lunes, 11 de junio de 2018

¿QUÉ NOS DICE LA BIBLIA ACERCA DE DIOS? (Daniel 11:32).


¿QUÉ NOS DICE LA BIBLIA ACERCA DE DIOS?

Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará”.
(Daniel 11:32).
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Introducción:
Hace muchos años, el profeta Daniel escribió: “Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará”. (Daniel 11:32). Esta verdad sigue vigente en la actualidad. Las personas que conocen al Señor descubren que ÉL basta para suplir las necesidades de la vida.
Al considerar cómo conocer a Dios desde la perspectiva [1] bíblica en general, debemos ir directamente a lo básico. Concentrémonos sólo en algunos más profundamentales del mensaje de la Palabra de Dios. Observemos cuatro verdades esenciales para todo lo que la Biblia nos dice acerca de Dios y de nosotros.

I.       Primera Perspectiva:

Dios Es Una Persona, No Una Fuerza:
En toda la Escritura, Dios se refiere a sí mismo como:
Ø Yo”,
Ø mi”, y
Ø nosotros”.
Ø Cuando nos dirigimos al Señor diciéndole , ÉL responde:
Posee:
·      Intelecto,
·      expresa emociones, y
·      ejerce voluntad:
Ø Habla,
Ø ve, y
Ø escucha:
·      Manifiesta tristeza,
·      enojo,
·      celos, y
·      compasión.
Incluso aclara que es Espíritu (Juan 4:24).

“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”.

NOTA: En Espíritu y en verdad es necesario que adoren. La idea central del concepto de adoración es reconocer el valor del objeto adorado. Debemos reconocer el valor de Dios, en espíritu (en contraste con los modos que son materiales) y en verdad (en contraste con la falsedad).
La adoración es un asunto del corazón, de comunicación entre el espíritu del hombre y el Espíritu de Dios, basado en la verdad de Dios revelada en Jesucristo y ahora en las Escrituras. Siendo así, la adoración que agrada a Dios requiere una disciplina diaria en el estudio bíblico. Cuando la adoración se determina por lo que agrada al hombre, desconociendo lo que Dios ha revelado, uno puede estar bien seguro que no agrada a Dios y no será aceptada.

Deja bien claro que no es una fuerza. Tiene todas las cualidades de una personalidad.
La Biblia declara que este Dios con quién tendemos a tener problemas es una Persona, no una mera Fuerza Útil u Opositores. Moisés es un importante ejemplo ilustrativo de esta verdad. Dios le reveló Su Poder y Su Personalidad cuando le habló desde la zarza ardiente (Éxodo 3-4). Le dijo que quería que sacara a Israel de la Esclavitud en Egipto.
Sin embargo, como sucede con la mayoría de los personajes bíblicos, Moisés se resistió a hacer lo que el Señor le pedía. No podía imaginar que el poderoso Faraón le concediese una audiencia. Entonces, Dios realizó dos milagros para demostrar Su poder (4:1-9).
Pero Moisés volvió a decir que no, y en esta ocasión, puso como excusa su deficiencia para hablar. El Señor le respondió de inmediato y le prometió que ÉL sería su portavoz (4:11-12). Moisés se negó una vez más y le pidió que enviara a otra persona.
Finalmente, Dios se enojó, y con palabras ásperas y cortantes, refrenó sus objeciones (4:14-17). Por fin, Moisés captó el mensaje y aceptó ir, pero sólo después de luchar de manera típicamente humana con un Dios claramente personal.

Observa que esta conversación fue apasionada y personal, llevada a cabo entre dos seres pensantes, sensibles y dinámicos. Esto demuestra que Dios no es sólo una fuerza, sino una Persona:
·      Está presente en persona (Génesis 3:8; éxodo 19:20; Mateo 3:17; Juan 12:28).
·      Piensa con inteligencia infinita (Isaías 40:13-14).
·  Siente con una capacidad emocional inconmensurable (Génesis 6:6; Deuteronomio 29:20; Salmo 111:4).
·      Ama (Jeremías 31:3; Juan 3:16; 1 Juan 4:8).

II.     Segunda Perspectiva:

Dios Es Conocible, No Sólo Un Ente Misterioso:
Es cierto que el profeta Isaías cita las Palabras de Dios: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová”. (Isaías 55:8). (Esta es una de las razones por las cuales tenemos problemas con Dios).
No obstante, la idea del Señor en Isaías 55 no significa que es imposible conocerlo. Lo que quería decir es que nosotros somos totalmente incapaces de saber nada que ÉL no nos haya revelado acerca de Su Persona y de Su manera de pensar. Por este motivo, ¿Quiénes somos para discutir con Aquel cuya perspectiva es ilimitablemente mayor que la nuestra?
En base a ese conocimiento infinito, Dios nos ha transmitido todo lo que necesitamos saber de ÉL. Todo lo que precisamos saber acerca del Señor puede ser conocido por medio de Su Revelación Personal.

