lunes, 30 de mayo de 2016

Parte II: LA PERSONA DEL SIERVO: ISAÍAS 53 Y LOS COMENTARIOS RABÍNICOS: (Isaías 52:13—53:1-12) (¿Quién Es Mesías Israel o Jesús?)

Parte II:

Tema: II

PENSAMIENTO RABÍNICO:

ISAÍAS 53 Y LOS COMENTARIOS RABÍNICOS:


Por: Irving Gatell:
                                                   
Últimamente, varias personas me han puesto varias citas rabínicas sobre Isaías 53. Las mismas SE HAN REHUSADO a contestarme algunas preguntas elementales que he hecho al respecto. El panorama es el que sigue:
a) Yo digo que Isaías 53 habla de Israel.
b) Ellos dicen que habla del Mesías.
c) Yo apelo a que el propio Isaías siempre identifica al Siervo -protagonista en el capítulo 53- como Israel.
d) Ellos apelan a que varios rabinos identificaron a ese Siervo como el Mesías.

En términos estrictos, los puntos b) y d) son correctos: Isaías identifica al Siervo como Israel, y varios rabinos lo identifican como el Mesías. La pregunta obligada, entonces, es: ¿se contradicen Isaías y los rabinos?
Y la respuesta parece obvia: sí.
Sigue otra pregunta lógica:
¿a quién le crees: a Isaías o a los rabinos?
Estas son las preguntas que no me han querido responder, por razones obvias. Lo que más molesta en este caso es que aflora una terrible incoherencia en la postura de Mesiánicos y Nazarenos: generalmente, se dedican a denostar la tradición rabínica, apelando a que ésta DISTORSIONÓ el sentido de la Torá y pervirtió al Judaísmo.
Pero en este caso apelan a esa tradición que normalmente critican. Y LO MÁS RIDÍCULO, es que lo hacen en un caso donde PARECIERA evidente esa distorsión: Isaías dice “el Siervo es Israel”, los rabinos dicen otra cosa.
Ah, pero en este caso sí hay que hacerle caso a los rabinos y no a Isaías. ¿Por qué? Porque creen que les conviene. Porque les gusta. Porque se les pega la gana. Porque esa es su constante: la arbitrariedad.
Pero dejemos los temas penosos y vamos al análisis del asunto, porque la realidad es que los rabinos no contradicen lo que dice Isaías. Simplemente, enfocan el tema en un estilo muy propio de la tradición rabínica, que tiene sus características particulares, mismas que le resultan completamente incomprensibles a Mesiánicos y Nazarenos, atados INEVITABLEMENTE a los métodos de interpretación bíblica propios del Cristianismo.
Se trata, simplemente, de entender QUÉ DICE EL TEXTO, y después CÓMO USA ESA INFORMACIÓN EL JUDAÍSMO.
Una cosa es definitiva: NO LA USA COMO EL CRISTIANISMO. Y allí es donde nuestros amigos Mesiánicos y Nazarenos se atoran, porque no conocen otro modo de interpretar la Biblia que el cristiano.
Entonces, empecemos por repasar los aspectos históricos relacionados con Isaías 53, porque de allí surgen varios conceptos importantes para entender el pasaje correctamente, para entender lo que los rabinos opinaron sobre ese pasaje, y para entender lo que el Cristianismo enseña por su parte.

ISAÍAS 53 EN LA HISTORIA:
De acuerdo con la perspectiva tracionalista, Isaías 53 se escribió en el siglo VIII AEC; según la Crítica Textual Bíblica, en el siglo VI AEC.

Pero una cosa es definitiva: el primer texto judío en donde el protagonista de Isaías 53 fue identificado como “el Mesías”, es el Tárgum Pseudo-Jonatán, escrito a mediados del siglo II EC.

Entonces, tenemos un lapso de tiempo que va de 700 a 900 años en el que NINGÚN AUTOR JUDÍO identificó a Isaías 53 como un texto relacionado con el Mesías. Y, por cierto, la literatura judía en ese lapso es abundante: desde los últimos textos de la Biblia (como Zacarías, Malaquías, Cantar de los Cantares o Daniel), pasando por toda la literatura de Qumran, así como los escritos de Filón de Alejandría.

En ningún lugar aparecen indicios de que alguien haya entendido a Isaías 53 como una profecía mesiánica.

La pregunta obligada es: ¿por qué esa idea aparece en el Tárgum Pseudo-Jonatán? Para contestarla, hay que hacer algunas especificaciones sobre este Tárgum.

EL TARGUM PSEUDO-JONATÁN E ISAÍAS 53:

El texto del Tárgum es el siguiente:

He aquí, mi siervo el Mesías prosperará. Será grande y crecerá y será muy fuerte.
La casa de Israel mirará a él durante varios días, porque su pacto (en el original, en plural) fue oscurecido entre las naciones, y su aspecto de entre los hijos de los hombres.
Entonces, él dispersará a mucha gente. Delante de él, los reyes callarán y pondrán una mano sobre su boca, porque aquello que no les fue dicho, lo verán, y lo que no escucharon, lo observarán.
¿Quién ha creído estas nuestras buenas noticias? Y la fuerza del poderoso brazo del Señor, ¿sobre quién se ha revelado?
El justo crecerá delante de él, como botones de flor, y como árbol que extiende sus raíces junto a corrientes de agua, se hará grande. Una generación santa en la tierra que lo necesitaba. Su pacto no profanará pacto, y el terror ante él no será el terror ante el hombre común. Su complexión será una complexión santa, y todos los que lo vean lo verán con nostalgia.
Entonces será despreciado, y será cortado de la gloria de todos los reinos. Será postrado y enlutado, como un hombre de penas, y como alguien destinado a la enfermedad. Y así como cuando la presencia de D-os fue quitada de entre nosotros, él será despreciado y sin estima.
Entonces, por nuestros pecados orará, y nuestras iniquidades serán perdonadas por su causa, aunque nosotros fuimos lastimados, heridos de delante del Señor y afligidos.
Pero él reconstruirá el Templo, que fue manchado por nuestros pecados y entregado al enemigo por nuestras iniquidades. Y por su instrucción la paz crecerá entre nosotros, y por la devoción a sus palabras, nuestros pecados serán perdonados.
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada uno se fue por su propio camino, pero fue el buen deseo del Señor perdonar nuestros pecados por su causa.
Oró, y le respondieron, y antes de que abriera su boca fue aceptado. A los poderosos de las naciones entregará como ovejas al matadero, y como oveja inocente a sus trasquiladores. No habrá ninguno delante de él que abra su boca o que diga una palabra.
De prisiones y castigos liberará a nuestros cautivos. Y las maravillosas cosas que se harán con nosotros en sus días ¿quién las contará? Porque él hará que el dominio de los gentiles sobre la tierra de Israel terminé, y pasara a ellos los pecados que haya cometido mi pueblo.
Él entregará a los malos al Gehinom, y a los que son ricos en posesiones a la muerte y la destrucción, para que aquellos que cometen pecados no sean establecidos, y que no hablen engaños con su boca.
Pero es el buen deseo del Señor traer y purificar al remanente de su pueblo, así como limpiar sus almas de pecado. Ellos verán en el reino de su Mesías a sus hijos a sus hijas multiplicarse, y multiplicarán sus días, y aquellos que guarden la Torá del Señor prosperarán con gusto.
Porque de la sujeción a las naciones él liberará sus almas, y verán el castigo de aquellos que los odian, y serán satisfechos con la caída de sus reyes. Por su esperanza traerá a los inocentes libres de culpa, para traer a muchos al a obediencia de la Torá, y por sus pecados intercederá.
Entonces, pondré para él la caída de muchas naciones, y la posesión de fuertes ciudades él repartirá como botín, porque entregó su alma hasta la muerte, e hizo a los rebeldes sujetarse a la Torá. Intercederá por muchos pecados, y los rebeldes por su causa serán perdonados.

