domingo, 24 de julio de 2022

Parte II LA DEMONOLOGÍA BÍBLICA Y LA HEREJÍA: (1 Timoteo 4:1)

                                                                             Parte II

LA DEMONOLOGÍA BÍBLICA Y LA HEREJÍA:

(1 Timoteo 4:1)

 

Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrina de demonios”.

(1 Tim.4:1)

Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:


2.1.   EL DEMONISMO Y LAS DIVISIONES DOCTRINALES:

El Espírito Santo de Dios, el Espíritu de Verdad, es el gran Unificador. En contestación a la ferviente oración intercesora del Salvador de que aquellos que el Padre le había dado puedan ser uno (Jn. 17:11, 21, 22), el Espíritu Santo vino en Pentecostés a unir todo el pueblo de Dios posicionalmente en “un cuerpo”, la Iglesia, por el bautismo con el Espíritu (1 Cor. 12:13; Rom. 6:3, 4; Ef. 4:5; Col. 2:12; Gál. 3:27). Las exhortaciones más apasionadas del Espíritu Santo, a través de este apóstol, son con el fin de que el pueblo de Dios experimente la unidad que poseen posicionalmente por la obra bautizadora del Espíritu (Ef. 4:1-6; Filp. 2:2, 3).

Mientras que el Espíritu de Verdad es el gran Unificador, el espíritu de error (1 Jn. 4:6) es el gran divisor. Satán y los demonios tienen la percepción y apreciación más aguda del eminentemente práctico de lo que es el viejo adagio: La unión hace la fuerza”. Cuando no puede evitar que sus víctimas entre en contacto con la verdad, a la luz y la salvación recurren al siguiente mejor subterfugio para realizar sus planes detestables.

Con sutileza de víbora y venenosa malignidad, chocan los mismos fundamentos de la unidad cristiana, desquebrajando y desorganizando la eficiencia y testimonio de aquellos que, cuando están unidos, poseen una energía tan inagotable y utilizan tan tremendo poder en contra de ellos.

Como la verdad une y el error divide, la estrategia satánica lanza sus más feroces y temibles asaltos contra la Palabra de Dios, las Sagradas Escrituras. En la misma proporción en que la verdad de Dios es escondida, pervertida o distorsionada, en la misma proporción el pueblo de Dios es dividido y saqueado. Seguramente, el tener en cuenta estos hechos, la gran prominencia dada en las Sagradas Escrituras a las llamadas de atención en contra de los FALSOS MAESTROS, herejías y divisiones, y el espectáculo espantoso de multiplicidad de sectas e ismos en el cristianismo, éste pierde todo aspecto de singularidad.

El hecho de que las Escrituras consideran la destrucción de la unidad cristiana como uno de los principales desastres y calamidades del engaño demoniaco y de la introducción satánica de las falsas doctrinas en la iglesia aparece claro por el uso predominante neo testamento del término herejía (hairesis). Esta palabra nunca se emplea en su sentido estrictamente moderno, significa heterodoxia o aberración doctrinal”, sino que denota consistentemente una secta o facción producida por la introducción de tal error; así se identifica inseparablemente a la herejía con la división.

Sin embargo, es verdad que el significado posterior de la palabra en lenguaje eclesiástico y en la conversación común, está quizás, implícito en un pasaje de la segunda epístola de Pedro, aun cuando aquí el énfasis está sobre las divisiones doctrinales misma más que sobre las opiniones o aserciones erróneas que producen tales divisiones:

·   Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras (hairesis apolaias,sectas de perdición”), y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina (2 P.2:1).

·  La versión Siglo XX del Nuevo Testamento traduce exactamente la expresión divisiones ruinosas y Weymouth las define como divisiones fatales”, ambas reconociendo la fuerza descriptiva del genitivo apoleias’, tomando en cuenta el énfasis primario de la palabra como en otras partes del Nuevo Testamento, sobre el efecto producido por la falsa doctrina más que sobre la falsa doctrina misma, como la causa de tal efecto.

Ayuda Hermenéutica:

Ruina, o Perdida: G684 πώλεια = apóleia: de un derivado presunto de G622; ruina o pérdida (físicamente espiritual o eterna):- perdición, camino, condenación, desperdicio, destrucción, destructor, disolución, muerte. (Strong).

Perder: G684 apoleia = (ἀπώλεια G684) relacionado con apolumi, e indica lo mismo que el verbo, una pérdida de bienestar, no del ser. Se traduce «perdición» en Mt.7:13; Jn.17:12; Filp.1:28; 3:19; 2 Ts.2:3; 1 Tim.6:9; Heb.10:39; 2 P.2:3; 3:7,16; Ap.17:8,11. Para un examen extenso de este término.

Destrucción: apoleia̓πώλεια G684) destrucción, perdición. Aparece en el TR en Hech.25:16, en RVR se traduce «muerte»; omitido en los mss. Más comúnmente aceptados. (VINE).

En conformidad con la designación general de un efecto y no una causa, se utiliza la palabra herejía para designar una secta”, “partido”, o un conjunto de hombres que se han separado de otros, abogando sobre alguna doctrina en particular o un modo especial de vida de acuerdo con sus propias creencias peculiares. Así el término es usado para referirse a la secta”, o el partido de saduceos (Hch. 5:17) y los fariseos (Hch. 15:5; 26:5). De la misma manera, la expresión es aplicada despectivamente a cristianos (Hch. 24:5, 14; 28:22).

En Gálatas las herejías figuran en la lista de las obras de la carne junto con otros términos de significado similar: “Contiendas o facciones (eritheai, “espíritu de partido, riñas”), “disensiones (dichostasiai,cismas”) y herejías o partidos” (hairesis). Esta lista de tres vicos evidentemente está ordenada de acuerdo con el carácter agravado progresivamente de los pecados enumerados.

