lunes, 27 de agosto de 2018

LEYES TOCANTES AL AÑO SABÁTICO: LEVÍTICO 25:


LEYES TOCANTES AL AÑO SABÁTICO:
LEVÍTICO 25:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:
 
El sistema económico en Israel se basaba en tres principios fundamentales:
(1)     Dios poseía la tierra y tenía el derecho de controlarla, v. 23;
(2)   Dios poseía al pueblo, porque lo había redimido de la esclavitud en Egipto, vv. 38, 42, 55; y
(3)   los judíos eran una familia tu hermano») y debían preocuparse los unos por los otros, vv. 25, 35–36, 39, 47. Josué y el ejército judío conquistaron la tierra de Canaán, pero fue Dios el que designó la heredad (Jos. 13–21).
El pueblo «poseía» la tierra y disfrutaba de sus productos, pero Dios la poseía en propiedad y determinaba cómo se usaría. Este capítulo enfoca tres temas relacionados a la economía de la nación.

I.       El Año Sabático (Lv.25:1–7, 18–22):
El calendario judío del AT., funcionaba en una serie de «sietes»:
Ø El séptimo día de la semana era el sabat.
Ø Siete semanas después de la Pascua venía el Pentecostés, y
Ø el séptimo mes del año introducía la Fiesta de las Trompetas,
Ø el Día de la Expiación y la Fiesta de los Tabernáculos.
Cada séptimo año era el «año sabático» y después de siete años sabáticos venía el año del jubileo. El año sabático era la manera de Dios de permitir que la tierra descansara y restaurara su productividad. Al pueblo no se le permitía tener una cosecha formal aquel año, pero cualquiera podía comer del producto de los campos y huertos.
Dios prometió proveer abundantes cosechas durante el sexto año, de modo que observar el año sabático en realidad era una prueba de fe para el pueblo. Era también una expresión del amor de Dios por los pobres de la tierra (Éx. 23:10–12).
De acuerdo a Deuteronomio 15:1–11 todas las deudas debían remitirse al final del séptimo año. Los siervos judíos se suponían que debían servir sólo seis años (Éx. 21:2), y al pueblo judío se le animó a ser especialmente generoso con los pobres.
El año sabático era un tiempo de descanso y renovación para la tierra, el pueblo y los animales que la trabajaban. Era una oportunidad para un nuevo comienzo para los que habían experimentado dificultades financieras. Desafortunadamente, no hay evidencia de que la nación alguna vez obedeciera con fidelidad esta ley (2 Cron. 36:21).
Los profetas a menudo condenaron a los líderes judíos y ricos por tratar despiadadamente a los pobres. Si se hubiera observado la ley del año sabático, se hubiera impedido que los pobres perdieran sus tierras y que los ricos amasaran gigantescas propiedades. La economía no hubiera sido perfecta, pero hubiera estado mucho mejor equilibrada.
Durante la Fiesta de los Tabernáculos en cada año sabático los sacerdotes debían leer y explicar al pueblo el libro de Deuteronomio (Dt. 31:9–13). Era algo así como una conferencia bíblica de toda una semana, durante la cual se le recordaba al pueblo lo que Dios había hecho por ellos y de lo que Él esperaba de ellos a su vez.
El pueblo de Dios necesitaba que se le enseñara su Palabra, porque cada nueva generación no la había aprendido; y las generaciones más viejas necesitaban recordarla.