מַן הֵימֵין לִבסוֹרְתַנָא דָא וֻתקוֹף דְרָע גְבוּרְתָא דַיוי כְדֵין
עַל מַן אִתגְלִיאַת

(1) 20:35 וְיִתרַבַא צַדִיקַיָא קְֹדָמוֹהִי הָא כְלַבלַבִין דְפָרַן וֻכאִילָן דִמשַלַח שוּרשוֹהִי עַל נִגדִין דְמַיִין כֵין יִסגְיָן תוֹלְדָת קוּדשָא בְאַרעָא דַהֲוָת צָרִיכָה לֵיה לָא חַזוֵיה חוּלָאחִזוֵיה וְלָא אֵימְתֵיה אֵימַת הִדיוֹט וִיהֵי זִיו קוּדשָא זִיוֵיה דְכָל דְיִחזֵינֵיה יִסתַכַל בֵיה׃
(1) 30:35 בְכֵין יְהֵי לְבוּסרָן וְיִפסוּק״וְיַפסֵיק#2#״ יְקָר כָל מַלכְוָתָא יְהוֹן חַלָשִין וְדָווַן הָא כַאְנָש כֵיבִין וֻמזָמַן לְמַרעִין וֻכמָא דַהֲוָת מְסַלְקָא אַפֵי שְכִינְתָא מִנַנָא בְסִירִיןוְלָא חְשִיבִין׃
(1) 40:35 בְכֵין עַל חוֹבַנָא הוּא יִבעֵי וַעְוָיָתַנָא בְדִילֵיה יִשתַבקָן וַאְנַחנָא חְשִיבִין כְתִישִין מַחָן״מָחַן#2#״ מִן ק יוי וֻמעֻנַן׃
(1) 50:35 וְהוּא יִבנֵי בֵית מַקדְשָא דְאִיתַחַל בְחוֹבַנָא אִתמְסַר בַעְוָיָתַנָא וֻבאֻלפָנֵיה שְלָמָא״שְלָמֵיה#2#״ יִסגֵי עְלַנָא וֻבִידִנתִינוֹהִי״וֻבִדנִתנְהֵי#2#״וכדנתינהי#3#״לְפִתגָמוֹהִי חוֹבַנָא יִשתַבקוּן לַנָא׃
(1) 60:35 כוּלַנָא כְעָנָא אִתבַדַרנָא גְבַר לָקְֹבֵיל אוֹרחֵיה גְלֵינָא וֻמִן קֻ יוי הְוָת רַעְוָא לְמִשבַק חוֹבֵי כוּלַנָא בְדִילֵיה׃
(1) 70:35 בָעֵי וְהוּא מִיתָבַב״מִיתוֹתַבְ#2#״ וְעַד לָא פָתַח פוּמֵיה מִתקַבַל תַקִיפֵי עַמְמַיָא כְאִימְרָא לְנִכסְתָא יִמסַר וֻכרַחלָא דִקְֹדָם גָזְזַהָא שָתְקָא וְלֵית לְקִבלֵיהדְפָתַח״פָתַח#2#״ פוּמֵיה וֻממַלֵיל מִלָא׃
(1) 80:35 מִיִסוּרִין וֻמִפוֹרעָנוּ יְקָרֵיב גָלְוָתַנָא פְרִישָן דְיִתעַבדָן לַנָא בְיוֹמוֹהִי מַן יִכוֹל לְאִשתְעָאָה אְרֵי יַעדֵי שוּלטָן עַמְמַיָא מֵאַרעָא דְיִשׂרָאֵל חוֹבִין דְחָבוּ עַמִי עַד לְוָתְהוֹןיִמטֵי׃
(1) 90:35 וְיִמסַר יָת רַשִיעַיָא לְגֵיהִנָם וְיָת עַתִירֵי נִכסַיָא דַאְנַסוּ בְמוֹתָא דְאַבדָנָא בְדִיל דְלָא יִתקַייְמוּן עָבְדֵי חִטאָה וְלָא יְמַלְלוּן נִכלִין״נִכסִין#2#״ בְפוּמְהוֹן׃
(1) 01:35 וֻמִן קְֹדָם יוי הְוָת רַעְוָא לְמִצרַף וֻלדַכָאָה יָת שְאָרָא דְעַמֵיה בְדִיל לְנַקָאָה מֵחוֹבִין נַפשְהוֹן יִחזוֹן בְמַלכוּת מְשִיחְהוֹן יִסגוֹן בְנִין וֻבנָן יוֹרְכוּן יוֹמִין וְעָבְדֵי אוֹרָיתָאדַיוי בִרעוּתֵיה יַצלְחוּן׃
(1) 11:35 מִשִעבוּד עַמְמַיָא יְשֵיזֵיב נַפשְהוֹן יִחזוֹן בְפוֹרעָנוּת סָנְאֵיהוֹן יִסבְעוּן מִבִזַת מַלכֵיהוֹן בְחָכמְתֵיה יְזַכֵי זַכָאִין בְדִיל לְשַעבָדָא סַגִיאִין לְאוֹרָיתָא וְעַל חוֹבֵיהוֹן הוּאיִבעֵי׃
(1) 21:35 בְכֵין אְפַלֵיג לֵיה בִיזַת עַמְמִין סַגִיאִין וְיָת נִכסֵי כַרכִין תַקִיפִין יְפַלֵיג עְדָאָה חְלָף דִמסַר לְמוֹתָא נַפשֵיה וְיָת מָרוֹדַיָא שַעבֵיד לְאוֹרָיתָא וְהוּא עַל חוֹבִין סַגִיאִיןיִבעֵי וֻלמָרוֹדַיָא יִשתְבֵיק בְדִילֵיה״לֵיה#2#״


Toda la posibilidad de la controversia surge de la primera frase: “He aquí mi Siervo el Mesías...”.
Para los defensores de Isaías 53 como profecía mesiánica, esa es la idea fundamental con la que queda claro que el Siervo del Señor (personaje que aparece a lo largo de la sección que abarca los capítulos 40-55 de Isaías) es el Mesías.
Pero se trata de un detalle bizarro en el Targum, porque Isaías identifica a ese Siervo como Israel en varias ocasiones:
“Pero tú, Israel, Siervo mío eres...” (Isaías 41:8).
“¿Quién es ciego, sino mi Siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el Siervo del Señor?” (Isaías 42:19).
“Vosotros sois mis testigos, y mi Siervo que yo escogí...” (Isaías 43:10).
“Ahora pues, oye, Yaacov, Siervo mío...” (Isaías 44:1).
“Acuérdate de estas cosas, oh Yaacov e Israel, porque mi Siervo eres...” (Isaías 44:21).
“Por amor de mi Siervo Yaacov, y de Israel mi escogido...” (Isaías 45:4).
“Mi Siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré...” (Isaías 49:3).