2.1.   Podemos Conocer A Dios Porque Fuimos Creados Para Ello:
Según el relato de la Creación del hombre, Dios dijo:
Ø Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen[2], conforme a nuestra semejanza…;”. (Génesis 1:26a).
El versículo siguiente dice:
Ø Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó…;”. (Génesis 1:27).

NOTA: V.26: Hagamosnuestra: Plurales de majestad. Imagen… semejanza Palabra intercambiables (5:3) señalando que el hombre fue Creado a semejanza natural y moral de Dios. Cuando pecó, el hombre perdió la semejanza natural, es decir, su condición santa, pero aún retiene la semejanza natural de intelecto, emociones y voluntad (comp. Gn.9:6; Stg.3:9). (Biblia de Estudio RYRIE. Pág.10)

Una de las razones por las que Dios nos hizo a Su imagen fue para que pudiéramos conocerle y respetarle. ÉL incorporó en nuestra personalidad elementos que se corresponden en la suya.
Tenemos Pensamientos para responder a Sus pensamientos, emociones para corresponder a Sus emociones y voluntad para responder a Su Voluntad.
Esto nos diferencia de los animales. Hasta donde sabemos, ellos no son capaces de conocer a Dios. No tienen una conciencia innata de lo correcto y lo incorrecto. No poseen un deseo natural de Dios que sólo puede satisfacerse mediante una relación personal con el Creador.
Estas capacidades semejantes a las divinas, que nuestro Creador colocó en nosotros, son las que permitieron que los personajes bíblicos pudieran saber todo lo que necesitamos conocer de Dios:
Ø Adán y Eva conocían a Dios lo suficientemente bien como para hablar con ÉL en el huerto del Edén (Génesis 3:8-11).
Ø Enoc caminó con Dios (Génesis 5:24).
Ø David conocía al Señor tan íntimamente que fue llamado un hombre conforme el corazón de Dios (Hechos 13:22).
Los personajes bíblicos pudieron responder a Dios y conocerle porque ÉL los formó y les incorporó la capacidad para hacerlo.

2.2.   Podemos Conocer a Dios Porque ÉL Se Dio a Conocer:
En la actualidad, el medio primordial para saber acerca de ÉL es la Biblia. Toma un ejemplo y hojéalo. Apenas comiences a leerlo, verás pues que este libro declara proceder de Dios a través de autores humanos Inspirados:
·    El primer capítulo de la Biblia contiene diez veces las palabrasy dijo Dios” (Génesis 1).
·    Isaías declaró 20 veces, Ezequiel 60 y Jeremías 100 que sus escritos eranPalabras de Jehová”.
·   Dios le dijo a Jeremías: “Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado” (Jeremías 30:2).
·    Pablo hablóno con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu” (1 Corintios 2:13).
·  Los creyentes tesalonicenses recibieron con agrado la enseñanza de Pablo: no como palabras de hombres, sino según es en verdad, la Palabra de Dios(1 Tesalonicenses 2:13).
·    Juan comenzó el libro de Apocalipsis refiriéndose a las Escrituras como: “la revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos” (Apocalipsis 1:1).
Si Dios no se nos hubiese manifestado en Su Revelación Escrita, la Creación habría sido la prueba Fundamental para conocerlo. Habríamos podido observar evidencias de:
Ø Su Poder,
Ø Su Sabiduría,
Ø Su Minuciosidad, y
Ø Su Personalidad,
Ø lo cual se refleja en nosotros, y
Ø en menor medida, en el reino animal.

Pero no tendríamos idea de qué intenta hacer con nosotros, no sabríamos hacia dónde apunta la historia, no podríamos saber con certeza que el Señor desea adoptarnos en Su familia y cuidarnos para toda la eternidad.
Sin la Revelación Personal de Dios, los interrogantes más trascendentales de la vida no tendrían respuesta.

III.    Tercera Perspectiva:

Dios Es Inconmensurable, No Sólo Conocible:
Toda la Biblia señala con claridad que, si bien Dios es una Persona, se diferencia de Su Creación y es Inconmensurablemente mayor que ella.
Nosotros fuimos Creados. Todo lo que conocemos fue Creado y es, hasta cierto punto, medible. En el caso de Dios es distinto.
Aunque nos resulta totalmente imposible comprenderlo, ÉL Existió desde la Eternidad y no depende absolutamente de nada ni de nadie para sustentarse. Es completamente Autónomo; es decir, nadie puede cambiarlo ni demandarle nada. Vive en la esfera Inconmensurable de la Eternidad y es íntegramente Autosuficiente.
Nosotros tenemos debilidades y flaquezas:
·      Todo nuestro conocimiento es limitado.
·      Nos quedamos cortos;
·      no damos en el blanco;
·      fallamos.
·      Somos imperfectos, e
·      incompletos.
Pero Dios no es así. Sus Atributos y sus caminos superan lo mensurable. Aunque en ciertos aspectos somos semejantes a ÉL, en muchísimos otros el Señor es Absolutamente Incomparable.