II.     El Año Del Jubileo (Lv.25:8–17, 23–24):
La palabra «jubileo» procede de la palabra hebrea ‘yobel’ que significa «cuerno de carnero». Este año especial se anunciaba con el toque de las trompetas en el Día de la Expiación. Así, el año empezaba con ayuno y arrepentimiento conforme la nación confesaba sus pecados al Señor (Lv. 16).
Durante ese año el pueblo reclamaba la tierra que se había vendido de modo que no saliera del control de la familia o tribu.
Y los judíos que compraban propiedad calcularían el precio hasta el próximo año del jubileo cuando la tierra volvería al dueño original. Cuánto alimento produciría en ese tiempo era una consideración principal. Como en el año sabático, la tierra debía descansar durante el año del jubileo.
El pueblo tendría que confiar en que Dios les proveería lo que necesitaban para el año sabático (el cuarenta y nueve), el año del jubileo (el cincuenta) y el cincuenta y uno cuando sembrarían de nuevo. No habría nueva cosecha sino hasta el año siguiente.
El pueblo no poseía la tierra, por consiguiente, no podía venderla para siempre. Dios les dio la tierra (Gn. 12:1–3; 15:7; 17:8; Dt. 5:16) y les permitió usarla, y siempre la controlaría. El pueblo debía andar en el temor del Señor y no usar su riqueza para oprimirse mutuamente.
Los esclavos se liberaban durante este año especial y así las familias se reunían de nuevo. La declaración: «Pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores» (v. 10), está grabada en la Campana de la Libertad en Filadelfia. El año del jubileo señala la edad del reino cuando Cristo Jesús reinará en gloria y cumplirá las promesas hechas al pueblo judío.
Léase Isaías 61 y vea lo que Dios ha planeado para la nación de Israel. En un sentido espiritual el año del jubileo también es un cuadro de nuestra vida cristiana (Lc. 4:16–21, la cual es una cita de Isaías 61:1–2).
Al leer del AT., en la sinagoga aquel sabat en Nazaret, Jesús se detuvo en «el año agradable del Señor» (Lc. 4:19), que se refiere al año del jubileo. No leyó «el día de la venganza de nuestro Dios» (Is. 61:2), porque ese día de juicio no vendrá sino hasta que Dios haya concluido su programa presente de «tomar de ellos pueblo para su nombre» (Hch. 15:14).

III.    El Cuidado De Los Pobres (Lv.25:25–55):
Estas leyes se aplicaban independientemente de que fuera el año sabático o el año del jubileo. El principio general se indica en los versículos 25–28 y entonces se aplica a situaciones específicas.
Una persona que tenía que vender su propiedad debido a necesidad financiera podía redimirla en cualquier tiempo, o un hermano podía hacerlo por él. Pero el precio se determinaría por el número de años que restaban hasta el año del jubileo.

A.     Una Casa En La Ciudad (vv. 29–34).
Esta sería una propiedad valiosa debido a la seguridad que ofrecía la ciudad amurallada. Por eso el vendedor tenía sólo un año de plazo para comprarla de nuevo.
Después el propietario tenía la propiedad por todo el tiempo como quisiera; y no se devolvería al dueño original durante el año del jubileo. Sin embargo, esta regla no se aplica a las casas de propiedad de los levitas. En cuanto a un levita que le dio su casa al Señor, véase Hechos 4:34–37.

B.      Un Hermano Pobre (vv. 35–46).
Los judíos no debían oprimirse entre sí ni aprovecharse del otro en asuntos financieros. Si se prestaba dinero, no debía exigir interés; si vendía alimentos, no debía obtener ganancia exagerada.
Véase Nehemías 5. Si un judío tenía a otro judío como siervo, pagando una deuda, no debía tratarlo como esclavo; y el siervo debía salir libre en el año del jubileo.

       C. El Pariente Redentor (vv. 47–55).
       La mejor ilustración de esta ley aparece en el libro de Rut, donde Booz redimió a Rut, a Noemí y su propiedad. Un pariente podía rescatar a su pariente pagando sus deudas y recuperando su tierra. El «redentor» tenía que ser pariente cercano que podía y estaba dispuesto a redimir:
·      El pariente pobre podía ser puesto en libertad tanto de esclavitud como de deuda.
·      El pariente redentor es un cuadro de nuestro Señor Jesucristo quien se hizo «pariente cercano» al hacerse hombre (Filp. 2:1–11; Heb. 2:9–18) y pagando el precio de nuestra redención al morir en la cruz. Él podía salvar y estuvo dispuesto a salvar.