Entonces, con todo este antecedente PRECISO y EXPLÍCITO, resulta obvio que cuando en Isaías 52:13 (donde realmente empieza el discurso que se extiende a lo largo de todo el capítulo 53) encontramos las palabras “He aquí, mi Siervo será prosperado...”, se refiere a Israel, porque así como hay muchos versículos que DIRECTAMENTE identifican a Israel como el Siervo, NO HAY UNO SOLO que identifique al Mesías como el Siervo.

¿Por qué la confusión, entonces?
Por el Tárgum Pseudo-Jonatán, primer documento judío que identifica al Siervo como el Mesías.
Y aquí sucede algo extraño: generalmente, Mesiánicos y Nazarenos acusan al Judaísmo de haber torcido la Escritura.
Y, aparentemente, este debería ser uno de los casos más evidentes: Isaías repite, insiste, recalca vez tras vez QUE EL SIERVO ES ISRAEL, y de repente, 700 o 900 años después aparece un rabino y dice que es el Mesías.
Pero, extrañamente, en este caso los Mesiánicos y Nazarenos optan por darle la razón al rabino y dejar en el bote de la basura lo que dice Isaías, bajo la premisa de que “el Tárgum dice que el Siervo es el Mesías; por lo tanto, es el Mesías”.
Regresemos al texto del Tárgum. En realidad, se trata de un texto bastante bizarro. Voy a poner tres ejemplos en donde el Tárgum SE ALEJA definitivamente del texto bíblico:

Primer caso: Isaías repite varias veces “el Siervo es Israel”; el Tárgum dice “he aquí, mi Siervo el Mesías”.

Segundo caso: Isaías 53 menciona ciertas características del Siervo, y no hay duda que CORRESPONDEN AL SIERVO. Sin embargo, el Tárgum SE LAS APLICA A ISRAEL. Por ejemplo, Isaías 52:14 dice “como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres”, refiriéndose al Siervo.
Pero el Tárgum dice: “La casa de Israel mirará a él durante varios días, porque su pacto fue oscurecido entre las naciones, y su aspecto de entre los hijos de los hombres”. Entonces, aunque en el texto bíblico es el Siervo quien sufre el desfiguro, en el Tárgum es Israel.
El otro caso es todavía más extraño: en el versículo 4, Isaías dice que “ciertamente, él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de D-os y abatido”.
Pero el Tárgum dice: “Entonces, por nuestros pecados orará, y nuestras iniquidades serán perdonadas por su causa, aunque nosotros fuimos lastimados, heridos de delante del Señor y afligidos”.
Está claro que las cualidades de “azotado, herido de D-os y abatido” corresponden al Siervo en el texto bíblico; por lo tanto, si el Tárgum dice que el Siervo es el Mesías, estas características deberían corresponderle; pero el autor se va por otro lado, y dice que “aunque nosotros fuimos lastimados, heridos de delante del Señor y afligidos”, refiriéndose claramente a Israel.

Tercer caso: Isaías 53:7 dice que el Siervo “...como cordero fue llevado al matadero, y como oveja delante de sus trasquiladores enmudeció, y no abrió la boca”.
Pero el Tárgum dice: “A los poderosos de las naciones entregará como ovejas al matadero, y como oveja inocente a sus trasquiladores. No habrá ninguno delante de él que abra su boca o que diga una palabra”.
Es increíble. En este fragmento, el contenido bíblico está radicalmente distorsionado: mientras que para Isaías es el Siervo quien va mudo hacia su propia muerte, en el Tárgum, el Siervo-Mesías conduce a sus enemigos mudos hacia la muerte.
Entonces, lo primero que se hace evidente es que el Tárgum se trata de una traducción extremadamente libre del texto hebreo al arameo. Si faltan pruebas, revisen esta: Isaías 53:5 dice “más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados...”.
Pero en ese punto, el Tárgum traduce: “Pero él reconstruirá el Templo, que fue manchado por nuestros pecados y entregado al enemigo por nuestras iniquidades”.
¿En qué lugar hablo Isaías de la reconstrucción del Templo? En ninguno. Pero si debemos aceptar que el Siervo es el Mesías porque el Tárgum dice que es el Mesías, entonces también debemos aceptar que Isaías habla de la reconstrucción del Templo porque el Tárgum así lo dice.
Y de paso, que los que irán a la muerte mudos y desprotegidos serán los enemigos del Mesías, no el Mesías.

¿Qué es lo que sucede con este Tárgum, que altera de un modo tan evidente y radical el contenido original del texto bíblico?
Para los especialistas no existen demasiadas dudas: la simple lectura del Tárgum muestra que aquí se nos habla de un Mesías guerrero, repentinamente caído en desgracia, y que será restaurado como líder victorioso de manera milagrosa.
Entonces, el hecho de que este Tárgum se haya elaborado hacia mediados del siglo II nos explica lo que sucede: aquí se está hablando idealizada mente de Simeón bar Kojba, y es evidente que el autor del Tárgum tenía la esperanza de que pese a las primeras derrotas, Bar Kojba terminara derrotando a los romanos.
Gracias a ello, podemos ser más precisos para fechar el Tárgum: debió elaborarse hacia el año 135, después de que los romanos recuperasen Jerusalén y Bar Kojba se viera obligado a replegarse hacia Betar, y antes de la derrota definitiva, en la que el propio Bar Kojba murió.
Sólo así se pueden entender las múltiples contradicciones entre el Tárgum y el texto original de Isaías: el Tárgum NO PRETENDE INTERPRETAR LO QUE DICE ISAÍAS, sino que PRETENDE INTERPRETAR LO QUE LE ESTABA SUCEDIENDO A BAR KOJBA.
De aquí, específicamente, es de donde surge la idea judía de un Mesías Sufriente. Pero hay que decir algo: es una idea muy diferente a la del Cristianismo.