Cuando Moisés recibió la Ley, vio la asombrosa Majestad de Dios. Buscando palabras para describir esa experiencia, escribió:
Ø Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte,”. (Éxodo 24:17).

Isaías, cuando fue llamado para ser profeta de Dios, vio al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus  faldas llenaban el templo (Isaías 6:1). En el capítulo 40 de su profecía, dijo:
Ø “¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?... ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?... ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?”. (Isaías 40:12-14).

NOTA: V.12: Todo el Universo está en una diminuta balanza cuando se compara con Dios el Poderoso Creador. Palmo. La distancia entre el dedo pulgar extendido y el meñique: unos 23 cm. (Biblia de Estudio RYRIE. Pág.714).
VV.12-31: Isaías describe el poder de Dios para crear, su provisión y su presencia para ayudar. Dios es Omnipotente y Todopoderoso; pero aun así, cuida de cada uno de nosotros en forma personal. Ninguna persona ni cosa puede compararse a Dios (40:25). Definimos a Dios lo mejor que podemos con nuestro conocimiento y lenguaje escasos, pero solo limitamos nuestro entendimiento de Él y su poder cuando lo comparamos con lo que experimentamos en la tierra. ¿Cuál es su concepto de Dios, sobre todo como se reveló en su Hijo, Jesucristo? No limite la obra de Dios en su vida al subestimarlo.

Una vez más, al describir la Inconmensurable Superioridad de Dios sobre los hombres, declaró:
·  Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo JehováComo son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”. (Isaías 55:8-9).

IV.    Cuarta Perspectiva:

Dios Es Bueno, No Sólo Poderoso:
En nuestro mundo, el poder absoluto tiende a corromper completamente. Pero con Dios no sucede lo mismo. Nuestro Señor Todopoderoso = [EL Shaddai] es Inherentemente Bondadoso. Su Bondad se expresa en todo lo que hace. Incluso Sus juicios son parte de Su Bondad.

Cuando creó nuestro mundo [Universo], todo lo que hizo fue bueno. El registro bíblico de la Creación concluye con estas palabras: “Y vio Dios lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera (Génesis 1:31).
La bondad de Dios también se manifiesta en Sus acciones benévolas hacia toda la humanidad. Observa los siguientes versículos:
Ø Bueno es Jehová para con todos” (Salmo 145:9).
Ø Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano, y colmas de bendición a todo ser viviente”. (Salmo 145:15-16).
Ø Vuestro Padre […], que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”. (Mateo 5:45).
Ø Si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”. (Hechos 14:17).

La bondad de Dios se observa de manera más clara en Su trato con el hombre. En el principio, colocó a nuestros primeros padres en un huerto paradisíaco, repleto de cosas buenas. Le dio a Adán un trabajo importante y lo bendijo con Su Presencia, ya que caminaba y conversaba con él en el jardín.
Aun así, Adán y Eva quebrantaron la única restricción que Dios les había impuesto: comieron del árbol prohibido. De allí en adelante, nuestra raza se ha caracterizado por la rebeldía. Nos hemos tratado con egoísmo competitivo y violencia. No obstante, en todos nuestros conflictos, Dios se ha mantenido como un cúmulo de bondad firme, personal, conocible e inconmensurable.

José aprendió sobre la Bondad[3] de Dios después de haber sido malcriado por un indulgente padre humano. Conoció la benevolencia del Señor tras haber sido odiado por sus celosos hermanos, arrojado en un pozo y luego vendido como esclavo a unos mercaderes madianitas. Supo de la benignidad de Dios en una tierra extraña donde fue falsamente acusado de intento de violación por la esposa de su amo.
Después de la vergüenza y los desprecios de la prisión, y de enfrentarse finalmente con los mismos hermanos que lo habían vendido como un animal, pudo decir:
·  Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá, porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros” (Génesis 45:4-5).

Más tarde, volvió a declararles:
·    No temáis […]. Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón”. (Génesis 50:19-21).

Estos hermanos y sus hijos fueron el origen, los padres de la nación de Israel. A pesar del egoísmo y los celos despiadados de estos hombres, Dios demostró ser bueno. Es la bondad del Señor lo que percibimos en las tiernas palabras y la comprensión de José.
La benevolencia del Señor es lo que observamos en este hombre que descubrió que ÉL es bueno en todas las circunstancias de la vida.
Dios es bueno y lo que es de manera especial con aquellos que están dispuestos a confiar en Su Bondad, aun cuando nuestros hermanos nos traiciones y nos vendencomo si fuéramos una posesión.
El Señor es bueno, fiel, aun en circunstancias en que otras personas intentan hacernos mal.