Debe notarse que el sistema económico en Israel no era una forma de comunismo. La gente poseía propiedad privada que podía comprarse y venderse, pero Dios poseía la tierra y no permitía que se la vendiera para siempre.
El año sabático y el año del jubileo, si se obedecían, hubieran impedido que el rico se enriqueciera más y así empobreciera más el pobre. Pero los judíos no obedecieron estas leyes y los resultados fueron trágicos.
También dictaron leyes que favorecían a los ricos y aplastaban a los pobres, y Dios los juzgó por eso. Véanse Isaías 3:12–15 y 10:1–3; Amós 2:6–7 y 5:11.
Por último, estas leyes especiales también muestran la preocupación de Dios por la tierra. Al permitir que la tierra descanse cada séptimo año y luego los dos años seguidos en el jubileo, se restauraba su productividad y aumentaba su valor.
Por supuesto, exigía fe hacer esto, pero Dios prometió suplir sus necesidades. Después de todo, el alimento que comemos viene de su mano, no del supermercado; y todos necesitamos orar: «Danos hoy nuestro pan cotidiano» (Mt. 6:11).


Clase Para Domingo.


Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia.





lunes, 20 de agosto de 2018

LOS MORMONES: (SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS)


Lección: N° 3:

LOS MORMONES:
(SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS)

Pastor:  Carlos Ramírez Jiménez: 

1.      INTRODUCCIÓN:
Con una buena ropa y con buenos modales llegan y te hablan de su nueva revelación. Se presentan como cristianos y creyentes en la biblia, son misioneros en su mayoría los que hacen este trabajo, usan terminología cristiana (definiciones o palabras de determinada ciencia o materia) y de esta manera engañan y presentan sus enseñanzas, abriendo así un camino para llevar a las personas a creer en lo que ellos creen, veamos este interesante artículo del disfraz ya conocido de esta secta.

Usan la Biblia tan solo para “comenzar”; entonces pasan para el libro del mormón.

2.       PRINCIPAL ORGANIZADOR O FUNDADOR:

El profeta José Smith dijo: “en la noche del... día 21 de septiembre (1823)... me puse a orar pidiéndole a Dios todopoderoso...:

Encontrándome así, en el acto de suplicar a Dios, vi que se aparecía una luz en mi cuarto, y que siguió aumentando hasta que la habitación quedo más iluminada que al medio día, cuando repentinamente se apareció un personaje al lado de mi cama, de pie en el aire... me llamo por mi nombre, y me dijo que era un mensajero enviado de la presencia de Dios, y que se  llamaba Moroni... Dijo que se hallaba depositado un libro, escrito sobre planchas de oro, el cual daba una revelación de los antiguos habitantes de esta continente, así como del origen de su procedencia (testimonio de José Smith, fundador de la iglesia mormona libro del Mormón”).

José Smith hijo, nació el 23 de Diciembre de 1805 en Sharón estado de Vermont de New York; fue criado en la pobreza. En 1820 hubo un gran movimiento evangélico en New York, entonces Smith fue a orar al bosque y (según los mormones) cuando estaba preguntando a cual iglesia debía pertenecer se le aparecieron dos Ángeles.
Uno de ellos, Dios, quien le dijo que no se fuera a unir a ninguna de ellas, ya que el evangelio de Cristo seria restaurado en breve... después dice él, se dio el acontecimiento relatado anteriormente.
Smith se mudó a vivir para el estado de Ohio y después se estableció en Illinois donde gobernó la primera colonia mormona.
Fue muerto a tiros por personas que no aceptaban sus enseñanzas el 27 de Junio de 1844 en Illinois, quienes lo sacaron de la cárcel y lo mataron, no sin antes él también defenderse a tiros contra las 200 personas que lo atacaban.