EL MESÍAS SUFRIENTE EN LAS TRADICIONES JUDÍA Y CRISTIANA:
·      Para el Cristianismo, el asunto es simple: Isaías 53 profetizó el perfil sufriente y de mártir del Mesías, y nos presenta a un personaje amable y apacible, mudo ante las injusticias que cometen en su contra, justamente porque su objetivo es entregar su vida por la redención de Israel.
·      El Judaísmo JAMÁS SE EXPRESÓ DEL MESÍAS EN ESOS TÉRMINOS. O, para ser más preciso, jamás se expresó del Mesías del Linaje de David en esos términos.
Para poder asimilar las ideas del Tárgum Pseudo-Jonatán, construyeron otra figura, más o menos artificial, donde proyectar el perfil de un Mesías Sufriente: el Mesías de Yosef.

Ahora bien: para el Judaísmo, este tipo de ideas no se pueden inventar de la nada. Tienen que tener un sustento bíblico, por pequeño que sea.
Sorprendentemente para muchos, Isaías 53 NO FUE EL SUSTENTO BÍBLICO para la idea del Mesías Sufriente del Linaje de Yosef. El sustento es Zacarías 12:10, que habla de un “traspasado” durante una batalla para liberar a Jerusalén de sus enemigos.

Zacarías no menciona que este “traspasado” sea un Mesías, pero la tradición judía POSTERIOR AL TARGUM PSEUDO-JONATÁN así lo perfiló. Entonces, la idea final -bastante rústica- fue, en resumen, la siguiente: el Mashiaj ben Yosef, un líder guerrero, morirá en batalla e Israel guardará un luto nacional por él, tal y como lo profetiza Zacarías 12:10-14.
Luego, el Mashiaj ben David hará su aparición y derrotará a los enemigos de Israel, para establecer como rey de los judíos.
¿Por qué el Judaísmo asoció a Yosef con el Mesías mártir y sufriente? Por un razonamiento bastante lógico aunque evidentemente arbitrario: Jeroboam, el responsable de la división de Israel después de la muerte de Salomón, era de la tribu de Efraim, y estableció su capital en Samaria, en territorio de Efraim.
Por lo tanto, si Efraim fue el responsable de la división de Israel, Efraim es quien tiene que unificar a Israel en el futuro.
Y de eso habla la profecía de Zacarías 12:10-14: tras la muerte de este guerrero “traspasado”, el texto dice que el llanto y el lamento unirá en una sola expresión de dolor al Linaje del Rey David, a los descendientes de la Casa de Levi (la casta sacerdotal), y a “todos los otros linajes” (el resto de Israel).
De allí dedujeron los antiguos sabios que este guerrero tendría que ser de la tribu de Efraim.
Como puede verse, la doctrina cristiana sobre el Mesías Sufriente NO TIENE NINGUNA SIMILITUD con las creencias judías.
Una cosa más: como ya se dijo, en términos estrictos NO HAY FUNDAMENTO BÍBLICO para hablar de un Mesías Sufriente, o de un Mesías del Linaje de Yosef (o tribu de Efraim). Esos conceptos JAMÁS son mencionados explícitamente en el texto bíblico. Son, a lo mucho, UNA DEDUCCIÓN.
Por ello, el Judaísmo JAMÁS ha aceptado esto como una creencia en forma, y generalmente se le da un mero sentido simbólico (que explicaré más adelante).

LOS TEXTOS RABÍNICOS DONDE SE IDENTIFICA AL SIERVO DE ISAÍAS 53 COMO EL MESÍAS:
Frecuentemente me citan textos rabínicos donde se dice que Isaías 53 habla del Mesías. Al respecto, hay que comenzar con algunas precisiones obligadas:
a) Quienes citan a esos rabinos, son cristianos que intentan demostrar que Jesús es el Mesías.
b) Los rabinos citados NO CREÍAN QUE JESÚS FUERA EL MESÍAS.

Eso, por sí sólo, evidencia que algo anda mal en el argumento.
Y el punto es simple: aunque haya una similitud DE PALABRAS (“Isaías 53 habla de los sufrimientos del Mesías”), ¿existe UNA SIMILITUD DE IDEAS?

Es obvio que no: los rabinos que hablaron de los sufrimientos del Mesías basándose en Isaías 53 HABLABAN DEL MESÍAS SUFRIENTE, un personaje DIFERENTE al Mesías del Linaje de David.
Está claro en la cita de Raphael Patai tomada de su investigación sobre los textos mesiánicos: “La Agadá, la leyenda Talmúdica, sin titubeos lo identifica con el Mesías, y entiende especialmente las descripciones de estos sufrimientos como refiriéndose al Mesías ben Yosef”.

SIEMPRE que la tradición judía habla de un Mesías que sufre y muere por la redención de Israel, SE REFIERE AL MASHIAJ BEN YOSEF. Por lo tanto, toda la posibilidad de identificar a Jesús de Nazaret allí QUEDA ANULADA, porque la pretensión del Nuevo Testamento es que Jesús es el MASHIAJ BEN DAVID.

Entonces, tenemos lo siguiente:
a) Las fuentes judías hablan de algo DISTINTO a las creencias cristianas; mientras éstas hablan de un Mesías del Linaje de David que viene a morir y sacrificarse por los demás, el Judaísmo dice que eso le corresponde al Mesías del Linaje de Yosef, NO AL DEL LINAJE DE DAVID.
b) Los cristianos DESCONTEXTUALIZAN y TERGIVERSAN estas fuentes judías para intentar demostrar que el Judaísmo acepta que Isaías 53 habla del Mesías.

En el exceso de la MANIPULACIÓN, incluso dicen que el primero en identificar al Siervo de Isaías con Israel, fue Rashi (rabino medieval).
Falso: Orígenes de Alejandría dio testimonio de que los judíos de su época (siglos II y III) ya tenían bien clara esta creencia, y en realidad el primero en decir que el Siervo es Israel fue... Isaías.
A lo largo de mis ya varios años debatiendo este tema, me sorprende la facilidad con la que muchos cristianos simplemente TIRAN A LA BASURA la evidencia bíblica. Les he citado los textos de Isaías donde el propio profeta dice “mi Siervo eres, oh Israel...”, y de todos modos me insisten: “...el primero en decir eso fue Rashi...”, en un simpático gesto de necedad.

Ahora bien: hay otra pregunta obligada que sigue pendiente. ¿Por qué, si Isaías es tan explícito en decir que el Siervo es Israel, hubo rabinos que dijeron que es el Mesías?

SUFRIMIENTO Y REDENCIÓN EN LA PERSPECTIVA DEL EXILIO:

Una cosa es definitiva, por mucho que moleste a tantos cristianos: la idea de que Isaías 53 habla de los sufrimientos de algún Mesías ES UNA IDEA PROPIA DEL JUDAÍSMO EN EL EXILIO. Como ya mencioné, el primero en plantearla fue un autor anónimo que estaba intentando explicar las derrotas de Bar Kojba. Antes de él, NADIE EN ABSOLUTO había hablado de un Mesías Sufriente.