El espíritu de partido degenera en disensiones que, cuando se desarrollan en sectas diferentes y organizadas son llamadas herejías”. Un caso similar en el uso de esta palabra aparece en 1 Corintios 11:19:

 Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados”. (1 Cor. 11:19) 

Ayuda Hermenéutica:

Disensiones: G139 jairesis = (αἱρεσις G139) denota:

(a) Elección (de jaireomai, elegir); luego, aquello que es elegido, y, por ello, una opinión; especialmente una opinión voluntariosa, que toma el lugar del sometimiento al poder de la verdad, y que conduce a la división y a la formación de sectas (Gál. 5:20; VM: «sectas»). Tales opiniones erróneas son frecuentemente el resultado de la preferencia personal o de la esperanza de beneficio; véase 2 P.2:1, donde «destructoras» significa conducentes a la ruina; algunos asignan incluso esto a

(b); En los papiros, el significado principal es «elección» (Moulton y Milligan, Vocabulary); (b) una secta. Este significado secundario, resultante de (a), es el dominante en el NT. (Hech.5:17; 15:5; 24:5,14, «herejía» en este vers., RV, RVR; VM: «secta»; 26:5; 28:22); «disensiones» en 1 Cor.11:19 (VM: «facciones»).

     Nota: El término jairetikos, relacionado con el anterior, y que denota a uno capaz de escoger, se usa en Tit.3:10 «hombre que cause divisiones» (RV: «hereje»), por un espíritu de partido. (VINE).

Pero la fuerza en este versículo particular, aparece simplemente sobre las disensiones que surgen de la diversidad de opiniones y objetivos. En tito 3:10, la forma adjetival de la palabra que aparece significa creando o causando divisiones”: “Al hombre (hereje o faccioso) que causa divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo”.

En sentido eclesiástico ortodoxo que por fin alcanzó, el término herejía no solamente indica cualquier distorsión doctrinal, sino una abierta adopción de un error fundamental con respecto de las verdades centrales del cristianismo frente a la mejor instrucción, y a menudo combinada con un agresivo asalto sobre la común fe se la Iglesia y sus defensores.

Sin embargo, el uso estrictamente neotestamentaria, no parece contener estos elementos, excepto quizá por implicación en 2 Pedro 2:1, sino que significativamente centra todo el énfasis en la conexión de la herejía con la desunión y división en la Iglesia de Jesucristo.

La inferencia es cara. El Espíritu Santo, el Creador de la unidad cristiana, el Revelador de la Verdad y quien nutre y mantienen dicha unidad, el infinitamente eficiente Trabajo, que opera libremente con el poder en la esfera de la verdadera concordia cristiana, enfatiza la solidaridad cristiana como la suprema bendición  a la que debe llegar experiencial mente el pueblo de Dios y considera la herejía, no principalmente como una falsa doctrina, como sucede en el concepto extra bíblico, sino primero y sobre todas las cosas como discordia sectaria y división facciosa y enfatiza profundamente el pensamiento de un satánico y condenable, mortal y completamente destructivo de la unidad cristiana.

Por tanto, es aparente la razón por la cual la actividad demoniaca está infatigablemente dirigida en contra del bastión de la verdad revelada de Dios, y por qué la distorsión u obscurecimiento de cualquier parte de la revelación divina es un crédito real para Satanás, y una victoria para su reino.

Existiendo, entonces, sólo un canon divino de verdad, que es la norma de toda la fe y práctica cristiana y la bese de toda la armonía cristiana, y existiendo solamente un Espíritu de verdad que abre la divina revelación de la verdad al hombre, cualquier desviación de esta norma, ya sea en doctrina o en práctica, lleva inevitablemente a la desunión y división, y debe ser considerada como la obra directa y destructiva de Satán y los demonios.

2.2.   EL DEMONISMO Y LAS DOCTRINAS DE DEMONIOS:

A través de los siglos de la era cristiana, desde los mismos días de los apórtales, han surgido nuevas sectas o “ismos para turbar la pureza y la paz de la Iglesia:

Ø  Hablando a los ancianos de Éfeso, Pablo se refiere a “lobos rapaces” que aparecerían entre ellos, y no tendrían compasión del rebaño y que su propio grupo selecto “se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hech.20:29, 30). Con una mirada profética, el apóstol recorre los siglos y ve el nacimiento de innumerables sectas en el cristianismo, y particularmente la gran apostasía y los múltiples grupos paganos de los últimos días, que él califica como “doctrina de demonios” (1 Tim.4:1). Pero, en una visión profética similar, las considera como herejías destructoras” (o divisiones ruinosas, 2 P.2:1).

Ø  Judas prorrumpe audazmente en contra de la malignidad de sus propagandistas humanos (vv.12, 13).

Ø  Juan bosqueja un retablo histórico de su progreso y desarrollo y la interminable confusión que ellos causan en la iglesia profesante (Ap. 2:2, 3).

Para las doctrinas de demonios no deben ser consideradas como errores y aberraciones que aparecieron más allá del tiempo y de los ministerios de los apóstoles, quedando confinadas a los siglos siguientes, estando los primeros cristianos inmunes a su veneno. Lejos de ser así, los apóstoles mismos eran atacados por toda forma imaginable de inortodoxia[5]:

(1)    Legalismo,

(2)    Antinomianismo,

(3)    Gnosticismo,

(4)    Humanismo,

(5)    Materialismo,

(6)    Falsos ascetismo, y

(7)    Pseudo-racionalismo.

El engaño demoniaco no dejó sin atacar ni una sola de las principales doctrinas cristianas, desde la deidad de Cristo hasta la resurrección de los muertos. Por supuesto, no había pasado el tiempo suficiente como para que se formaran claramente sistemas de heterodoxia y se organizaran sectas bien definidas, como sucedió en los siglos siguientes, pero las perversiones doctrinales allí, aun cuando no estuviesen completamente formuladas y sistematizadas.

