ázimos (Ex. 12:17), de la Fiesta de Tabernáculos (Lv. 23:41), del Día de Expiación (Lv. 16:29á), del sacerdocio (Ex. 29:9) y sobre el uso de sangre y de grosura (Lv. 3:17).

El vocablo juqqah tiene muchos sinónimos. A veces integra una serie de tres: «Cuídate de no olvidarte de Jehovah tu Dios, dejando de guardar sus mandamientos [mishwah], sus decretos [mishpat] y sus estatutos [juqqah] que yo te mando hoy» (Deut. 8:11 rva). En otros casos, el vocablo se une a una serie de cuatro sinónimos: «Amarás, pues, a Jehová tu Dios y guardarás sus ordenanzas [mishmeret], sus estatutos [juqqah], sus decretos [mishpat] y sus mandamientos [mishwah], todos los días» (Deut. 11:1; comp. Gn. 26:5 con tôrah en lugar de mishpat).

Los «estatutos» de un pueblo pueden entenderse como las prácticas que son contrarias a las expectativas divinas: «Porque los mandamientos de Omri se han guardado, y toda obra de la casa de Acab; y en los consejos de ellos anduvisteis, para que yo te pusiese en asolamiento, y tus moradores para burla. Llevaréis por tanto el oprobio de mi pueblo» (Miq. 6:16). El profeta Ezequiel condenó a Judá por rechazar los «estatutos» santos de Dios: «Pero ella se obstinó contra mis decretos con mayor culpabilidad que las demás naciones, y contra mis estatutos [juqqah], más que los países que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y no anduvieron según mis estatutos [juqqah]» (Ez. 5:6 rva). Ezequiel también desafió al pueblo de Dios a arrepentirse y volver a los «estatutos» divinos para que pudiesen vivir: «Si el impío restituye la prenda y paga lo que ha robado; si camina según los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, ciertamente vivirá; no morirá» (Ez. 33:15 rva).

La Septuaginta ofrece las siguientes traducciones de joq y de juqqah: prostagmaorden; mandamiento; mandato»); dikaiomareglamento; requerimiento; mandamiento»); y nominoslícito; conforme a la ley»). Otra traducción de joq es diathekeúltima voluntad; testamento; pacto»). Juqqah se traduce además como nomos («ley»). (VINE).

5) H1288  רַךְ = Barak raíz primaria; arrodillarse; por implicación bendecir a Dios (como acto de adoración), y (viceversa) al hombre (como beneficio); también (por euf.) maldecir (a Dios, o al rey, como traición): - arrodillarse, bendecir con abundancia, dar bendición, bienaventurado, blasfemar, loar, maldecir, dichoso, proferir, saludar. (Strong).

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-  Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. Corregido y agregado. 3/12/2022. MISIÓN BAUTISTA: Emanuel”. AA-HH -Ciudadela de Noé.  Los Cardos Mz.E-Lt.18. III Etapa.  Cel. 937-608382-Tumbes.

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