La creencia en un Ungido de D-os que sufre y muere, y con ello abona en la redención de Israel, SÓLO APARECIÓ HASTA QUE ISRAEL EMPEZÓ A VIVIR SU ETAPA MÁS ANGUSTIOSA después de la fallida rebelión de Bar Kojba. No antes.

¿Y por qué esta idea? Porque hay una relación intrínseca entre los conceptos de sufrimiento y redención. De hecho, TODO ISAÍAS 40-55 está enfocado en esa relación, y el capítulo 53 es bastante coherente con el resto del discurso. Lo sobresaliente es que A LO LARGO DE TODO ESE DISCURSO, JAMÁS SE MENCIONA AL MESÍAS.

Por ejemplo, donde se es más específico respecto al perdón de los pecados de Israel, dice así: “No me trajiste los animales de tus holocaustos, ni me honraste con tus sacrificios; no te hice servir con ofrenda, ni te hice fatigar con incienso; no compraste para mí caña aromática, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino que pusiste sobre Mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades. YO, YO SOY EL QUE BORRO TUS REBELIONES POR AMOR DE MÍ MISMO, Y NO ME ACORDARÉ DE TUS PECADOS (Isaías 43:23-25).

Isaías NO PUEDE SER MÁS CLARO: el perdón de los pecados de Israel NO SE HA LOGRADO POR MEDIO DE SACRIFICIOS. Por lo tanto, Isaías 53 NO PUEDE ESTAR HABLANDO DE LOS SACRIFICIOS DEL MESÍAS PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS DE ISRAEL.
¿De qué habla, entonces? Del sufrimiento como parte de la REDENCIÓN de Israel. Pero entendamos REDENCIÓN en la perspectiva judía, no en la cristiana: para todo Isaías 40-55, la REDENCIÓN consiste en la restauración de Judea y Jerusalén. Todo el discurso está dirigido a los exiliados en Babilonia que estaban a punto de regresar a restaurar el país.

¿Y a los sufrimientos de quién se refiere? En el capítulo 40, en el propio inicio del discurso, la idea es perfectamente clara: “Hablad al corazón de Jerusalén y decidle que su tiempo se ha cumplido, QUE SU PECADO ES PERDONADO, QUE DOBLE HA RECIBIDO DE LA MANO DEL SEÑOR por todos sus pecados...” (Isaías 40:2). La idea es clara: LOS PROPIOS SUFRIMIENTOS DE ISRAEL han expiado las culpas de Israel.

Por eso, la única lógica que puede haber en Isaías 53 -los sufrimientos del Siervo para redimir a Israel- es que el Siervo es Israel.

¿Por qué?
·      En cuanto a lo inmediato, porque en ese mismo discurso Isaías dice que NINGÚN SACRIFICIO fue usado para perdonar a Israel;
·      En segunda, porque Isaías dice que el Siervo que sufre es Israel.
·      Y en última instancia -la más importante- porque la Torá dice que NADIE PUEDE MORIR POR LOS PECADOS DE OTRO (Deuteronomio 24:16).

Por lo tanto, SÓLO ISRAEL PUEDE PAGAR LOS PECADOS DE ISRAEL. Por lo tanto, el Siervo que sufre para redimir y expiar las culpas de Israel ES ISRAEL, porque SÓLO PUEDE SER ISRAEL.

Ahora bien: esos son los elementos del discurso EN SU CONTEXTO ORIGINAL: el siglo VI AEC, cuando a partir del año 539 AEC, los judíos antiguos recibieron la autorización para reconstruir su país.

Pero ese contexto YA PASÓ. El significado CONCRETO de Isaías 53 pertenece AL PASADO, no al futuro en el que apareció Jesús.

De hecho, el Judaísmo tiene perfectamente claro que Isaías 53 NO ES UN PROFECÍA MESIÁNICA, porque ni siquiera es una profecía. El lenguaje es claro: allí se habla de ALGO QUE SE ESTÁ VIVIENDO EN ESE MOMENTO, y por todas las referencias cronológicas que el propio texto da, sabemos que ese momento fue el del fin del exilio en Babilonia.

Entonces, cuando varios rabinos TODOS ELLOS POSTERIORES AL SIGLO II tomaron elementos de este pasaje y dijeron que “anunciaban los sufrimientos del Mesías”, estaban conscientes de que el sentido original de Isaías 53 YA ESTABA RESUELTO. Ellos estaban hablando para otra generación y bajo otras circunstancias, pero respetando un principio de interpretación bíblica: KAL VAJOMER, como es en lo general, es en lo particular (y viceversa).

Por eso, si Isaías -hablando del fin del exilio en Babilonia en el siglo VI AEC- estableció que hay una relación entre los sufrimientos y la redención (en su caso, entre los propios sufrimientos de Israel y la redención de Israel), se deduce que para que llegue la REDENCIÓN FINAL, también habrá un SUFRIMIENTO FINAL, y afirmaron que esta vez no sólo sería el de Israel, sino también el de un Ungido de D-os: el Mashiaj ben Yosef.

Por eso, recurrieron a Zacarías 12:10 para identificar al personaje CUYOS SUFRIMIENTOS Y MARTIRIO SE REFLEJAN EN LA REDENCIÓN FINAL DE ISRAEL.

Entonces, el nivel jerárquico de los textos es el siguiente: Zacarías 12:10 es el que nos da el perfil del Mesías Sufriente, proveniente del Linaje de Yosef; Isaías 53 sólo nos aclara algunas características de su sufrimiento.

El resultado es obvio, y las diferencias contundentes saltan a la vista:

a) Mientras que la tradición judía habla de los sufrimientos de un Mesías de la tribu de Efraim, el Cristianismo habla de los sufrimientos del Mesías de la tribu de Yehudá.
b) Mientras que la tradición judía entiende la redención generada por el sufrimiento como LA RESTAURACIÓN NACIONAL, el Cristianismo entiende la redención como EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
c) Mientras que la tradición judía respeta lo establecido por la Torá respecto a que NADIE PUEDE MORIR POR LOS PECADOS DE OTRO, el Cristianismo insiste en que el Mesías murió por nuestros pecados.
d) Mientras que la tradición judía habla de los sufrimientos de un guerrero que morirá en una batalla por liberar Jerusalén, el Cristianismo habla de los sufrimientos de un hombre pacífico crucificado durante la dominación romana de Judea.
e) Mientras que la tradición judía entiende que el significado inmediato de Isaías 53 corresponde a un evento del siglo VI AEC, pero sirve para aclarar ideas sobre la futura redención plena de Israel, el Cristianismo cree que Isaías 53 fue escrito concretamente para profetizar un evento ocurrido siglos después.
f) Mientras que la tradición judía entiende que hay una relación indisoluble entre los sufrimientos y la restauración de Israel, el Cristianismo cree que el Mesías vino y sufrió, pero sin que eso se tradujera en la restauración de Israel.