Con la formación de sistemas de errores y la organización de cismas debilitados, la Iglesia Católica de Roma, alarmada, trató de establecer una unidad hecha por el hombre, en vez de aquella Inspirada por el Espíritu, y en lugar de la infalible Palabra de Dios, colocó a una llamada “iglesia infalible”10). En su intento de escapar de los ataques asoladores de las “doctrinas de  demonios” desde afuera, al destronar la Palabra de Dios, puso los fundamentos de toda una nueva fuente de “doctrinas de demonios” desde adentro, y llegó a ser un sistema bien entretejido y brillantemente organizado de errores increíble, una verdadera fortaleza para las “doctrinas de demonios”11).

Muchas de las llamadas sectas heréticas que surgieron durante el curso de la era cristiana, estaban formadas por verdaderos y sinceros hijos de Dios; a menudo, sin embargo, estaban pobremente instruidos y abrazaban en forma ignorante nociones fanáticas y erróneas. Otros estaban tan desviados que habían perdido el concepto esencial de la otra salvadora de Cristo.

Los grupos paganos modernos ofrecen un estudio interesante sobre los diversos grados de engaño demoniaco:

Ø El Empirismo,

Ø Teosofía,

Ø Ciencia cristiana,

Ø Cristadelfianismo,

Ø Swedenborgianismo,

Ø Humanismo,

Ø Mormonismo,

Ø Agnosticismo,

Ø El Nuevo Pensamiento, y

Ø El Behaísmo, son sistemas de una distorsión casi increíble y oscurecimiento fantasioso de la verdad, demostrando en todo orden, las evidencias extremas del engaño demoniaco.

Ø Sectas tales como el Ruselismo, (Testigo de Jehová o Asociación Internacional de Estudiantes de la Biblia),

Ø Adventismo del Séptimo Día,

Ø Buchmanismo e Israelismo Británico, ofrecen el trágico espectáculo de una masa de verdades viciada por el error, y demuestran un tipio más agudo y sutil de distorsión demoniaca.

Quizá en más mortal y devastador de todo, disfrazándose con pía mojigatería como un ángel de luz  y perniciosa e ingeniosamente dentro de las grandes denominaciones históricas, es el modernismo, la obra maestra del engaño satánico12).

Otros pueden matar sus miles. Este mata sus diez miles como un canceroso crecimiento interior, destruyendo la vitalidad del cristianismo histórico.

El rechazamiento de la verdad de que toda la Escritura es Inspirada por Dios (2 Tim.3:16) y consecuentemente la duda y la negación de la autoridad de la Palabra es la tragedia suprema de nuestros días, ya que las más grandes denominaciones evangélicas se alejan de las más importantes doctrinas del cristianismo histórico neotestamentaria.

El resultado aterrador es una iglesia debilitada, mundanal izada, importante para regenerar, sin poder para atraer, e imposibilitada para responder al angustiado clamor de una humanidad pecadora que busca la realidad espiritual.

Puesto que es presa de los espíritu seductores, solamente un gran avivamiento del Espíritu de Dios puede salvar a la iglesia profesante de caer más y más en aquel estado de tibieza, del cual habló  nuestro Señor en Apocalipsis 3:16, amenazando con “vomitar” de su boca a los creyentes de Laodicea....

Elmer T. Clark, al escribir sobre las denominaciones pequeñas, expresa que hay aproximadamente cuatrocientas denominaciones religiosas de varias clases en los Estados Unidos13). Y agrega:

El que considera que la era presente es la ‘era de la duda’, evidentemente no ha estudiado las convicciones de las pequeñas sectas; pues el que se familiarice con las doctrinas proclamadas por muchos miles, y aun millones de sus adherentes, quedará impresionado ante la credulidad asombrosa de un amplio sector de nuestra población. Muchas creencias extrañas son cristalizadas en dogmas para estas iglesias. Algunas de ellas tienen una subestructura de interpretaciones erráticas de las Escrituras, Diferencias triviales de opiniones han hecho que grandes grupos se dividan en varias denominaciones independientes. Es difícil imaginar una mayor confusión entre las voces que hablan a la conciencia norteamericana en el nombre de Dios14).

En medio de esta tremenda confusión de grupos modernos e innumerables sectas del cristianismo, la Biblia la Palabra verdadera del Dios Viviente es la única protección segura del cristianismo contra los errores doctrinales y el despojo la Biblia, correctamente entendida e implícitamente obedecida. Satán y sus huestes pueden pasar por alto las opiniones humanas e interpretaciones de los hombres, pero ¡no puede penetrar la inexpugnable defensa de la Santa Palabra de Dios!

UNA NOTA FINAL A LAS SECTAS Y RELIGIONES:

CHATARRA ESPIRITUAL:

·     En muchos países, la obesidad infantil se ha incrementado más que nunca. Un culpable fundamental del aumento prejudicial de peso son los  malos hábitos alimentarios y la comida chatarra.

Comida chatarra: Son productos que saben bien, pero que carecen de valor nutritivo y que, en general, tienen un alto contenido calórico y de grasas. Las papas fritas, las bebidas gaseosas. Los dulces, las galletas y muchos alimentos que se compran en restaurantes de comida rápida tienen estas características.

Para tener un espíritu saludable, también debemos evitar la chatarra espiritual”. Algunos maestros de religión proclaman un evangelio diferente (Gálatas 1:6); desde  tener salud y riqueza hasta experimentar una falsa espiritualidad. Y algunas canciones y libros cristianos también contienen doctrinas engañosas. Ingerir esta clase de comida quizá parezca satisfacer el hambre interior, pero no producirá buena salud espiritual.

·     El Libro Hebreos nos advierte: “No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón con la gracia (13:9). La falsa doctrina perjudica nuestra salud porque no puede limpiar del pecado ni dar poder para crecer espiritualmente.

Sin embargo la enseñanza bíblica basada en la gracia y en la verdad hace ambas cosas.

·       Evita la chatarra espiritual, y en lugar, hazte un festín con la Palabra de Dios, para mejorar tu salud espiritual en resumen.

Alimentarnos de la Verdad de Dios Impedirá que tragues mentiras”.

