domingo, 2 de agosto de 2020

La Abundancia De Maldad, En La Sociedad Por Causa De Haber Abandonado Deliberadamente A Dios: (Romanos 1:29-32):


La Abundancia De Maldad, En La Sociedad Por Causa De Haber Abandonado Deliberadamente A Dios:
(Romanos 1:29-32):

 
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;… murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,… necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;… quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican”.
(Rom. 1:29-32)

1. El Uso De Las Palabras "atestados" y "llenos".

"ATESTAR": Henchir algo hueco apretado lo que se mete en él. Llenar, ocupar con alguna cosa un espacio vacío, meter una cosa en otra, cargar, colmar de modo abundante, abundancia de alguna cosa.

"LLENAR": Colmar, enteramente ocupados, henchidos de alguna cosa.

Estos términos indican que la maldad es abundante y rebosante el corazón del hombre.

Esto concuerda con el testimonio del mismo Cristo cuando dijo: generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34).

Las palabras: "atestados" y "llenos" demuestran con precisión asombrosa la magnitud de la corrupción del hombre en todos los tiempos.

2. La Descripción De La Sociedad Humana.

El cuadro que se presenta en todos estos versículos es terrible y hasta nos puede asustar, pero es la REALIDAD.

          Definamos brevemente cada pecado presentado en este párrafo:

v Injusticia = adikia (ἀδικία G93): Tiene que ver con violar el derecho de los demás, de quitarle aquello que les corresponde. Injusticia, pecado, iniquidad. AT. חָמָם .
v Fornicación = porneia (πορνείαG4202) de una relación sexual ilícita.                     Es tanto un deseo interno como un acto externo del sexo fuera de la voluntad de Dios.
v Perversidad = poneria (πονηρία G4189): Indica suma maldad o que uno es muy malo. Viene del griego PONIRIA que expresa la idea de "contumacia de maldad o bien una licencia desbordante en la práctica del mal".
v Avaricia = pleonexia (πλεονεξία G4124) codicia, avaricia, deseo de conseguir mejoras. Se traduce «exigencia» en 2 Cor. 9:5 (RV: «mezquindad»; RVR77: «tacañería»; en ambas versiones, la mezquindad o tacañería se refieren a los dadores, en tanto que en la RVR se da el sentido de que no deben dar por exigencia del apóstol, sino de buena voluntad; LBA y NVI, por su parte, dan su apoyo a RV y RVR77).
v Maldad = kakia (κακία G2549): Acción mala o injusta en contra del prójimo. Equivale a perversidad o tortuosidad espiritual que trata de perjudicar al prójimo. Se traduce «malicia» en 1 Cor.5:8; 14:20; Ef.4:31; Col.3:8; Tit.3:3; Stg.1:21; 1 P.2:1; en otros pasajes: Mt. 6:34 «mal» (RV: «afán»), referido a ansiedad, véase MAL, B, Nº 4; Hech.8:22, «maldad»; Rom.1:29 «maldad»; 1 P.2:16 «lo malo» (RV: «malicia»).
v Envidia =   fdsonos (φθόνος 5355): Tristeza o pesar asfixiante por el bien ajeno (Caín). similar a la base de 5351; mala voluntad (como detracción), i. e. celos (ojeriza): envidia, celosamente.
v Homicidios = fonos (φόνος G5408): Entendemos aquí tanto una actitud interna como una acción externa en contra del prójimo. Jesús sostiene esto en Mt. 21-22. Se usa de un hecho concreto (Mr. 15:7; Lc. 23:19, 25);
(a) en plural, de homicidios en general (Mt. 15:19; Mr. 7:21, Gál. 5:21, TR; Heb.11:37 «muertos a filo de espada», lit., «murieron con muerte de espada»); en Hech.9:1 «muerte».
v Contiendas = eris (ἔρις G2054): Peleas, disputas, contención, pleito, especialmente rivalidad, riña, como en la iglesia en Corinto, «contiendas» (1Cor.1:11; 3.3; 2 Cor. 12:20; Rom. 1:29; 13:13); Gal 5:20: «pleitos»; Filp.1:15 «contienda»; 1 Tim.6:4 «pleitos»; Tit.3:9 «contenciones».
v Engaños = planazo (πλανάω G4105): Falta de verdad en lo que se dice, se hace, se cree o se piensa. Lo que hacemos para inducir a otros a creer lo que no es. Véanse ENGAÑAR, ERRAR. Se traduce «descarriarse» (Mt.18:12, dos veces, v. 13; 1 P.2:25); se relaciona con planea, descarrío; cf. el término castellano planeta.  
v Malignidades = kakoédseia (κακοήθεια G2550): Es el resultado de nuestra propensión a pensar y a obrar mal. Viene del griego KAKOITEIAS que significa una notable e importante maldad cometida por un hombre, por hábito, cuando se ha endurecido en costumbres perversas por contumacia y mala vida. de un compuesto de G256 y G2239; mal carácter, i. e. (específicamente) travesura:- malignidad. kakoetheia (κακοήθεια G2550) lit.: mala manera o carácter (kakos = malo; ethos = uso, manera), de ahí, mala disposición que tiende a interpretar todo de la peor manera, malicia, malevolencia. Aparece en Rom. 1:29 como acompañamiento de dolos, engaño.
v Murmuradores  = psidsuristés  (ψιθυριστής G5588): Refunfuñadores, indica un descontento con todo y por todo (Israel). De lo mismo que G5587; calumniador secreto:- murmurador. (G5587  ψιθυρισμός) psidsurismós de un derivado de  ψίθος = 0psídsos  (susurro; por implicación calumnia; probablemente afín a G5574); susurrar, i. e. detracción secreta:- murmuración.
v Detractores =  katálalos (κατάλαλος G2637): Maldicientes e infamadores. Infamar: acusar falsamente. De G2596 y la base de G2980; parlanchín en contra, i. e. difamador:- murmuración, detractor.
v Aborrecedores de Dios  =  dseostugés (θεοστυγής  G2319): Que odian a Dios porque él es contrario a sus muchas maldades. De G2316 y la base de G4767; que odia a Dios, i. e. impío:- aborrecedor de Dios. (Strong).
v Injuriosos = jubristés (βριστής  G5197): Dichos o hechos contrarios a la razón y a la justicia. De G5195; insultador, i. e.  maltratador: injuriador, injurioso.
v Soberbios  = juperéfanos (περήφανος  G5244*): Indica que somos orgullosos o presuntuosos y que nos amamos demasiado, lo cual nos lleva a menospreciar a los demás. *De G5228 y G5316; apareciendo por encima de otros (conspicuo), i. e. (figurativamente) soberbio:- soberbio.  περλίαν =  juperlían.
v Altivos  =  alazón (λαζών  G213*): Personas que presumen vanamente. *De λη = ále  (vagancia); jactancioso, fanfarrón:- altivo, vanaglorioso.
v Necios desleales: está compuesto de dos griegas:
(1) Necios = asúnetos (σύνετος  G801), de G1 (como partícula negativa) y G4908; no inteligente; por implicación perverso, malo:- no entender, sin entendimiento, insensato, necio.
(2) desleales =  asúndsetos (σύνθετος G802): de G1 (como partícula negativa) y un derivado de G4934; propiamente no acordado, i. e. traidor a pactos:- desleal.  
Estas palabras griegas significan propiamente gentes con las cuales nada se puede hacer y quienes, por su deslealtad, siempre quebrantan el derecho de la sociedad, no habiendo en ellos sinceridad ni palabra ni firmeza en sus propósitos.
v Inventores de males: Aquí también usaremos dos palabras griegas:
 (1) Inventores = efeurétes (φευρέτης G2182): de un compuesto de G1909 y G2147; descubridor, i. e., inventor:- inventor.
 (2) Males = kakós (κακός G2556): aparentemente palabra primaria; indigno, inválido, sin valor (intrínsecamente, tal; en tanto que G4190 propiamente se refiere a efectos), i. e. (subjetivamente) depravado, u (objetivamente) injurioso: - pestilente, daño, mal, malo.
Esta característica expresa que la capacidad creativa del ser humano está dirigida hacia la invención de nuevas y más sofisticadas tipos y maneras de expresar la maldad que abunda y rebosa en su corazón.
v Desobedientes a los padres: Desobedientes = apeidsés (πειθής G545*) de G1 (como partícula negativa) y G3982; impersuasible, i. e. contumaz: - rebelde, desobediente. Esta característica es muy propia de esta generación.  Nunca como ahora esta peculiar manifestación de la degeneración del hombre se ha expresado con tanta claridad y desvergüenza. *De G1 (como partícula negativa) y G3982; impersuasible, i. e. contumaz: rebelde, desobediente.
v Sin afecto natural = ástorgos (στοργος G794): De G1 (como partícula negativa) y un derivado de στέργω = stérgo (acariciar con afecto); de corazón duro hacia los parientes: sin afecto natural.  Que se han olvidado de los afectos naturales, ya sea por la familia, el prójimo, el bien, etc.
v Sin misericordia = aneleémon (νελεήμων G415): de G1 (como partícula negativa) y G1655; inmisericorde: sin misericordia. Tratan a las personas sin ponerse en su lugar y sin compadecerse de ellas.  Se hace cualquier daño a las personas sin sentir dolor ni incomodidad por lo que se hizo. [vine].