Es decir: TODO ES DISTINTO.
Y más aún: PUNTO POR PUNTO, Mesiánicos y Nazarenos SE SOMETEN A LOS PUNTOS DE VISTA CRISTIANOS.

Por eso, cuando aparece alguien y me pone citas y citas de rabinos y rabinos donde dice “Isaías 53 habla del Mesías...”, me da un poco de risa.
Lo único que se hace evidente es la total ignorancia en la materia, bajo la falsa premisa de que uno puede leer un texto bíblico y así, nada más, entenderlo.

¿Quieren entender textos escritos hace 2,600 años?
Ni modo: hay que sentarse a estudiar Historia, mucha Historia, para no andar diciendo necedades y confundir los puntos de vista judíos con los puntos de vista cristianos.

CONCLUSIONES:
Para refutar estas ideas, mis oponentes tendrán que probar lo siguiente:
1. Que hubo autores judíos (por lo menos uno) que entre los siglos VI AEC y I EC identificaron al Siervo como el Mesías.

2. Que hubo autores judíos (por lo menos uno) que hablaron del Mesías del Linaje de David como un Mesías Sufriente y mártir que MUERE por su pueblo.

Básicamente, eso. Todas las premisas de mi exposición se desmoronarían con eso (no se pueden quejar: les estoy ahorrando el trabajo de pensar y pensar).
Pero, para ello, el asunto tiene que ser PRECISO. Una cita textual no se lleva más de un párrafo. Si la respuesta y las objeciones vienen en más de dos, tres o cuatro párrafos, es porque NO EXISTEN las citas precisas que estoy pidiendo, y no hay más remedio que recurrir a la demagogia.

Vea ---------> Parte III.
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Pero sea: me siento a esperar la refutación.
Publicado por Derej Hashem en 19:13.
Por Irving Gatell.
דרך השם
Derej HaShem - Banco de Información Contramisionero.
Domingo, 21 de julio de 2013.
Isaías 53 y los comentarios rabínicos.
BS"D.
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NOTA: Añadida: tárgum. (Del hebr. targum, traducción). m. Libro de los judíos que contiene las glosas y paráfrasis caldeas de la Escritura. Microsoft® Encarta® 2009.
Un Tárgum (hebreo: תרגום‎, con vocalización, תַּרְגּוּם,[1] plural: תרגומים tárgumim[2] ) originalmente era una traducción al arameo de la Biblia hebrea producida o compilada en el antiguo Israel y Babilonia desde el período de Segundo Templo hasta comienzos de la Edad Media (finales del primer milenio). Targum también significa "interpretación", además de "traducción".
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Bibliografía:
[1] Adviértase que la palabra תַּרְגּוּם, sin embargo, es aguda, no llana: תַּרְגּוּם. Cf. también תרגום‎. Es, cuanto menos, lamentable y cuestionable que la Real Academia de la Lengua priorice la acentuación tárgum en detrimento de targum, forma igualmente existente en castellano y que tiene la ventaja sobre la anterior de ser fiel a la acentuación original de esta palabra.
[2] Adviértase que la forma de plural תַּרְגּוּמִים es aguda, no esdrújula.
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Tárgum
m. rel. Cada uno de los libros judíos que contienen las glosas y paráfrasis caldeas de la Escritura.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.




















Parte I: Tema I LA PERSONA DEL SIERVO: (Isaías 52:13—53:1-12) (¿Quién Es Mesías Israel o Jesús?)

Parte I:

Tema I
LA PERSONA DEL SIERVO:
(Isaías 52:13—53:1-12)

(¿Quién Es Mesías Israel o Jesús?)



Por: Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Sufrimientos del Siervo de Jehová:
“He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto… Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,… así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído”.
(Is.52:13-15)

INTRODUCCIÓN:
En ninguna otra parte del Antiguo Testamento, como en este capítulo, se profetiza tan clara y plenamente que Cristo debía sufrir y luego entrar a su gloria. Pero a esta fecha pocos disciernen o reconocen el poder divino que va con la palabra. Se desecha el informe más importante y auténtico de la salvación a través del Hijo de Dios por los pecadores.
La condición vil a que se sometió y su manifestación al mundo no concuerdan con las ideas del Mesías que los judíos se habían formado. Se esperaba que viniera con pompa; en cambio creció como una planta, silenciosa e inadvertidamente. Él nada tenía de la gloria que uno hubiera pensado hallar en Él.
Toda su vida fue no sólo humilde en estado externo; también fue penosa. Hecho pecado por nosotros, vivió la sentencia a la cual nos expuso el pecado. Los corazones carnales nada ven en el Señor Jesús como para interesarse en Él. ¡Sí, por cuántos de su pueblo sigue siendo despreciado y rechazado respecto de su doctrina y su autoridad!
En este estudio veremos tres temas de vital importancia, tanto como para judíos y cristianos, el debate es sobre si Jesús es el Mesías, o si Isaías 52-53 está hablando sobre el pueblo de Israel durante toda la historia sobre sus sufrimientos y holocaustos, hemos agregado tres temas sobre la persona del sirvo sufriente, el tema dos está apuntando la idea de los rabinos en el Tárgum, y el primer tema trata sobre el Siervo, y el último damos unas respuesta al siervo sufriente Cristo-Jesús.
 
1.1.   Obra Expiatoria Del Siervo De Jehová. Is. 52:13-53:12:
Isaías 52:13-15, constituyen las últimas palabras concernientes al siervo de Jehová que aún pueden referirse al pueblo de Israel.
Como tales, constituyen un impresionante epílogo de los anuncios proféticos del cap. 52. Israel triunfará en medio de las naciones (v. 13). De la manera que muchos se asombraron de él al ver su extrema humillación y holocausto (v. 14), así Israel asombrará a muchas naciones, porque su triunfo será tan impresionante que los reyes cerrarán la boca delante de él.
Por otro lado, los vv. 13-15 son también las primeras palabras que se refieren a una persona. Y de esta persona, que posee facultades expiatorias que Israel no puede reclamar como nación, se trata en el cap. 53.

¿A qué anuncio profético se refiere 53:1? ¿Se refiere a las palabras Is.52:10? Allí está escrito: Jehová ha descubierto el brazo de su santidad ante los ojos de todas las naciones.
Todos los confines de la tierra verán la salvación de Jehová (comp. 53:1b, que alude a la manifestación del brazo de Jehová).
Es más: En 52:8 está escrito: ... porque cuando Jehová vuelva a Sion, lo verán con sus propios ojos (lit. ojo a ojo, es decir, cara a cara).