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Nota y Bibliografía:

[1] Espiritus: G4151 πνεῦμα = pneúma: de G4154; corriente de aire, i.e. respiración (soplo) o brisa; por analogía o figurativamente un espíritu, i.e. (humano) el alma racional, (por implicación) principio vital, mentalmente disposición, etc., o (sobrehumano) ángel, demonio, o Dios (divino), espíritu de Cristo, el Espíritu Santo: - aliento, espíritu, espiritual, viento. Compare G5590.

[2] Engañadores: G4108 πλάνος = plános: de afinidad incierta; andar, vagabundear (como vagabundo), i.e. (por implicación) impostor o guía errado: - engañador. (Strong).

[3] ismo. (Del lat. -ismus, y este del gr. -ισμός). suf. Forma sustantivos que suelen significar doctrinas, sistemas, escuelas o movimientos. Socialismo, platonismo, impresionismo. 2. Indica actitudes. Egoísmo, individualismo, puritanismo. 3. Designa actividades deportivas. Atletismo, alpinismo. 4. Forma numerosos términos científicos. Tropismo, astigmatismo, leísmo. (Microsoft® Encarta® 2008).

[4] Secta. (Del lat. secta). f. Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica. 2. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra. 3. Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa. (Microsoft® Encarta® 2008).

[5] Ortodoxia. (Del lat. orthodoxĭa; del gr. ὀρθόδοξια). f. Conformidad con doctrinas o prácticas generalmente admitidas. Conformidad con el dogma de una religión. Entre católicos, conformidad con el dogma católico. Conformidad con la doctrina fundamental de cualquier secta o sistema. Conjunto de las Iglesias cristianas orientales:

(1) legalismo. m. Tendencia a la aplicación literal de las leyes, sin considerar otras circunstancias. Formalidad o requisito legal que obstaculiza o impide el eficaz funcionamiento de algo.

(2)  antinomia. (Del lat. antinomĭa, y este del gr. ἀντινομία, de ἀντί, contra, y νόμος, ley). f. Contradicción entre dos preceptos legales. Contradicción entre dos principios racionales.

(3) gnosticismo. (De gnóstico e -ismo). m. Doctrina filosófica y religiosa de los primeros siglos de la Iglesia, mezcla de la cristiana con creencias judaicas y orientales, que se dividió en varias sectas y pretendía tener un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas.

(4)  humanismo. m. Cultivo o conocimiento de las letras humanas. Movimiento renacentista que propugna el retorno a la cultura grecolatina como medio de restaurar los valores humanos. Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos.

(5) materialismo. (De material e -ismo). m. Doctrina según la cual la única realidad es la materia. Tendencia a dar importancia primordial a los intereses materiales. || ~ dialéctico, o ~ histórico. m. Versión marxista de la dialéctica idealista hegeliana, interpretada como económica y basada en la relación de producción y trabajo.

(6) ascético, ca. (Del gr. ἀσκητικός, de ἀσκεῖν, ejecutar). adj. Dicho de una persona: Que se dedica particularmente a la práctica y ejercicio de la perfección espiritual. Perteneciente o relativo a este ejercicio y práctica. Vida ascética. Que trata de la vida ascética, ensalzándola o recomendándola. Escritor, libro ascético. f. ascetismo (ǁ doctrina de la vida ascética). □ V. teología ~.

(7)  racionalismo. m. Doctrina filosófica cuya base es la omnipotencia e independencia de la razón humana. Sistema filosófico que funda sobre la sola razón las creencias religiosas. Movimiento de vanguardia europea que en la arquitectura utiliza formas simples y funcionales atendiendo a las necesidades del urbanismo moderno. (Microsoft® Encarta® 2008).

1) Vienen al caso las palabras de Wilbur M. Smith: “Cada vez estoy más convencido que muchas de las espantosas enseñanzas blasfemas que se encuentran actualmente en la literatura –en verdad, en algunos libros con mayor circulación y que han recibido los mejores elogios en nuestra generación- han sido incitadas… por espíritus malignos”. Therefore Stand, pp. 176 y siguientes.

2) Compare Jan K. Van Baalen, The Chaos of the Cults, pp. 46, 47.

3) Compare Clarence Larkin, The Spirit Word, p. 37.

4) Compare Charles W. Ferguson, The Confusion of Tongues-Review of Modern Isms, pp. 1-14.

5) Como hace notar con tanto tino Van Baalen: “Los miembros de las sectas fantasmagóricas no son personas a las que hay que despertarles el interés por la religión” (op. Cit., p. 297).

6) Edward Langton. Essentials of Demonology, p. 185. Compare también con las páginas 183-186.

7) A.T. Robertson, Word Pictures in the New Testament, VI. P. 229.

8) H. A. Ironside, Addresses on the Epistles of John, p. 124.

9) El espiritismo, la teosofía, la “Unidad” Los Testigos de Jehová, los unitarios modernistas y otros muestran en este punto su carácter esencial demoniaco. Vea a Van Baalen, op. Cit.

10) Compare Joseph Cullen Ayer, A Source Book for Ancient Church History, pp. 356-396.

11) Compare Ibíd. pp. 401-418.

12)  Compare Van Baalen, op. cit., pp. 241-286.

13)  Elmer T. Clark, The Small Sects in America, edición revisada p. 13.

14)  Ibíd., p. 15.

-   NUESTRO PAN DIARIO. Edic. 2011. Pub. RBC.

-    e-Sword-the. LEDD.

-    Biblia de Estudio RYRIE.

-   UNGER, Merrill. Los Demonios Según La Biblia. Edit. Las Américas. Primera Edición. 1952.

- Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 16//06//2018. MISIÓN BAUTISTA: Emanuel”. Ciudadela de Noé.  Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II.  Cel. 942-562691-Tumbes.


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Parte I LA DEMONOLOGÍA BÍBLICA Y LA HEREJÍA: (1 Timoteo 4:1)

 Parte I

LA DEMONOLOGÍA BÍBLICA Y LA HEREJÍA:

(1 Timoteo 4:1)

 

Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrina de demonios”.