Concluyó:

El motivo de que los hombres no conocen a su Creador, es por la razón que no tienen interés en conocerlo ni por su Creación [Revelación General] ni por su propia Palabra [la Biblia, y Cristo. La revelación Especial], cada vez más y más se alejan de  ÉL.

Conversando con un hombre me respondió yo creo en Dios le respondí que Dios el dios de este mundo o el Dios del tercer cielo, se quedó pensando ¿…? Todos dicen conocer a Dios pero no hacen lo que Dios quiere, en cambio el dios del mundo permite de todo…

Dios hace de sí mismo: “¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?  ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?”. (Éxodo 15:11).

Dios dice: “YO SOY EL QUE SOY Él y Su nombre son  perfectos. En señal de reverencia, hemos de inclinarnos ante ÉL.

YO SOY EL QUE SOY
___________
Nota y Bibliografía:
[1] perspectiva. (Del lat. tardío perspectīva [ars], óptica). f. Arte que enseña el modo de representar en una superficie los objetos, en la forma y disposición con que aparecen a la vista. 2. Obra o representación ejecutada con este arte. 3. Conjunto de objetos que desde un punto determinado se presentan a la vista del espectador, especialmente cuando están lejanos. 4. Apariencia o representación engañosa y falaz de las cosas. 5. Punto de vista desde el cual se considera o se analiza un asunto. 6. Visión, considerada en principio más ajustada a la realidad, que viene favorecida por la observación ya distante, espacial o temporalmente de cualquier hecho o fenómeno. 7. Contingencia que puede preverse en el curso de algún negocio. U. m. en pl. || ~ caballera. f. Modo convencional de representar los objetos en un plano y como si se vieran desde lo alto, conservando en la proporción debida sus formas y las distancias que los separan. || ~ lineal. f. Aquella en que solo se representan los objetos por las líneas de sus contornos. || en ~. loc. adv. En proyecto o con posibilidades para un futuro. Microsoft® Encarta® 2009.
[2] tselem = (צֶלֶם, H6754), «estatua; imagen: copia». Cognados de este vocablo se han encontrado en ugarítico y fenicio (tal vez), acádico, arameo y arábigo. Hay 17 casos del término en el hebreo bíblico.
El vocablo significa «estatua»: «Y todo el pueblo del país fue a la casa de Baal y la derribaron, destruyeron completamente sus altares» (2 R.11:18 lba; comp. Num.33:52).
El término también quiere decir una «imagen o copia», es decir una réplica de algo: «Haced, pues, figuras de vuestros tumores y de los ratones que destruyen la tierra, y dad gloria al Dios de Israel» (1 Sam.6:5 rva). En Ez.23:14 tselem tiene que ver con la pintura de unos caldeos en una muralla o pared.
La palabra también significa «imagen» como la esencia de la naturaleza humana. Adán «engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen» (Gn.5:3 rva). Se refiere a la naturaleza humana en sus características internas y externas y no a una copia exacta. En el mismo sentido, Dios creó al hombre «a su propia imagen», con reflejos de algunas de sus propias perfecciones en conocimiento, justicia y santidad, así como autoridad (dominio) sobre sus propias criaturas (Gn.1:26). Ser hecho a la «imagen» divina implica ser creado varón y hembra: una unidad amorosa de más de una persona (Gn.1:27). Es digno de notar que en Gn.1:26 (la primera vez que se usa el término) se representa a la «imagen» de Dios con dos vocablos hebreos (tselem y demût = «imagen y semejanza»); en Gn.1:27 y 9:6 se usa solamente tselem y en Gn.5:1, demût. Esto, y el hecho que en otros contextos los dos términos tienen exactamente el mismo sentido, nos lleva a concluir que cuando se usan los dos en un mismo pasaje, como en Gn.1:26, es por cuestión de estilo o efecto literario.
En Salm.39:6 (rv-95) tselem se traduce «sombra», una imagen muy imprecisa del original; o tal vez quiere decir un fantasma, algo que se aproxima más al original, pero que le falta su característica real o esencial: «Ciertamente como una sombra es el hombre; ciertamente en vano se afana, amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá» (rvr; comp. Salmo 73:20 en que las «imágenes» son sueños). (VINE).
[3] 1. agathosune = (ἀγαθωσύνη, G19), bondad. Significa aquella cualidad moral que se describe mediante el adjetivo agathos (véase BIEN, C, Nº l). Se usa, en el NT, de personas regeneradas (Rom.15:14; Gal.5:22; Ef.5:9; 2 TS.1:11). En el último pasaje, la frase «cumpla todo propósito de bondad» puede bien ser subjetiva; esto es, un deseo caracterizado por bondad, buen deseo; u objetiva, esto es, deseo de bondad, de ser bueno y de hacer el bien.
Trench, siguiendo a Jerónimo, distingue entre los términos crestotes y agathosune en que el primero describe los aspectos más amables de la bondad, y en que el segundo incluye también las cualidades más firmes en cuanto que hacer el bien a otros no lo es necesariamente por medios suaves. Ilustra el segundo término con el acto de Cristo de purificar el templo (Mateo 21:12-13), y en su denuncia de los escribas y fariseos (Mateo 23:13-29); pero chrestotes con su trato con la mujer arrepentida (Lucas 7:37-50). Lightfoot considera crestotes como una disposición bondadosa hacia otros; agathosune como una actividad bondadosa en favor de ellos.
J. A. Robertson (acerca de Ef.5:9) señala que agathosune es «el elemento más amable, como dikaiosune (justicia) es el más firme, en el carácter ideal». (VINE).
-    e-Sword-the. LEDD.
-    El Pan Diario. Edición 2010. Konwing God Through The Whole Bible [Conocer a Dios en toda la Biblia] © 1993, Ministerio RBC. No disponible actualmente en español. El Pan Diario. Edición 2010.
-    Biblia de Estudio RYRIE.
-    Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 11//06//2018.