Los vv. 2 y 3 nos muestran a esta persona, el siervo de Jehová, como surgiendo en la escena de la historia como yonéq*  H3242. Esta palabra ha sido tradicionalmente traducida como retoño debido a su paralelismo con el segundo hemistiquio: y como una raíz.
Pero no se trata solamente de la analogía de una planta, pues la palabra yonéq*  H3242 básicamente significa bebé y deriva del verbo yanáq**  H3243, que significa “mamar”. A continuación se lo presenta como un hombre sin atractivo físico especial y como experimentado en lo que es el sufrimiento humano.

Etimología:
*H3242 יְנִיקָה = yeniká: de H3243; retoño o brote:-  renuevo.
**H3243 יָנַק = yanák: raíz primaria; chupar; causativo dar leche:- ama, amamantar, beber, chupar, criar, dar de mamar, dar el pecho, el (los) que mama(n), mamar, niño de pecho, nodriza, parida. (Strong).

Cuando el profeta dice: escondimos de él el rostro, indica que su pueblo se avergonzaría de él. Sin embargo, aunque su pueblo lo menosprecie y no lo estime (v. 3), él es el siervo de Jehová. Su aparición en la escena humana concede carácter literal a muchas otras profecías que pudieron haber pasado como simples figuras poéticas. Ahora hay la posibilidad de verle cara a cara (comp. 52:8).

Los vv. 4-7 constituyen la revelación más revolucionaria de la teología bíblica. Tratan de su obra expiatoria a favor de su pueblo. Esta obra, a la manera de lo simbolizado en los sacrificios del templo, involucra su muerte.

Los vv. 8-10a constituyen una reflexión profética de lo expresado en el párrafo anterior (vv. 4-7).
Impresionan en especial las últimas palabras del v. 9, y las primeras del v. 10: Aunque nunca hizo violencia, ni hubo engaño en su boca, con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo y le hirió.

La nota: de la RVA., que cuelga de la palabra hirió indica que se ha traducido esta palabra con la ayuda de los Rollos del Mar Muerto.

Efectivamente, en la RVR-1960, la palabra hebrea hejéli[1]  H2470 (que es una palabra trunca y con sus letras en desorden debido a un problema en la transmisión del texto) ha sido traducida: sujetándole a padecimiento.

La razón para traducir de esta manera es que la palabra parecía proceder del verbo jalah[1]  H2470, que significa enfermarse. Pero los Rollos del Mar Muerto tienen la palabra intacta: vayejalelehu, que se traduce literalmente: y lo atravesó.

Queda así claro, que la palabra deriva del verbo jalal[2]  H2491, que significa atravesar o producir una herida mortal.
De la misma palabra deriva la palabra hebrea que se traduce cadáver. Está clara y corroborada la referencia a muerte.

Los vv. 10b y 11a constituyen la cúspide del asombro porque indican que el siervo de Jehová volvería a vivir después de haber muerto, y que aun vería descendencia. El viviría sin fin, haciendo prosperar en su mano la voluntad de Jehová. El no fracasaría ni una sola vez, como Israel que fracasó muchas veces.
El lograría ver la luz, aquella luz anunciada por Isaías hijo de Amoz en 9:2, y que era la alborada de una nueva era en la historia universal, la antesala misma de la eternidad. De esta manera él quedaría satisfecho (v. 11).
Como se observará las palabras del profeta terminan con la misma nota de victoria con que empieza esta sección en 52:13: He aquí que mi siervo triunfará...

Los vv. 11b y 12 ya no salen de la boca del profeta, sino que son palabras pronunciadas directamente por Jehová, como se observa cuando llama al siervo de Jehová: mi siervo justo.
Mientras en el resto del cap. 53 el profeta parece referirse al alcance de la obra expiatoria del siervo de Jehová a favor de su pueblo Israel, en el v. 11b las palabras justificará a muchos, y cargará con los pecados de ellos parecen referirse a su alcance mundial, universal.
Finalmente, mientras esta profecía empieza con un prólogo donde Jehová habla en primera persona (52:13-15), y donde dice: He aquí que mi siervo triunfará... también termina con un epílogo (vv. 11b y 12). También en el epílogo Jehová habla en primera persona y dice: Por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos... De esta manera Jehová corrobora el anuncio profético desde antes de que empiece y después de haber concluido.
En Hechos 8:26-40 esta profecía del libro de Isaías es asociada con la persona y la obra del Señor Jesús.

1.2.    La Persona Del Siervo. (Isaías 53: 1-12):

“¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?... Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos… Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos… Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido… Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados… Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros… Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca… Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido… Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca…”. (Is. 53:1-12)
Del gran retorno volvemos los ojos a la solitaria figura cuya agonía fue el precio de ese evento. Estamos en el corazón del libro, el centro de su trama de pecado y justificación, gracia y juicio.
El poema, desusadamente simétrico, está escrito en cinco párrafos de tres versículos cada uno. Comienza y termina con la exaltación del Siervo (primera y quinta estrofas); enmarcado en todo ello tenemos la historia de su rechazo en las secciones dos y cuatro que, a su vez, encuadran el centro del poema (vv. 4-6) donde se describe el significado expiatorio del sufrimiento. Dios y el hombre, reconciliados, comparten la narración (nótese el “mi” y “yo” de las secciones externas con nuestro y nuestras de Isaías 53:1-6).

52:13-15. El Gozo Frente A Él:
Aquí aparece la certificación celestial de las valientes palabras de Isaías 50:7-9, aplicando al Siervo términos de exaltación que pueden caracterizar a Dios mismo (cf. “alto y sublime”; Isaías 6:1; “Alto y Sublime”, Isaías 57:15; cf. también Isaías 5:16; 55:9). Los muchos, dispuestos contra él, dará lugar a los “muchos” convictos e iluminados (vv. 14, 15; obsérvese la repetición de esta palabra, a un nivel más profundo, en Isaías 53:11, 12). 15 La traducción asombrará, que cuenta con el apoyo de la LXX, constituye una buena apertura a la secuencia de “despertado”, “silenciado”, “convencido”.
Pero “rociará” (ver nota de la RVA) es difícil de aceptar gramaticalmente, aunque no imposible. Cabría en el contexto con su inferencia de purificación por sacrificio (cf. 1 Pedro 1:2) o tal vez de hacer un pacto (cf. Éxodo 24:6, 8; una palabra diferente).

53:1-3. El Desprecio De Los Hombres:
Se ve con toda claridad el abismo que separa el anuncio de Dios de la opinión humana, en el contraste entre lo que se ha creído (cf. v. 1 con Romanos 10:16, 17, 21) y lo que es naturalmente atractivo (v. 2) o que ha causado impresión (v. 3). Cf. la reacción a Jesús humillado en Mateo 27:39 y a la predicación de la cruz (1 Corintios 1:23).
Dolores y sufrimiento (v. 3) que se repiten en el v. 4 significan lit. “dolores” y “enfermedad”, que pueden sugerirle al lector un hombre enfermo o uno de corazón atribulado (como en Jeremías 15:18).
Pero cabría otra categoría, la del médico que se ve envuelto voluntariamente en el caso; porque también es un hombre de dolor y de enfermedad en el sentido de que se entrega a estas cosas para aliviarlas. Este es el sentido definido en Mateo 8:17 citando Isaías 53:4.