(1 Tim.4:1)

Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Todo el conjunto de la verdad revelada, que constituye la Biblia, inspirada y dictada por Dios, es el gran baluarte y defensa en contra de todo poder maligno y mal sobrenatural. Una fe absoluta en sus enseñanzas y una verdadera apropiación de sus preceptos, constituyen la garantía única, pero todo suficiente, en contra de las sutilezas satánicas y la astucia demoniaca.

En tanto se acepta y se sigan las verdaderas de las Sagradas Escrituras, Satán y sus huestes quedan despojados de poder para hacer mal o  guiar por el mal camino al hijo de Dios. Solamente cuando la verdad revelada es despreciada o rechazada ya sea totalmente o en parte, es cuando los poderes de la tinieblas tienen la oportunidad de causar daño y hacer estragos en el cristianismo.

A la luz de estos hechos, no es sorprendente saber que los principales ataques satánicos y demoniacos se dirigen, específica e incesantemente, en contra la Palabra de Dios; tampoco debe llamar la atención el descubrimiento de que el ataque en contra de la ciudadela de la verdad revelada es tal vez la ocupación principal y más conspicua de los demonios.

I.      EL DEMONISMO Y EL ENGAÑO DOCTRINAL:

Las advertencias en contra del error y la corrupción doctrinal tienen una prominencia notable en las Sagradas Escrituras, especialmente en las páginas del Nuevo Testamento.

Ya sea Moisés, exhortando apasionadamente a los israelitas a servir a Jehová y a no olvidar sus preceptos (Dt. 9), o David, aconsejando en solemne asamblea a Israel y a su hijo Salomón (1 Cron. 28), o los profetas, advirtiendo claramente, sin ninguna transigencia; o nuestro mismo Señor, prediciendo la aparición de falsos Cristos, y falsos profetas(Mt. 24:24), o el apóstol Pablo, previniendo a los ancianos de Éfeso en contra las maquinaciones de los lobos rapaces (Hch. 20:29), o Pedro, profetizando en contra de los maestros apóstatas (2  P. 2), la Biblia muestra usualmente a la herejía y la falsa doctrina como el simple resultado de una deserción en el agente humano.

Pero no falta una revelación definitiva de las causas más profundas, que las meras manifestaciones de error y apostasía en la conducta humana. Como es usual las Escrituras nos conduce a las realidades últimas y causas finales, más que a los simples efectos desarrollados.

1.1.   EL DEMONISMO COMO LA FUENTE DEL ENGAÑO DOCTRINAL:

El apóstol Pablo, en un importante pasaje profético, rastrea toda aberración doctrinal a las causas más profundas y la fuente originaria, en los invisibles agentes demoniacos, ocultos detrás de los actores humanos posibles. Presenta la perversión de la verdad y la piedad como la obra directa de los esbirros de Satanás, los demonios. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrina de demonios” (1 Tim. 4:1).

Los [1]espiritus [2]angañadoresson los demonios engañadores, quienes incesante y diligentemente prevertien la verdad y tratan de alejar a pueblo de Dios de la Sana Doctrina.

Como la Iglesia es guiada a toda verdad por el Espíritu de verdad (Jn. 16:13) el único fundamento de toda inspiración verdadera, Él es resistir en sus benéficos ministerios por Satán, el espíritu de error (1 Tim. 4:6), el archienemigo de la verdad y el gran engañador, quien, junto con sus demonios ayudantes, es la fuente de toda fase inspiración.

Pero como Satán es una simple criatura, y a diferencia del Espíritu Santo, no es ni infinito ni omnipresente, requiere la ayuda de un ejército innumerable de espíritus malignos y engañadores para llevar a cabo con efectividad su vasto programa de engaño y corrupción doctrinal. De la misma manera que el Espíritu de verdad inspira a los genuinos profetas y maestros de Dios (1 Cor. 12:3), así el espíritu de error y sus espíritus satélites, motivan a los muchos falsos profetas (que) han salido por el mundo (1 Jn. 4:1). Es por eso que los apóstoles Juan y Pablo determinan que el error tiene su causa real en la actividad satánica y demoniaca, más que en los agentes humanos.

La inspiración falsa toma la forma precisa de doctrina de demonios”. La frase paulina no quiere decir doctrina sobre demonios o demonología. Tampoco se refiere a heresiarcas, o promulgadores humanos de extraños [3]ismos” y [4]sectas.

Enfáticamente liga al demonismo con la falsa doctrina1), y hace una referencia directa a los malignos espíritus sobrenaturales, y específicamente a las doctrinas enseñadas por demonios que el apóstol Santiago vigorosamente describe como representando no la sabiduría que desciende de los altos sino aquella que es terrenal, animal diabólico (daimoniodes, demoniaca Stg. 3:15). En otras palabras, Santiago considera o que Pablo llama doctrina de demoniosuna sabiduría pervertida, que pertenece a la Tierra, a la naturaleza no espiritual y a los espíritus malignos.

La ocasión inmediata que dio lugar a la revelación del demonismo como la fuente de perversión doctrinal, fue una enseñanza errónea que tomaba la forma de un ascetismo falso, condenando el matrimonio y el consumo de ciertas comidas. El apóstol Pablo termina en una nota triunfal, al reconsiderar el  misterio de la piedad”, y luego repasando majestuosamente los grandes eventos de la redención, desde la encarnación hasta la gloriosa ascensión (1 Tim. 3:16), ofrece la obra completa de Cristo como fondo apropiado, por su sombría referencia contrastante del poder satánico, en oposición a la fe y la verdad de Dios, y presenta la obra terminada de Cristo como la garantía segura y cierto del triunfo futuro de la verdad sobre el erro, a pesar del predominio y la penosa oposición del mal.

El llamado de atención profético contrala actividad demoniaca de los últimos días, que corromperá la verdad y hará que muchos se desvíen de la fe, aparece en un lenguaje particularmente solemne e impresionante. Pablo aparece hablando como si, bajo la influencia profética, tuviera una actividad independiente de sí mismo, como apóstol. Pero el Espíritu dice claramente (hreos legei, “declara explícitamente”), “que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe(1 Tim.4:1).