3.      ARTÍCULOS HISTÓRICOS:

La iglesia Mormona con su sede central en el estado de Utah tiene un aproximado de 4 millones de miembros en todo el mundo.

Fuentes De Autoridad:

a) La biblia: “Creemos que la Biblia es la palabra de Dios, siempre que este traducida correctamente”. Por consiguiente los mormones confían más en sus otros libros sagrados, los cuales (según creen) han escapado de la contaminación.
b) Libro del Mormón: El libro del mormón es un supuesto relato de los habitantes del continente americano, a quienes Cristo se apareció después de su resurrección (según su historia los indios de América fueron los hijos de Lehi un supuesto judío que salió de Jerusalén con su familia al pacífico y llego a Estados Unidos).
La verdad de este libro: En 1812 un pastor presbiteriano llamado Salomón Spaldign escribió una historia ficticia sobre los indios de América, tomándolo y escribiéndola como la Biblia, este libro nunca fue publicado pues solo era un escrito fabulesco, pero este callo en las manos de un ex bautista Sydney Rigdón quien fue el teólogo de Smith, ellos basándose en este escrito fundaron la iglesia Mormona.
El libro del Mormón contiene palabras y expresiones modernas que no podían ser conocidas por su supuesto autor en el año 420 AC.
c) Doctrinas y convenios: Revelaciones especiales de Dios.
d) La perla de gran precio: Escritos de Génesis a Deuteronomio y el Libro de Abraham.
Según Smith Dios le mando este libro en unas momias que él compro y llevaban mantas escritas egipcias, él dice revelar lo que ellas decían de Abraham y los dibujos de él mismo. En 1967 arqueólogos y egiptólogos tuvieron la oportunidad de verificar dicha traducción en las copias de estos rollos y su veredicto fue que ni una sola palabra de la supuesta traducción de Smith tenía la menor semejanza con el contenido del documento, que en realidad era un escrito del libro de los muertos de los egipcios”.
e). Los profetas vivientes: Lo que ellos digan es la palabra de Dios.

4.      PRINCIPALES DOCTRINAS:
·     Dios es un hombre exaltado que tiene un cuerpo físico, con miembros y pasiones: Creen que este Dios fue un niño y que murió y resucito con sus esposas, por su mucho trabajo y aplicación llega a ser Dios y hoy sigue teniendo hijos espirituales. Los mormones creen que ellos llegaran a ser también dioses con sus esposas por buenas y aplicadas vidas en sus evangelios, y después seguirán teniendo hijos, que nacerán como humanos para después ser dioses ellos también Y ustedes mismos tienen que aprender a ser dioses, y a ser reyes y sacerdotes para Dios, tal como lo han hechos todos los dioses antes que ustedes”. (José Smith).
·     Jesús es solo uno de los billones de hijos sexualmente engendrados por Dios en el cielo, y el único sexualmente engendrado por él en la tierra, creen que María tuvo relaciones con Dios y de ahí nació Jesús. Un obispo mormón dijo: “Claro que creo en el nacimiento virginal. También creo que Dios tiene un cuerpo como yo lo tengo, y que él utiliza sus miembros masculinos con los mismos propósitos con que uso los míos. Creo que María era una virgen cuando Dios vino a la tierra a visitarla y hacerla concebir. Pero cuando Dios la dejó y se marchó ya no era virgen (pag.74 Mormonismo y yo).
·    Satanás es un espíritu puro, hermano de Jesús. Él hubiera podido ser el salvador si su plan de salvación hubiera sobrepasado al de Jesús.
·      El pecado de adán fue una bendición, y no una maldición.
·   La salvación: “Creemos que por la expiación de Cristo todo él género humano puede salvarse, mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del evangelio” “se necesita la aprobación de José Smith también (Brihgan Youg, pag 76 Mormonismo y yo)”. “La senda recta, el camino estrecho, se encuentra solamente a través del matrimonio celestial. La vida eterna no puede ser alcanzada en ninguna otra manera(Presidente Spencer Kimball) Para los mormones no existe el infierno ni el castigo eterno. Todos terminaran en uno de los tres niveles de gloria:
Ø El reino celestial, todos los que son dioses;
Ø el reino terrenal, un grado secundario en el cielo;
Ø el reino celestial, para aquellos que no hayan recibido testimonio de Cristo.
·    Jesús tuvo mujeres: Según ellos para Jesús poder llegar a ser Dios tenía que tener muchas mujeres y muchos hijos, estas fueron María, Marta y otras. Él se casó en las bodas de Caná de Galilea.
·    Los negros son malditos: Por protestas y pleitos decidieron decir que Dios ya los aceptaba, pero sus escritos no lo dicen así todavía.
·  La revelación divina incompleta: “Creemos todo lo que Dios ha revelado, todo lo que actualmente revela, y creemos que aún revelará muchos grandes e importantes asuntos pertenecientes al reino de Dios”.