53:4-6. “Oh Dulce Trocar...”:
Esta es la estrofa central en todo sentido.
Aquí se aclara el significado de la desgracia del Siervo, con el invertido orden de la expresión del v. 4a, para hacer hincapié en el cambio de los papeles y los pronombres enfáticos él y nosotros (vv. 4a, b) para poner al descubierto las incomprensiones de los hombres: él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Nosotros le tuvimos...
4, 5. El significado aumenta en claridad a través de estos versículos:
·      el dolor que soporta es el nuestro (v. 4);
·      es el castigo por el pecado (v. 5a);
·      es el precio de la salvación (v. 5b).
Pero permanece siendo una paradoja, una de las maneras de Dios, más elevada que las nuestras (Isaías 55:9), según se nos recuerda por la sorprendente conjunción de sus heridas (cf. Isaías 1:6) y de nuestra curación como causa y efecto.
6 Este versículo es quizá el más penetrante en su descripción del pecado y de la expiación, poniendo al descubierto la futilidad, que es en nosotros una segunda naturaleza que nos aísla tanto de Dios como de los hombres; pero también es la iniciativa divina que transfirió el castigo que merecíamos a un sustituto.
La metáfora según la cual cargó en él el pecado, se aclara en Génesis 4:13; Levítico 5:1, 17 (donde cada uno paga su propia penalidad) y también Levítico 10:17; 16:22 (donde la responsabilidad recae sobre otro).
Obsérvese la expresión todos nosotros, que da idéntico comienzo y terminación del versículo; es la gracia que totalmente responde al pecado.

53:7-9. Manos Malvadas, Víctima Voluntaria:
El silencio de la víctima (ver en contraste el clamor de otro “cordero inocente” en Jeremías 11:19; 12:3) nace del amor y de la fe, como lo habría de demostrar Jesús (1 Pedro 2:23, 24) no de debilidad o de prudencia.
C. R. North traduce el v. 8a: “Desde el arresto y la sentencia fue llevado” (la BJ traduce: “Tras arresto y juicio fue arrebatado”); toda la estrofa evoca en forma inequívoca el juicio de Jesús y su secuela (ver sobre v. 9).
8 Hechos 8:33 y el texto de la LXX apoyan más bien que el texto heb. La traducción generación (“contemporáneos”).
9 Es mejor el singular “rico”. Permanecería un enigma hasta los sucesos relatados en Mateo 27:57, 60 y desconcierta aun hoy a los que sostienen que son inaceptables las predicciones detallistas. Las antiguas versiones y los Rollos del Mar Muerto confirman la autenticidad de “rico”, que corrige el plural de la LXX, restaurándolo al singular.

53:10-12 Coronado Con Gloria y Honor:
En esta estrofa la reivindicación es completa. Los perseguidores desaparecen gradualmente de la escena, para revelar a Jehovah (enfático en el v. 10; cf. Hechos 4:28) y al Siervo (v.12, derramó su vida hasta la muerte) como los últimos hacedores de lo que ha sido hecho. Más aun, van implícitos en cada uno de los versículos la resurrección y triunfo del Siervo, al mismo tiempo que aparecen más facetas de su expiación que las de los vv. 4-6.
10 Como sacrificio por la culpa lit. Significa “una ofrenda de culpa”, el sacrificio que hablaba de compensación o satisfacción. El texto heb. De este versículo admite su vida (es decir, él mismo) o el Señor (“a sí mismo”, BJ) como el oferente del sacrificio; pero el v. 12 no deja duda alguna en cuanto a que la autoentrega es del Siervo.
11, 12 Muestran otros aspectos de su obra salvadora en términos de justificación, de cargar con los pecados (ver sobre v.6), identificación (contado con los transgresores; cf. Lucas 22:37) y de intercesión (intercedido). Se lo muestra como sacerdote y sacrificio, patriarca (v. 10b) y rey.
Finalmente los muchos... muchos en los vv. 11, 12 (cf. fuertes, v. 12, la misma palabra) por quienes el Uno sufrió, reaparecen en cumplimiento de las promesas iniciales (cf. Isaías 52:14, 15, muchos... muchas).

Vea-------> Parte II.

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[1] isos = (ἴσος, G2470), el mismo en tamaño, cantidad, calidad, etc. Se traduce «igual/es» en Mt.20:12; Jn.5:18; Filp.2:6; Ap.21:16. En la cita de Filp.2:6 el término se halla en plural neutro, lit: «igualdades»; en las versiones castellanas se traduce «ser igual a Dios». Esta traducción está evidentemente condicionada por la Vulgata Latina. Parece debida al hecho de que en latín no había una manera adecuada de representar la forma y significado precisos del griego. El plural neutro aquí denota los varios modos o estados en que le era posible para la naturaleza de la Deidad existir y manifestarse como divina (cf. The Incarnation , de Gifford, p. 20).
Notas: (1) Kakeinos también se traduce como «de igual modo» en Hech.15:11; (2) para isangelos: «iguales a los ángeles» (Lc.20:36), véase, Nº 2; (3) jomoios, adverbio que significa «igualmente», se traduce «de igual modo» en Rom.1:27; véase C, más abajo y ASIMISMO, Nº 1; (4) el adverbio josautos (véase ASIMISMO, Nº 4, y C más abajo) se traduce como «de igual manera» en Lc.22:20; Rom.8:26; (5) isotimos, traducido «igualmente preciosa», de la fe (2 P.1:1), se trata bajo PRECIOSO. (VINE).
[2] H2491
(III) חלל POLEL: Herir, atravesar (Isaías 51:9). — Perf. חֹלֲלָה; Part. מְחוֹלֵל.
POLAL: Ser herido (Is.53:5). — En Salm.109:22, en lugar de חָלַל se puede leer Perf. חֹלַל, "herido".  — Part. מְחֹלָל.
חָלָל
1) Atravesado o muerto a espada (Num.19:16).
2) Muerto, cadáver (Lam.4:9).
3) Profanadores, pervertidos: En Ez.21:34/29 la RVA traduce jaleléi reshaím, "los más pervertidos de los pecadores" (derivando חַלְלֵי de Piel de II חלל). También podría traducirse: "los cadáveres de los pecadores".
4) Fem.: Mujer privada de su virginidad (Lv.21:7). — Const. חֲלַל; Fem. חֲלָלָה; Pl. חֲלָלִים; Const. חַלְלֵי; Suf. חֲלָלָיו, חַלְלֵיהֶם. (Diccionario Hebreo Bíblico).