Predicción De La Apostasía:

  Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”.

(1 Timoteo 4:1) 


Ayuda Hermenéutica:

 

Apostataran: G868 φίστημι = afístemi: de G575 y G2476; remover, i. e. (activamente) instigar a la revuelta; por lo general (reflexivamente) desistir, desertar, etc.: - llevar, apartar, apostatar.

Doctrinas: G1319 διδασκαλία = didaskalía: de G1320; instrucción (la función o la información): - enseñanza, enseñar, doctrina. (Strong).

La fe es, por supuesto, todo el conjunto de verdad revelada, que, como bastón de defensa del creyente, es el blanco especial del asalto demoniaco y que, como Judas nos recuerda, fue una vez a los santos y debe ser defendida diligentemente, como tesoro y fuente, sujeta al despojo demoniaco.

Los postreros tiempos son los últimos días de la dispensación del evangelio, mientras la iglesia profesante cae más y más en la profetizada tibieza laodiceana (Ap. 3:14-22).

Alejándose de la fe y rechazando la verdad de Dios las víctimas de Satán prestarán atención a espíritus engañadores, y doctrinas perniciosas instigadas por demonios.

El apóstol obviamente está describiendo a cierta clase de personas las cuales son ellas mismas engañadas, pero que no están engañando activa y  agresivamente a otros y que no mantienen directa e íntima relación con espíritus engañadores, que es la característica de otra clase, representada en los versículos siguientes. Este segundo grupo consiste manifiestamente, no de aquellos que han sido enseñados falsamente, sino de los falsos maestros que los instruyen.

No solamente engañados ellos mismos, sino que están ocupados activamente en engañar a otros. Ellos son los agentes humanos a través de los cuales trabajan los espíritus engañadores, y están tan completamente bajo la tutela y el dominio demoniaco, que sus discípulos, que los escuchan y siguen, son descritos como escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”.

Es la insinceridad vacía, las bajas simulaciones y la perfidia de estos maestros mentirosos, junto con una conciencia tan endurecida y cauterizada que no puede distinguir entre lo bueno y lo malo, lo que hace que los demonios puedan utilizarlos como valiosos elementos para el engaño. En aparente, entonces que aquellos que se apartan “de la fe”, y escucharon a espíritus engañadores y doctrinas de demonios lo hicieron por la hipocresíade sus líderes religiosos y maestros que quedan descubiertos comomentirosos y que tienencauterizada la conciencia(1 Tim. 4:1, 2).

por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia”.

Ayuda Hermenéutica:

Hipocresía: G5272 πόκρισις = jupókrisis: de G5271; actuar bajo una parte fingida, i. e. (figurativamente) engaño («hipocresía»):- hipocresía, condenación.

Mentirosos: G5573 ψευδολόγος = pseudológos: de G5571 y G3004; mendaz, i. e. promulgando doctrina cristiana errónea:- mentiroso.

Cauterizada: G2743 καυτηριάζω = kauteriázo: o καυστηριάζω = kausteriázo; de un derivado de G2545; marcar («cauterizar»), i. e. (por implicación) dejar insensible (figurativamente):- cauterizar.

Conciencia: G4893 συνείδησις = suneídesis: de una forma prolongado de G4894; copercepción, i. e. conciencia moral:- conciencia, habituado. (Strong).

Aunque la forma exacta de error que las doctrinas de demonios toman en este ejemplo particular, está aparentemente circunstancia y limitada a alguna herejía local que inmediatamente amenazó a la paz y pureza de la Iglesia de aquel tiempo, no debemos suponer que el engaño demoniaco quede restringido a una insana enseñanza que inculca un ascetismo hipócrita, que prohíbe el matrimonio y evita el comer ciertas clases de alimentos.

Las múltiples formas y casi interminables variedad que pueden tomar las doctrinas de demonios”, son ilustradas por las múltiples perversiones del cristianismo puro, que han sido perpetrados en la Iglesia en el curso de la era cristiana y especialmente por la confusa Babel de sectas que afligen al cristianismo moderno.

Sin embargo, este tipo específico de desviaciones doctrinales enfatizado por el apóstol, ha sido significativamente prominente en la historia eclesiástica. Hombres bajo tutela demoniaca pronto comenzaron a enseñar estas herejías aun en los tiempos apostólicos; y éstas se desarrollaron en sistemas como el agnosticismo y más tarde en el catolicismo-romano, donde se prohíbe el matrimonio de los sacerdotes y el pueblo recibe el mandamiento de abstenerse de ciertas comidas durante ciertos días, etc. En el presente, precisamente los mismos principios se observan en sectas espiritistas y otros movimientos ocultistas2).

Tales abogados de esta austeridad, que es realmente mera pretensión de una piedad superior, al prohibir lo que Dios ha santificado y establecido, como incompatible con su propio carácter supuestamente más alto y santo, se exaltan en contra de la autoridad de aquel que ordenó la institución del matrimonio y el comer toda clase de alimentos y deja un estigma sobre ÉL, como si fuera un ser imperfecto.

El inveterado espíritu satánico de rebelión en contra de Dios (Is. 14:12-14), de falsedad confirmada (Gn. 3:4) y de calumnia de la bondad divina (Gn.3:5), es característica de todas las doctrinas de demonios”, y es discernible en mayor o menor grado, en una forma u otra, en todas sus infinitas variantes. Lo mismo es verdad si uno ve en la frese prohibirán casarse a promulgación de doctrinas de amor libre y la abolición de la relación matrimonial, o si uno toma el mandamiento de abstenerse de (ciertos) alimentos el seguir una dieta prescrita que lo hará a uno más susceptible a la comunicación espiritual3). En todo caso, el carácter esencialmente satánico siempre está aparente en la perversión particular de la verdad de Dios.

En vista de la incesante industria de Satanás y su innumerable cohorte de demonios subordinados, celosamente unificados para instigar el error, y pervertir y distorsionar la verdad de Dios como la principal barrera para el progreso y éxito de su programa nefando para el mundo, el problema que nos deja perplejos de a prevalencia de tantas sectas conflictivas e ismos en el cristianismo profesantes actual, con tal contrariedad de opiniones actual aun entre aquellos de igual afiliación denominacional, llega a ser cada vez menos difícil de explicar.