NOTA: Es de notar que ellos creen que él hombre puede ser dios, eso lo logrará teniendo muchos hijos igual a él gran Dios, según ellos el mismo de nuestra Biblia, esto no se lo dirán a usted y mucho más que solo sus miembros antiguos y fieles saben; su vida es polígama (pueden tener varias esposas).

5.      LO QUE DICE LA BIBLIA:
A) La Biblia dice que Jesús no es solo otro o uno más de los hijos de Dios como presupone el Mormonismo (Colosenses 1:13-18; Gálatas 4:4,5).
B) La Biblia dice que nosotros no habíamos nacido como hijos de Dios en el cielo, ósea que somos hijos de los dioses y del dios del cielo, que al nacer debeos ser dioses después (Efesios 2:1-9).
C) Los mormones necesitan que se les diga que los términos Salvación y Redención son los mismos, que aquí mismo en la tierra, la maravillosa gracia de Dios hace vivir al alma que esta muerta en delitos y pecados(efesios 2:1-10).
D) Los mormones y sus profecías no se han cumplido, la biblia dice que el profeta debe ser probado por lo que dice (Deuteronomio 18).
E) Las buenas Obras no sirven para alcanzar la Salvación (Hebreos 7:27, Efesios 3:8,9).

El Libro del Mormón y La Arqueología:

1. No se ha localizado ninguna de las ciudades mencionadas en el libro de Mormón.
2. No se han hallado ejemplares antiguos del libro del Mormón.
3. No se han hallado en América ningún indicio que sus antiguos habitantes tuvieran creencias hebreas o cristianas.
4. No se ha descubierto ningún indicio que los Lamaitas fuesen los descendientes de los indios americanos.
5. No se han hallado documentos que mencionen personas, naciones ni lugares relacionados con el libro del Mormón.

POR ESTO Y MÁS ENTENDEMOS QUE EL MORMONISMO NO TIENE BASES CIENTIFICAS COMO LAS TIENE LA BIBLIA, POR ESO ESTUDIE Y ESCUDRIÑE LA PALABRA[LA BIBLIA] PARA QUE CUANDO TENGA QUE USARLA LA CONOZCA BIEN.

LEA SOLO  LA BIBLIA, LEA SOLO LA BIBLIA: LA PALABRA DE DIOS:

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Bibliografía:
-PABEL BERMUDEZ GARRO. Sectas y Religiones.
-Diccionario de lengua Española.
-J. Cabral. Religiones sectas y herejías. Editorial Vida.
-Josh McDowell, Don Stewart. Estudio de las sectas. Editorial Vida.
-Thelma de Geer. El mormonismo y yo. Editorial vida.
-El libro del Mormón.
-Sitios Web: www.tcalvario.org- www.sectas.org, y derivados de apologética.
-Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 29//06//2018.