3.      La Complacencia Del Hombre Por La Práctica Del Mal.
El hombre entiende y sabe que Dios juzga la maldad y la desaprueba.

El hombre sabe muy bien que el que practica el mal es digno de muerte.
Sin embargo, el hombre se complace, se satisface con hacer el mal a pesar de saber que desagrada a Dios y de que será castigado por sus acciones

Es más, el hombre no sólo hace la maldad, sino que cuando otro hace la maldad que él, por factores ajenos a su control, no puede hacer, aplaude a aquellos que practican el mal.   Esto muestra la total depravación y degeneración del hombre: ¡Alegrarse por hacer el mal! Prov. 2:14 ¡Ay de estas personas! 2 Ts. 2:11-12.


Debemos aclarar que los pasajes que hemos estudiado describen a la sociedad pagana, es decir, a aquella que ha abandonado completamente a Dios.
Leamos Prov. 29:18; Éxodo 32:25.





sábado, 1 de agosto de 2020

EL CRISTIANISMO EVANGÉLICO EXALTADO: COLOSENSES 2:


EL CRISTIANISMO EVANGÉLICO EXALTADO:
COLOSENSES 2:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:
En este capítulo Pablo llega al corazón del problema y denuncia a los falsos maestros. Asevera claramente la suficiencia de Cristo para toda necesidad. Da tres advertencias y estas son tan necesarias hoy como lo fueron en su día.

I.       Cuídense De Las Filosofías Huecas (Col.2:1–10):
La preocupación de Pablo era tan grande que sostenía gran conflicto espiritual, luchando en oración contra Satanás, el cual trataba de descarriar a estos creyentes. Pablo sabía cómo vencer a Satanás:
Ø La oración, y
Ø La Palabra de Dios (Ef. 6:17, 18).
Anhelaba ver a estos santos unidos en Cristo, disfrutando de las riquezas de bendiciones en Él.
Los falsos maestros tenían sus filosofías fascinantes, pero en Cristo tenemos «todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento» (v. 3). Cualquier filosofía de cosecha humana que no tiene lugar para Cristo, no es digna de nuestra consideración. Somos ricos en Él; ¿por qué rebajarnos a seguir doctrinas inventadas por los hombres? Que vengan esos maestros religiosos con sus «doctrinas escondidas»; nosotros tenemos toda la sabiduría escondida en Cristo y estamos escondidos «con Cristo en Dios» (3:3).
Las filosofías humanas son atractivas. Alardean de sabiduría e inteligencia y demasiado a menudo los cristianos jóvenes se dejan «seducir» por estas «palabras persuasivas» (v. 4). Qué trágico es cuando los jóvenes acuden a escuelas seculares y caen presa de las filosofías de cosecha humana que niegan a Jesucristo y la Biblia. «Miren que nadie los atrape» («os engañe», v. 8), advierte el apóstol. ¿Cómo ha de vencer el creyente estas filosofías?