El reconocimiento del demonismo como la fuente de engaño doctrinal es la única base adecuada para explicar la moderna Babel religiosa y la presente confusión de las lenguas4).

1.2.   EL DEMONISMO COMO LA DINAMICA DEL ENGAÑO DOCTRINAL:

El celo y la energía con la cual los líderes de nuevas y extrañas sectas paganas diseminan sus falsas enseñanzas y promueven su propaganda, son asunto de observación común5).

Como demasiada frecuencia, aquellos que poseen la verdad están ociosos y se descuidan, mientras que aquellos que pregonan el error flagrante y sostienen fantásticas herejías, propagan sus desvaríos con infatigable entusiasmo y fervor incansable. La única explicación adecuada de este hecho, es que el demonismo no es únicamente la fuente, sino también la dinámica, del engaño doctrinal.

Ellos ponen todo su esfuerzo en propagar el erro que los demonios instigan. La sutil seducción de idolatría y el celo fanático de sus devotos puede explicarse sólo con la base escritural de 1 Corintios 10:19-22, que detrás de los ídolos, hay terribles presencia espirituales-demonios6). Es el apóstol Juan quien revela la verdad de que el demonismo es el poder que impele la propagación de las falsas doctrinas.

El Espíritu De Dios y El Espíritu Del Anticristo: 

  Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”. (1 Juan 4:1) 

Ayuda Hermenéutica:

Muchos: G4183 πολύς = polus: incluido de formas de alternado πολλός = polós; (singular) mucho (en cualquier respecto) o (plural) muchos; neutro (singular) como adverbio mayormente; neutro (plural) como adverbio o sustantivo a menudo, mayormente, en su mayor parte:- grande, muchísimo, mucho, abundancia, cantidad, muchas cosas. Comp. G4118, G4119.

Falso Profeta: G5578 ψευδοπροφήτης = pseudoprofétes: de G5571 y G4396; profeta espúreo, i. e. pronosticador pretendido o impostor religioso:- falso profeta. (Strong).

Es muy impresionante y significativo que el apóstol introduzca abruptamente la expresión falsos profetas”. Él ha estado advirtiendo en contra de espíritus engañadores, mentirosos, los invisibles agentes demoniacos, y repentinamente, sin ninguna transición aparente, habla de sus visibles agentes humanos, como si ambos conceptos íntimamente relacionados, como si en realidad fueran intercambiables.

La explicación es que los malvados espíritus engañadores están definitivamente identificados con sus instrumentos humanos, pues los demonios son la fuerza impulsora y el poder que motiva a estos profetas espurios.

Los falsos maestros son incansables e implacables en la propagación de sus aberraciones, pues los demonios que los instigan e impulsan son incansables y diligentes. Aparte de la herejía verdadera, parecería que cualquier manía religiosa, hobby o pasatiempo doctrinal o presentación torcida de la verdad que da muy poco crédito al mensaje de Dios y que no redunda para la gloria divina, goza de especial inspiración y asistencia demoniaca, si es que el extraño entusiasmo y asiduidad de aquellos que promueven tales enseñanzas nos sirven como indicación de este hecho.

Ya que muchos falsos maestros han aparecido por el mundo, inspirados e impelidos por malos espíritus, el apóstol advierte al pueblo de Dios en contra del peligro sutil de creer a todo espíritu”. Él no dice:

·         No creáis a todo maestro o profeta”,

·         SinoNo creáis a todo espíritu”.

ÉL se profundiza en la fuente y dinámica del engaño detrás del falso maestro. Escuchar y creer al maestro es realmente escuchar y creer al espíritu que lo motiva y controla. El someter a los espíritus a la prueba infalible de la verdad, probándolos por el criterio infalible de la Palabra de Dios, es la obra más importante, si es que los creyentes quieren salvarse de ser “fácilmente víctimas de las últimas manías de las patrañas espiritistas”7).

En términos explícitos, Juan da la prueba del Espíritu de Dios: En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios (1 Jn. 4:2). Es importante notar que mientras en todo el contexto el apóstol habla de la existencia de espíritus que son de Dios”, esto es, los buenos ángeles elegidos, mandados y comisionados por Dios, sin embargó, todo el énfasis en cuestiones doctrinales y en el campo de revelación de la verdad espiritual, como es en este caso, no recae sobre estos seres benignos, sino completamente sobre el Espíritu Santo. La lección es clara.

Aunque los espíritus angelicales tienen un ministerio definido hacia el pueblo de Dios aquí en la Tierra y son enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación(Heb. 1:14), sin embargo, sus actividades benéficas están relacionadas con favores y ministraciones temporales más que con la revelación de la verdad espiritual. Para esta obra suprema existe otro Espíritu, mayor que todos os espíritus, el Espíritu Santo de Dios, y los creyentes no recurren a los ángeles para guía y compresión”, como expresa H. A Ironside, sino al… Espíritu  de Dios, que vino al mundo para tomar las cosas de Cristo y revelarlas a nosotros8).

Es importante notar la fuerza de le expresión (el modo del verbo es, con toda pro validad, imperativo) que no es conoced los espíritus que son de Dios”, sino concede al Espíritu de Dios”. Este es el énfasis y objetivo e intensión inmediata de la prueba doctrinal el reconocer al Espíritu Santo como el único y todo suficiente Revelador de la verdad al cristiano Sólo en este conocimiento, el Hijo de Dios queda a salvo en medio del incesante clamor de voces extrañas. Él conocerálos espíritus que son de Dios”, pero de ninguna manera será enseñado y guiado por ellos hacia la verdad.