CONVERSIÓN DE LOS GENTILES: HECHOS 10:


CONVERSIÓN DE LOS GENTILES:
HECHOS 10:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Este capítulo es uno de los más importantes en Hechos, porque registra cómo se abre la puerta de la fe a los gentiles. Pedro había usado «las llaves del reino» para abrir la puerta de la fe a los judíos (Hch. 2) y a los samaritanos (8:14ss), y ahora completaría su ministerio especial al abrir la puerta a los gentiles (véase 15:6–11). También debe leerse 11:1–18 para ver el cuadro que Pedro tenía de este acontecimiento tan significativo.

Notamos: en Hechos 8 que cuando Dios quiere realizar una obra, llama a un hombre de Dios, le da poder con su Espíritu y lo capacita para que predique su Palabra. En este capítulo se ve en operación este mismo programa.

I.       Preparación Por El Espíritu De Dios (Hechos 10:1–22):

A.     El Espíritu Prepara a Cornelio (vv. 1–8).
Cesarea era una ciudad romana, la capital romana de Palestina. Cornelio era un hombre temeroso de Dios que no conocía la verdad del evangelio. Era devoto, honesto, generoso y sincero; pero no era salvo. ¡Es posible ser muy religioso y todavía estar perdido! Si no fuera porque Dios en su gracia le habló a Cornelio, este nunca se hubiera convertido en creyente.
Aquí vemos un cumplimiento de la promesa de Cristo registrada en Juan 7:17: «El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá» la verdad. Un ángel le habló y le dijo que enviara a buscar a Pedro. ¿Por qué el ángel no le dio el mensaje a Cornelio? Porque Dios no les ha dado a los ángeles el ministerio de hablar del evangelio a los pecadores. ¡Qué privilegio tenemos al contarles el evangelio a las almas perdidas! Es un privilegio que los ángeles no pueden tener.
Pedro estaba a cincuenta kilómetros de Jope, pero Cornelio, con obediencia militar, llamó a dos de sus criados y un guardia, y los envió en esta importante misión. El Espíritu estaba guiando esta actividad (vv. 19–20).

B.      El Espíritu Prepara a Pedro (vv. 9–22).
Dondequiera que Dios obra, lo hace «en ambos extremos de la línea». Él nos prepara para lo que Él nos está preparando. Pedro vio todo tipo de animal, tanto limpio como inmundo (ceremonialmente hablando, comp. Lv. 11) y se le ordenó que matara y comiera. Su «Señor, no» nos recuerda Mateo 16:22, donde le dijo a Cristo que no fuera a la cruz. Cualquiera que le dice «Señor», no puede decirle «no». Si Él es realmente el Señor, debemos obedecerle.
Mientras Pedro meditaba en esta visión, la cual ocurrió tres veces, el Espíritu le habló directamente y le dijo: «Levántate, y ve», Pedro no fue a los gentiles porque entendió la visión, sino porque el Espíritu mismo se lo dijo (véase 11:11–16). Más adelante comprendería el significado de la visión, de que Dios había, por medio de la cruz, derribado toda división entre judíos y gentiles.

II.     Obediencia Del Hombre De Dios (Hechos 10:23–33):
Tenga presente que hasta este momento los apóstoles no les han predicado a los gentiles. Incluso, los samaritanos (cap. 8) eran «mestizos» de judíos, que reverenciaban la Ley Mosaica. Pedro no fue a los gentiles en obediencia a la Gran Comisión (aunque lo estaba), sino porque el Espíritu distintivamente le había ordenado que fuera.