A.      Anden en Cristo (v. 6).
Así como son salvos por la fe, deben andar por la fe. Así como son salvos por la Palabra, deben andar de acuerdo a la Palabra. Así como son salvos por medio de la obra del Espíritu, deben andar en el Espíritu. La vida cristiana continúa como empezó, por la fe en Dios.

B.      Crezcan en Cristo (v. 7).
Tengan raíces que se adentren bien en las riquezas de la Palabra. Tengan cimientos que sean fuertes, colocados sobre Jesucristo. ¡Cuán importante es que la Palabra de Dios nos enseñe! Los creyentes caen presa de las filosofías religiosas a menos que estén arraigados en Cristo, cimentados en la Palabra y edificados en la verdad bíblica.

C.      Hagan la prueba con Cristo (v. 8).
Prueben todo sistema que suene altamente religioso preguntando: «¿Le da a Cristo el lugar de preeminencia?». Casi todo sistema religioso actual le da a Cristo un lugar de eminencia, pero sólo el verdadero cristianismo bíblico le da el lugar de preeminencia.

D.     Acójanse a su plenitud (vv. 9–10).
Dense cuenta de que no hay sustituto para Cristo y que en Él tenemos todo lo que necesitamos. Cuando los creyentes se alejan para vivir mundanamente, o caen presa de sistemas inventados por los hombres, por lo general se debe a que sienten que les falta algo que Jesucristo no puede suplir:
Ø «Vosotros estáis completos en Él».
Ø ¡Qué maravillosa posición tenemos en Cristo!

II.     Cuídense Del Legalismo Religioso (Col.2:11–17):
Estos falsos maestros habían mezclado el misticismo oriental con la filosofía griega y el legalismo judío... ¡vaya mezcla! Pero a la carne le encanta ser religiosa, siempre y cuando esa religión no tenga una cruz para crucificar a la carne. Los creyentes colosenses estaban involucrados en el legalismo judío:
·      Rituales,
·      Dietas,
·      Días de guardar y otras cosas por el estilo.
«¡Ustedes están saliendo de la luz del sol y entrando en las sombras!», exclama Pablo (v. 17). «¡Se están olvidando de la realidad (el cuerpo de Cristo) por el símbolo!».
Como el niño que admira la fotografía de su padre mientras que ignora su presencia, así estos cristianos se habían vuelto de la plenitud de Cristo al ABC rudimentos», 2:8, 20) del mundo.
Todo lo que necesitamos lo ha logrado Cristo en la cruz. La circuncisión mencionada en el versículo 11 no es la física del niño (Lc. 2:21), sino más bien la muerte de Jesús en la cruz. Así como el agua del bautismo de Cristo fue un símbolo de su bautismo de sufrimiento en la cruz (Lc. 12:50), su circuncisión como niño prefiguraba su acción de «echar fuera el cuerpo» cuando llevó nuestros pecados en el
Calvario.
«Su circuncisión espiritual en Cristo es mucho más maravillosa que los ritos físicos», afirma Pablo. «¿Por qué reemplazar a Cristo con Moisés? ¿Por qué tener un corte físico en lugar de una operación espiritual en el corazón? La circuncisión quita un fragmento de carne del cuerpo, pero nuestra identificación con Cristo echa fuera toda la naturaleza carnal».
Todo esto es posible mediante nuestra unión con Cristo, cuando el Espíritu nos bautizó en su cuerpo. Morimos con Él y resucitamos con Él. Las leyes del antiguo pacto ahora son puestas a un lado; Satanás ha sido derrotado completamente (v. 15); por consiguiente, disfruten de la libertad que tienen en Cristo. «Que nadie les juzgue», urge Pablo (v. 16).