G R E C Í A: HECHOS 20:


G R E C Í A:
HECHOS 20:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

I.       Pablo y La Iglesia Local (Hechos 20:1–12):
Poco tiempo después del motín descrito en el capítulo 19 Pablo salió de Éfeso y emprendió su camino hacia Macedonia, justo como lo había planeado (19:21).
En Troas esperaba encontrar a Tito y recibir informes de primera mano respecto a la situación en Corinto. Había enviado a Tito allá para que procurara corregir algunos problemas (2 Cor. 7:13–15; 12:17, 18). Cuando este no llegó, Pablo avanzó a Macedonia, visitando las iglesias; allí encontró a su colaborador (2 Cor. 2:12, 13).
El informe de Corinto le animó. Pasó tres meses en Grecia, es probable que la mayor parte del tiempo fuera en Corinto. Allí escribió el libro de Romanos. La misma oposición judía que antes se había revelado en Corinto (Hch. 18:12) apareció ahora de nuevo (20:3), de modo que Pablo salió hacia Macedonia en lugar de dirigirse a Siria.
Varios cristianos lo acompañaron, representantes de las iglesias que estaban contribuyendo a la ofrenda de auxilio que estaban recogiendo para Jerusalén. Lucas se unió al grupo en Filipos (nótese el «nosotros» en el v. 6) y todos se quedaron en Troas siete días. Es aquí que vemos a Pablo en el medio ambiente de una iglesia local. Los creyentes estaban acostumbrados a reunirse el domingo, el primer día de la semana.
Pablo tal vez se quedó siete días sólo para estar con la iglesia en Troas. Se afanaba por llegar a Jerusalén y sin embargo puso el día del Señor primero. Él es un buen ejemplo para que todos sigamos. Es probable que Lucas describa en los versículos 7–8 una reunión nocturna de los creyentes, puesto que quizás Pablo no hubiera predicado todo el día. ¡Qué gozo debe haber sido oír al gran apóstol de los gentiles exponer la Palabra de Dios! Sin embargo, hubo un hombre que se quedó dormido, se cayó y fue dado por muerto.
Las «muchas lámparas», o antorchas (v. 8) habrían llenado el aire con humo y elevado la temperatura del salón, condiciones ideales para quedarse dormido. Lucas el médico informó que el hombre estaba muerto; Pablo, con fe en el poder de Dios, anunció que había vida en Él y le resucitó de los muertos. Pablo luego habló (no predicó, v. 11) largamente con los creyentes, posiblemente después de que el culto concluyera, y luego se embarcó al siguiente día.

¿Hay algún significado espiritual detrás de este milagro?
§  Eutico (que significa «afortunado») no había hecho nada que mereciera la ayuda de Dios;
§  sin embargo, debido a la gracia de Dios se le restauró a la vida.
§  Había caído (todos hemos caído en Adán) y estaba muerto (todos estamos muertos en pecado); y
§  se le dio vida solamente por gracia.

II.     Pablo y Los Pastores Locales (Hechos 20:13–38):
Pablo decidió caminar los treinta y cinco kilómetros que separaban a Troas de Asón. Tal vez estaba buscando la dirección del Señor respecto a su visita a Jerusalén. En tanto que le encantaba la comunión con otros santos (v. 4), sabía que debía estar a solas con Dios y buscar su propósito.
El ejercicio además fue bueno para su cuerpo. En Mileto pidió que fueran por los ancianos de la iglesia de Éfeso. Téngase presente que el NT., enseña que las iglesias deben tener varios pastores y esto sería especialmente cierto en una tan grande como la de Éfeso.
A estos líderes se les llama ancianos o sobreveedores obispos», v. 28). La plática de Pablo a los pastores efesios revela cómo ministraba a la iglesia local.
Nótese: que hay tres discursos especiales de Pablo en Hechos:
(1) a los judíos, en 13:16–41;
(2) a los gentiles, en 17:22–34; y
(3) a la iglesia de Éfeso, en 20:17ss.