Es más, cuando llegó a la casa de Cornelio, preguntó: «¿Por qué causa me habéis hecho venir?» (v. 29). Y cuando predicó, Dios tuvo que interrumpirle para lograr su propósito (v. 44; 11:15–16).
Como los otros apóstoles, Pedro todavía se aferraba a su perspectiva judía y sabía que los gentiles no podían ser alcanzados mientras que los judíos no hubieran aceptado a su Mesías y Él hubiera establecido su reino. Pero ahora Pedro iba a aprender que Dios estaba introduciendo un nuevo programa: la Iglesia.
· Por favor, no dé por sentado que Pedro comprendía todo acerca de este nuevo programa;
·     por cierto que Pablo posteriormente tuvo que reprenderlo por su inconsistencia (véase Gál. 2).
·     Durante este período de transición (Hch. 8–12) vemos a Pedro desaparecer de la escena y con él el mensaje del reino para Israel.

III.    La Predicación De La Palabra de Dios (Hechos 10:34–48):
Un predicador y una congregación preparados forman un equipo maravilloso. Léase Hebreos 11:6 en conexión con el versículo 35 de este capítulo. Pedro no dice que todos los que «hacen bien» serán salvos.

Empezó con el mensaje de Cristo a Israel, que dio inicio con el ministerio de Juan el Bautista. Indicó que Cornelio y sus amigos sabían ya el mensaje respecto a los milagros de Cristo, su muerte y su resurrección, y que esos acontecimientos se relacionaban en especial a Israel.
En el versículo 42 dijo:
·    «Y nos mandó [a los testigos judíos] que predicásemos al pueblo» (es decir, a los judíos), que fue lo que los apóstoles hicieron hasta ese momento.

Lo que Pedro había dicho era simplemente que Cristo vino a salvar a la nación de Israel, pero que ahora caía en cuenta de que para Dios no hay diferencia entre judíos y gentiles. En el versículo 43 señaló la verdad clave cuando dijo «que todos los que en Él creyeren, recibirán perdón de pecados».

En este punto el Espíritu interrumpió a Pedro y realizó un milagro en los corazones de estos gentiles. ¡Creyeron en la Palabra! Y cuando creyeron, el Espíritu se derramó sobre ellos y eso lo muestra que hablaron en lenguas. (Véase Gál. 3:2).
Los judíos que estaban con Pedro se quedaron asombrados de que Dios hubiera salvado a los gentiles sin primero hacerles prosélitos judíos:
Ø Guiado por el Espíritu, Pedro ordenó que fueran bautizados; y
Ø Pedro y sus amigos se quedaron y comieron con estos nuevos creyentes (11:3).

Repase una vez más en Hechos la relación entre el Espíritu y el bautismo. En Hechos 2 los judíos creyeron y tuvieron que bautizarse para recibir el Espíritu. En Hechos 8 los samaritanos creyeron y fueron bautizados, pero recibieron el Espíritu por la imposición de manos de los apóstoles.
Pero aquí en Hechos 10 estamos en el verdadero «terreno de la iglesia», porque estos gentiles oyeron la Palabra, creyeron, recibieron el Espíritu y después fueron bautizados. Los acontecimientos de Hechos 2:38 y 8:14–17 no son el modelo para la iglesia de hoy.

Se debe leer Efesios 1:13, 14 con todo cuidado. La venida del Espíritu fue realmente un bautismo, según lo explicó Pedro en Hechos 11:15,16. En Hechos se usa la palabra «bautismo» nada más que dos veces en relación al Espíritu:
Ø en Hechos 2, cuando el Espíritu vino sobre los creyentes judíos y en Hechos 10 cuando vino sobre los creyentes gentiles.

Esto cumple lo que Pablo describe en 1 Corintios 12:13: «Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos». Este «un cuerpo» es la Iglesia (Ef. 2:11–22). Es más, en Hechos 11:15 Pedro afirmó que el bautismo en la casa de Cornelio fue idéntico al de Pentecostés.
Hoy, cuando los pecadores aceptan a Cristo, el Espíritu viene a sus cuerpos y son bautizados en el cuerpo de Cristo.

Como veremos en Hechos 11 y 15 la conversión de los gentiles creó un gran problema a los creyentes judíos, no porque fueran culpables de prejuicios, sino porque no comprendieron «el misterio» de la Iglesia (Ef. 3):
·   Pensaban que los gentiles podían salvarse sólo mediante el ascenso de Israel como reino;
·    pero Dios reveló por medio de Pablo que los gentiles se salvaron por la caída de Israel (Rom. 11:11–25).

El mensaje del reino que los profetas dieron (Hch. 3:18–26) fue reemplazado por el mensaje de la gracia de Dios revelado en su plenitud por medio de Pablo (13:38–43).
Israel fue echado a un lado y no será prominente en el programa de Dios en la tierra sino hasta después del Arrebatamiento de la Iglesia. (Léase con cuidado 15:13–18). Mezclar la verdad del reino y la verdad de la Iglesia es confundir la Palabra de Dios y obstaculizar la obra de Dios.