Ellos no tienen tal ministerio. Esta obra pertenece exclusivamente al Espíritu Santo, que es infinitamente y no necesita ayudantes. El conocimiento de los buenos espíritus es necesario para formar un criterio por el cual se puede reconocer a los espíritus malos y descarriad ores, pues estos últimos pueden imitar tan sutilmente a los primeros que aparecen a menudo, como Satán mismo, en forma de ángel de luz”.

La prueba que nunca falla para diferenciar los falsos de los verdaderos es la verdad básica de la encarnación de Jesucristo. Todos los buenos espíritus que sirven a Dios y están comisionados por ÉL, prontamente confiesan este hecho fundamental del cristianismo.

Por otro lado, los espíritus malvados y seductores de Satán, esconden, pervirtiendo y niegan esta gloriosa verdad que abraca la obra redentora y acabada de Cristo9). Y no es raro que así sea, pues éste es el sello y la segura garantía de su propia condenación. En el Apocalipsis, el apóstol Juan da una ilustración extraordinaria sobre el hecho de que el demonismo es la dinámica del engaño doctrinal.

Lo que aparece en la epístola como enseñanza, es presentado en el Apocalipsis como práctica. En los últimos días de esta era, los reyes de la Tierra con sus ejércitos serán guiados a tal profundidad de engaño por agentes demoniacos, que imaginarán que pueden luchar contra Dios mismo y obtener el triunfo, Ap.16:

“v.13  Y vi salir de la boca del dragón,  y de la boca de la bestia,  y de la boca del falso profeta,  tres espíritus inmundos a manera de ranas;

v.14  pues son espíritus de demonios,  que hacen señales,  y van a los reyes de la tierra en todo el mundo,  para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.

v.16  Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón”.

 

Ayuda Hermenéutica:


Dragón: G1404 δράκων = drákon: probablemente de una forma alternada de δέρκομαι dérkomai (mirar); tipo fabuloso de serpiente (tal vez que se supone que fascinaba): - dragón.

Bestia: G2342 θηρίον = dseríon: dim. De lo mismo que G2339; animal peligroso: - bestia, fiero, víbora.

Falso Profeta: G5578 ψευδοπροφήτης = pseudoprofétes: de G5571 y G4396; profeta espúreo, i.e. pronosticador pretendido o impostor religioso: - falso profeta.

Demonios: G1142 δαίμων = daímon: de δαίω = daío (distribuir fortunas); demonio o espíritu sobrenatural (de naturaleza mala): - demonio. (Strong).

Estos espíritus inmundos a manera de ranas son espíritus engañadores que vienen de los pantanos pestilentes y profundos, de oscuridad, a perpetuar su obra mortífera de engaño en las últimas sombras del fin de los días del hombre.

Ellos se arrastran, croan, corrompen y llenan los oídos de las naciones con sus mentiras y demostraciones ruidosas hasta levantar a los pueblos impíos de la Tierra para comenzar la insana marcha en contra de Palestina (Israel) para destruir el propósito divino de establecer el reino de Cristo sobre la Tierra. De la misma manera que los espíritus mentirosos en la boca de los profetas del rey Acab guiaron al inicuo monarca a su propia destrucción en Ramoth de Galaad (1 R. 22:20-38), así estos demonios-espíritus realizarán una obra similar al levantar naciones enteras y reclutar vastos ejércitos de todos los países para marchar a su condenación predestinada en Armagedón. Así será el poder devastador del engaño demoniaco en los últimos días.

Estos son los espíritus engañadores que irán en los últimos tiempos proclamando doctrinas de demonios de las cuales nos habla Pablo (1 Tim. 4:1). Ellos son dirigidos en su ministerio milagroso por la trinidad satánica:

§  El dragón,

§  La bestia, y

§  El falso profeta; y

§  Todo el celo fanático e imprudencia desenfrenada que ellos engendran en sus víctimas incautas lleva todas las marcas de su príncipe líder Satanás.

II.     EL DEMONISMO Y LAS SECTAS MODERNAS:

Es obvio aun para el observador más casual, que algo debe andar mal en este mundo nuestro, en el que existe un estado tan aterrador de confusión religiosa y revoltijo doctrinal como el que encontramos en el día de hoy.

Muchos que se dan cuenta de esta realidad, pero como ignoran el mundo invisible del mal sobrenatural, no pueden comprender de ninguna manera cuál es la causa de todo esto.

Es objeto de asombro para tales mentes inquisitivas, que gentes que profesan ser cristianos, que tienen una Biblia, que siguen ostensiblemente un camino, sirven a un Señor y son guiados por un Espíritu, puedan arribar a interpretaciones y conclusiones tan diversas y contradictorias aun del mismo pasaje de las Escrituras y estén divididos en tantas sectas e ismos”.

Los hechos lamentables de la desunión y discordancia cristiana permanecen como un rompecabezas sin soluciones, como una fuente de interminable mal entendimiento y como una causa prolífica de tropiezos para aquellos que ignoran las artimañas de Satán (2 Cor. 2:11) y la realidad del mundo espiritual del mal.

De esta manera Satán ha tomado una gran ventaja sobre muchos debido a la incomprensión tan predominante hasta de los primeros principios de la demonología bíblica y un manifiesto desconocimiento aun en lo más elemental del poder y realidad del engaño demoniaco:

Ø Algunos culpan de esta amplia confusión religiosa a la Biblia; e, imaginando que fomenta los diversos errores que los falsos maestros alegan extraer de sus páginas, han abandonado toda fe en ella divinamente infalible.

Ø Otros no dudan en culpar al cristianismo mismo, considerándola una religión no satisfactoria, ya que cobija una multitud abigarrada de sectas bajo su bandera.

Ø Otros tropiezan sobre las inconsistencias y fallas de líderes y profesores cristianos, y repudian toda fe religiosa como impracticable e imposible, que produce sólo hipocresía. Ninguna de ellos llega a entender las poderosas y siniestras fuerzas del mal espíritu que obra entre bambalinas, y son incapaces de hacer evaluaciones exactas de interpretaciones correctas, sufriendo consecuentemente grandes desventajas y a menudo males irreparables, bajo las garras del engaño y astucia satánicas.

Véase Parte II.