A.     El Ministerio Anterior De Pablo (vv. 18–21).
Pablo no hizo nada en secreto; todos conocían su mensaje y sus métodos. Servía al Señor, no al hombre. Fue un líder humilde, no un orgulloso dictador (véase la admonición de Pedro en 1 P. 5).
Sabía lo que es regar con lágrimas la semilla de la Palabra (vv. 19, 31). Pablo predicaba el consejo de Dios públicamente y de casa en casa. Predicaba a toda persona y exaltaba a Jesucristo. Este es el modelo que debe seguir el pastor de hoy.

B.      La Carga Presente De Pablo (vv. 22–24).
Pablo estaba ligado en espíritu (no el Espíritu Santo) para ir a Jerusalén. Hay serias dudas si Pablo estaba en la voluntad directa de Dios en este asunto. Él admite en el versículo 23 que el Espíritu Santo le había dicho, de una ciudad a otra (quizás por medio de profetas locales en las iglesias) que sufriría en Jerusalén.
En 21:4 y 10–14 se le advirtió expresamente que no fuera a Jerusalén. Años antes, después de su conversión, Cristo le había instruido que su testimonio no se iba a oír en Jerusalén (22:18ss); y sin embargo el amor de Pablo por su pueblo le empujó a ignorar estas advertencias y determinarse a ir a Jerusalén.
Si no estaba en la voluntad directa de Dios, sí lo estaba en la voluntad permisiva de Dios, al quitar esta carga que Pablo sentía y le llevó a Roma como prisionero (véase 23:11).

Nótese: en el versículo 24 cómo Pablo describió su ministerio: «para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios».

C.     Advertencia De Pablo Del Peligro Futuro (vv. 25–35).
Pablo no se preocupaba de sí mismo, sino de la iglesia y su futuro. Le advirtió a los pastores que se cuidaran primero ellos. Si fracasaban en su comportamiento espiritual personal, toda la iglesia sufriría. Más adelante Pablo repitió esta advertencia a Timoteo (1 Tim. 4:16).
Luego les advirtió que pastorearan la iglesia. Como sobreveedores eran responsables de guiar al rebaño, alimentarlo y protegerlo de ataques espirituales. Qué preciosa es la Iglesia para Cristo; la compró con su propia sangre. Pablo advirtió respecto a dos peligros:
(1) lobos que atacan al rebaño desde afuera (v. 29); y
(2) maestros perversos que se levantan desde adentro del rebaño (v. 30).

Ambos han ocurrido en la historia de la Iglesia.
Pablo se puso como ejemplo para que los pastores sigan. Los encomendó a Dios (esto es oración) y a la Palabra (esto es la predicación y la enseñanza), porque «la oración y la Palabra» edificarán la iglesia local (véase Hch. 6:4). Les advirtió que no fueran codiciosos.
Pablo trabajaba con sus propias manos, pero destacó que esta norma no necesariamente se aplica al pastor local; véase 1 Corintios 9. Sin dudas, la actitud desprendida que mostraba es digna de imitar por todos los siervos de Dios.
Les recordó una bienaventuranza que Cristo dio y que nunca se registró en los Evangelios: «Mas bienaventurado es dar que recibir». Los siervos de Cristo deben procurar ministrar a otros antes que otros los ministren a ellos.

D.      La Bendición Final De Pablo (vv. 36–38).
¡Qué escena más conmovedora es esta! Pablo y sus compañeros de rodillas mientras el gran apóstol oraba con ellos y por ellos. Lloraban porque sabían que nunca más volverían a verle personalmente.
Cuando hay un lazo de amor entre los siervos de Dios y su pueblo, ¡cuánta bendición envía Dios! Pablo los dejó y se encaminó a Jerusalén. Iba con las contribuciones para los judíos y en su corazón llevaba un ardiente deseo de testificar a su pueblo una vez más. Pablo el predicador se convertiría en Jerusalén en «Pablo, prisionero de Jesucristo».




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