La comisión de la Iglesia para hoy se halla en Mateo 28:19–20:
Ø Debemos hacer discípulos, lo que exige evangelización;
Ø debemos bautizar, lo que implica compañerismo en una asamblea local; y
Ø debemos enseñar la Palabra, la cual usa el Espíritu para convencer al perdido.
Ocupémonos en sembrar la semilla de la Palabra, regandola con nuestras oraciones y lágrimas (Salmo 126:5, 6; Hch. 20:19) y esperando pacientemente la cosecha.

Clases Para Los Días Miércoles:

Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia:




A TRAVÉS DE LAS OFRENDAS: LEVÍTICO 1–7:


A TRAVÉS DE LAS OFRENDAS:
LEVÍTICO 1–7:
 Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Hebreos 10:1–14 aclara que en Cristo tenemos el cumplimiento completo de cada uno de los sacrificios del AT.
Estos cinco sacrificios especiales nos ilustran los diversos aspectos de la persona y obra de nuestro Salvador.

I.       El Holocausto: La Completa Dedicación De Cristo (1):
Este sacrificio debía ser un macho perfecto de un año, lo mejor del hato. El sacrificio se debía traer a la puerta del tabernáculo, porque sólo había un lugar de sacrificio aceptable a Dios (véase Lv. 17).
El ofrendan té entonces colocaba sus manos sobre la cabeza del sacrificio, identificándose así con la bestia y como si transfiriera su pecado y culpa al animal inocente. La bestia se mataba y el sacerdote recogía la sangre y la rociaba alrededor del altar de bronce a la puerta del tabernáculo.
Luego se desollaba al animal (y la piel se daba al sacerdote), se cortaba en pedazos y se quemaba por completo sobre el altar.
«Todo sobre el altar» (v. 9) es la frase clave: el animal entero se daba al Señor al consumirse en el fuego. Esto es un cuadro de la completa dedicación a Dios de nuestro Señor. «He venido para hacer tu voluntad, oh Dios» (Heb. 10:9).
Véanse También:
Ø Juan 10:17 y Romanos 5:19. En Levítico 6:8–13 se recalca que lo primero que ofrecía el sacerdote cada mañana era un holocausto, de modo que cualquier otro sacrificio durante el día se ofrecía sobre el fundamento del holocausto.
Ø Romanos 12:1–2 instruye a los cristianos a presentarse como sacrificios vivos, como holocaustos vivientes, dedicados por completo a Dios. Así como los sacerdotes debían mantener un «holocausto[1] continuo» (6:12–13), nosotros debemos dedicarnos constantemente al Señor para su gloria.

II.      La Ofrenda Vegetal: Las Perfecciones De Cristo (2):
La «oblación» es una ofrenda vegetal; no hay sangre involucrada en esta ofrenda. Podía ser de harina fina, harina horneada en tortas o inclusive espigas secas de trigo. La harina fina nos habla del perfecto carácter y vida de Cristo:
·      no había nada áspero o rugoso en Él.

El Aceite Simboliza El Espíritu De Dios.
Y nótese el doble uso del aceite:
(1) mezclado (v. 4), lo cual nos recuerda que Cristo nació del Espíritu; y
(2) derramado (v. 6), lo cual habla del ungimiento de Cristo por el Espíritu para su ministerio.
El incienso añadía una maravillosa fragancia a la ofrenda, ilustrando la belleza y fragancia de la vida perfecta de Cristo aquí en la tierra. La ofrenda tenía que pasar por el fuego, como Cristo tuvo que soportar el fuego del Calvario. Debía haber sal con la ofrenda (v. 13), simbolizando la pureza y la ausencia de descomposición, porque no hubo corrupción de ninguna clase en Cristo.
Sin embargo, la ofrenda nunca debía tener levadura, que simboliza el pecado (1 Cor. 5:6–8; Mt. 16:6; Mr. 8:15), porque no había pecado en Cristo. Tampoco debía tener miel, que es lo más dulce que la naturaleza tiene para ofrecer:
·      No había nada de «dulzura humana natural» en Cristo;
·      era el amor divino en carne.

¡Qué maravillosas son las perfecciones de Cristo! Que el Espíritu de Dios obre en nosotros de tal modo que podamos ser más semejantes a Él:
Ø equilibrados,
Ø estables,
Ø fragantes,
Ø puros.

III.    La Ofrenda De Paz: Cristo Nuestra Paz (3):
Este procedimiento era más o menos el mismo que para el holocausto, excepto que el ofrendante recibía una parte del animal para festejar con él. Lo mejor se le daba primero a Dios (vv. 3–5), pero el resto debía comerlo el ofrendante de acuerdo a las reglas indicadas en 7:11–21.
Esta debía ser una fiesta gozosa, ilustrando que había paz entre el ofrendante y el Señor, que la barrera del pecado se había quitado.
Para la verdad del NT., véanse Efesios 2:14, 17 y Colosenses 1:20.

Nótese: también en Levítico 7:28–34 que los sacerdotes recibían el pecho y la espaldilla como suyas, recordándonos que el pueblo de Dios debe alimentarse en Cristo si ha de ser fuerte.

Levítico 17:1–9 destaca que cada vez que un israelita mataba un animal, debía hacerse como una ofrenda de paz. ¿No sería maravilloso si nosotros consideráramos cada una de nuestras comidas como una ofrenda de paz a Dios y pasáramos nuestro tiempo a la mesa en comunión con Él y los unos con los otros?
Sin Cristo no puede haber paz. Requirió la sangre de la cruz para que el problema del pecado quedara resuelto de una vez por todas.

IV.    La Ofrenda Por El Pecado: Cristo Hecho Pecado Por Nosotros (4):
No había ofrenda por el pecado «abiertamente» deliberado (Núm. 15:30–31), pero había provisión para los pecados de ignorancia.

Nótese: que la sangre tenía que rociarse delante del velo (v. 6) y aplicarse a los cuernos del altar (v. 7), lo cual muestra la seriedad del pecado. En los versículos 3–12 tenemos las instrucciones en cuanto a los pecados del sacerdote; en los versículos 13–21 aparecen las instrucciones por los pecados de toda la congregación; ¡nótese que se exigía por ambos el mismo sacrificio! ¡Los pecados de un sacerdote (siendo el ungido de Dios) eran iguales a los de la nación entera! En los versículos 22–26 tenemos las regulaciones para los gobernantes y en los versículos 27–35 las regulaciones por el pueblo común. La ofrenda, entonces, dependía del status y responsabilidad de quien quebrantaba la ley de Dios.

Nótese: que el sacrificio no se quemaba en el altar de bronce; se llevaba fuera del campamento y quemaba en un lugar limpio. Esto nos recuerda Hebreos 13:11–13 y del hecho de que Cristo fue crucificado «fuera del campamento», rechazado por la nación que vino a salvar.

El paralelo del NT., con la ofrenda por el pecado está en 2 Corintios 5:21, donde se nos dice que Cristo fue hecho pecado por nosotros; véase también 1 Pedro 2:24.
Es maravilloso ver que incluso el ofrendan té más pobre podía ofrendar por el pecado, porque en 5:7 se nos dice que Dios aceptaba tórtolas o palominos. Este fue el humilde sacrificio que trajeron José y María (Lc. 2:24) mostrando la pobreza de la familia de nuestro Señor.

V.     La Ofrenda Por Transgresión: Cristo Paga La Deuda Del Pecado (5:1–6:7):
La ofrenda por el pecado y la ofrenda por transgresión están muy relacionadas. Es más, son cuadros de dos aspectos de la muerte de Cristo por los pecadores perdidos. La ofrenda por el pecado se refiere al pecado como parte de la naturaleza humana, el hecho de que todos son pecadores, mientras que la ofrenda por transgresión enfatiza los actos individuales de pecado:
· Usted notará en las ofrendas por transgresión que los ofensores tenían que hacer restitución por lo cometido (5:16; 6:4–5). Esta ofrenda, entonces, nos recuerda que el pecado es costoso y que donde hay verdadero arrepentimiento habrá restitución y pago.
·    En 5:14–19 tenemos el énfasis en las transgresiones contra Dios, mientras que en 6:1–7 es a las transgresiones contra otros.
En ambos casos se miraba el pecado como una deuda que pagar; y por supuesto, al final Cristo consumó y pagó la deuda.
Es interesante notar el orden de estos sacrificios según aparecen en la Biblia. Dios empieza con el holocausto, la completa consagración de su Hijo a la obra de la redención, porque es aquí donde empieza el plan de la salvación en la eternidad del pasado.

Pero Desde El Punto De Vista Humano, El Orden Es Inverso:
Ø Primero nos vemos como habiendo cometido pecados de varias clases y nos damos cuenta de que estamos en deuda con Dios y con el hombre. Esta es la ofrenda por las transgresiones.
Ø Pero conforme continúa la obra de convicción, nos damos cuenta de que somos pecadores: ¡nuestra misma naturaleza es pecadora! Esta es la ofrenda por el pecado.

Entonces el Espíritu nos revela a Cristo, el único que hizo la paz mediante la sangre en la cruz y descubrimos la ofrenda de paz:
Ø Al crecer en la gracia, llegamos a comprender las perfecciones de nuestro Señor y que somos «aceptados en el Amado»:
Esta es la ofrenda vegetal.
Ø El resultado de todo esto debe ser nuestra completa consagración al Señor:
El holocausto.

Hoy no necesitamos sacrificios. «Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados» (Heb. 10:14).
¡Aleluya, qué Salvador!
___________
Nota:
[1] H5930 עֹלָה = olá: u עוֹלָה olá; part. act. femenino de H5927; escalón o (colect. gradas, como ascendiendo); por lo general holocausto (como subiendo en humo):- holocausto, ofrecer holocausto, quemar, subir. Véase también H5766. (Strong).


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