III.    Cuídense De Las Disciplinas Inventadas Por Los Hombres (Col.2:18–23):
Cuánto le encanta a la carne el legalismo:
·      Ayunos,
·      Regulaciones en cuanto a alimentos,
·      Disciplinas corporales.
Las celebraciones religiosas especiales con sus regulaciones hacen que la gente «se sienta espiritual». «Que nadie asuma el papel de árbitro en su vida» («privar», v. 18). Cuidado con la humildad afectada, una falsificación que trata de imitar humildad espiritual genuina. No es malo ejercer disciplina en el Espíritu de Dios, para la gloria de Dios; pero cuando se la hace en la carne y para nuestra alabanza, se convierte en pecado.
Mientras que de todo corazón creemos que los creyentes no deben abusar de su libertad y convertirse en piedras de tropiezo (1 Cor. 8:9, 10), ni por un minuto creemos que el simple hecho de abandonar ciertos hábitos o placeres automáticamente hace espiritual al creyente.
Nuestra relación con Cristo es una unión viva:
§  Él es la Cabeza,
§  Nosotros somos miembros del cuerpo.
Un cuerpo funciona mediante la nutrición, no por la legislación.

¿Quién puede decirle al estómago:
Ø «¡empieza a digerir!,
Ø ¡deja de doler!»?
¡Qué necedad!
Sin embargo, la gente piensa que la vida del cristiano, tanto en lo personal como colectivamente en la iglesia, puede ser espiritual mediante regulaciones y disciplinas carnales. Creemos en normas no améis el mundo»), pero rechazamos la idea de que la obediencia externa a las normas necesariamente produce espiritualidad interna.
Estamos muertos a los elementos del mundo; estamos vivos en Cristo y Él es todo lo que necesitamos. Obedecer regulaciones hechas por los hombres (vv. 21–23) puede dar a algunas personas la impresión de espiritualidad, pero Pablo afirma sin rodeos que estas prácticas no pueden controlar o vencer a la carne. Sí, estas regulaciones nos resultan atractivas y pueden parecer que nos ayudan a desarrollar piedad y espiritualidad superior, pero son inútiles en lo que respecta a Dios.
Este, entonces, es el tema principal de Colosenses: todo lo que el creyente necesita es Cristo. Los sistemas y regulaciones que los hombres hacen parecen muy espirituales, pero son sólo principios elementales mundanos rudimentos», v. 20). Esto es vivir en el «jardín de infantes»; debemos graduarnos a un nivel más alto de cristianismo. Las disciplinas que los hombres imponen (ascetismo) son atractivas, pero a la carne le es imposible:
Ø  Autocontrolarse,
Ø  Auto mejorarse, ni
Ø  Autoperfeccionarse.

«¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?», pregunta Gálatas 3:3.

Nuestra unión con Cristo es viva. Esta vida no la puede controlar las leyes humanas, sino únicamente los principios que Dios ha puesto en el cuerpo. Sólo otra vida puede controlar la vida y tenemos su vida en nosotros.

Clase Para El Miércoles:

Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia.


REINADO DE OSEAS Y JUDA: 1 REYES 17–18:


REINADO DE OSEAS Y JUDA:
1 REYES 17–18:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:
Dondequiera que una nación cae en el pecado y la idolatría, Dios envía profetas para llamarlos a que vuelvan a la verdadera fe. El profeta no era sólo un «pronosticador»; era también un «proclamador» que anunciaba el juicio de Dios y exponía los pecados del pueblo. Tal profeta fue Elías tisbita (nativo del pueblo de Tisbi), un hombre «sujeto a pasiones semejantes a las nuestras» (Stg. 5:17), y sin embargo con gran valor y fe. En estos dos capítulos vemos a Elías obedeciendo dos mandamientos del Señor: «Escóndete» y «muéstrate».

I.       Su Ministerio Privado: «Escóndete» (1 R.17):
Lucas 4:25 nos dice que la sequía duró tres años, pero en 1 Reyes 18:1 hallamos que la competencia en el monte Carmelo se efectúa «en el tercer año». Sin duda la sequía comenzó seis meses antes de que Elías apareciera de repente en el palacio de Acab para proclamar que la sequía duraría otros tres años. La falta de lluvia a menudo era un castigo por los pecados del pueblo (Dt. 11:13–17; véase 2 Cron. 7:12–15).
Acab y su malvada esposa pagana Jezabel condujeron al pueblo a la adoración de Baal, una religión tan degradante que no nos atrevemos a describirla. Los tres años adicionales de la sequía fueron una respuesta a la oración de Elías (Stg. 5:17).
Después de dar el mensaje, el profeta se retiró tres años del ministerio público y durante este tiempo el Señor en su gracia cuidó de él. El siervo obediente siempre puede depender del cuidado fiel de su Maestro.
Nótense: las tres disciplinas que Elías experimentó:

A. El Arroyo Seco (vv. 2–7).
Dios le dijo a Elías exactamente a dónde ir y qué hacer. Véanse Proverbios 3:5–6 y Salmo 37:3–6. Dios retiró de Israel el ministerio de Elías como otro castigo por sus pecados (Salm. 74:7–9).
El Señor le permitió beber del arroyo y todos los días le proveía de pan y carne entregados por los cuervos. El cuervo es la primera ave mencionada en la Biblia (Gn. 8:7); era un ave inmunda y sin embargo Dios la usó para ayudar a su siervo.

Nótese: que mientras Elías disfrutaba de pan, agua y carne en el lugar designado por Dios, los cien profetas escondidos en cuevas (18:4) tuvieron que conformarse sólo con pan y agua. Pero llegó el día cuando el arroyo se secó.
¿Quería esto decir que Elías había pecado o que estaba fuera de la voluntad de Dios? ¡No! Sencillamente significaba que Dios tenía otro lugar para él y era un recordatorio a Elías de que confiara en el Señor y no en el arroyo.

B. La Vasija Vacía (vv. 8–16).
La Palabra de Dios siempre guía al siervo de Dios a un tiempo de prueba. Pero qué extraño mandamiento:
§  «Vete a territorio gentil en donde una viuda te alimentará». Véase Lucas 4:22–26.
«Sarepta» significa «refinamiento»; y Dios sin duda ponía a su siervo en el horno. Imagínese los sentimientos de Elías cuando descubrió cuán pobre era la viuda y ella estaba a punto de preparar su última comida. Pero los mandamientos de Dios nunca son errados; porque cuando la viuda puso a Dios primero (al obedecer los mandamientos de Elías), Dios proveyó para ella, su hijo y su huésped.

Nótese: en el versículo 14 que Elías honró al Señor Dios de Israel ante esta mujer gentil. Todo lo que Dios pide es que le demos lo que tenemos y Él se encargará del resto. Él puede alimentar a miles con sólo unos pocos panecillos y pescados.

C. El Muchacho Muerto (vv. 17–24).
El arroyo seco fue la prueba para Elías; la muerte del muchacho fue la prueba para la viuda. Por lo general, a las grandes bendiciones de Dios le siguen grandes pruebas. Es desafortunado que la fe de la viuda fallara, como se indica en el versículo 18; véanse en Salmo 119:75 y 1 Samuel 3:18 la manera correcta de reaccionar a la desilusión y las pruebas.
«Dame acá tu hijo» es la respuesta de Elías, porque sabía que Dios podía devolver al muchacho la vida. Este es el primer ejemplo de resurrección en la Biblia. El profeta llevó el cadáver a su habitación privada (una en el terrado) y allí oró a Dios por la vida del muchacho.

Nótese: que agonizaba por el joven e incluso tendió su cuerpo sobre el cadáver. Qué ejemplo para nosotros hoy, los que procuramos «levantar a los muertos» espirituales. El milagro produjo un testimonio de fe de parte de la mujer.

II.      Su ministerio público: «Muéstrate» (1 R.18):
Después de la preparación y la prueba en privado, el profeta ahora está listo para su ministerio público, así que Dios le ordena que vaya a ver al malvado rey Acab (véase 16:33). Debemos admirar la paciencia de Elías al esperar tres años para predicar un sermón.

A. Elías y Abdías (vv. 1–16).
Abdías es un cuadro del creyente que hace componendas y su vida está en contraste directo con la de Elías, quien servía al Señor públicamente y sin temor; Abdías servía a Acab (vv. 7–8) y trataba de servir a Jehová en secreto (vv. 3–4):
Ø Elías estaba «fuera del campamento» (Heb. 13:13);
Ø Abdías estaba dentro del palacio.
Ø Elías conocía la voluntad de Dios;
Ø Abdías no sabía lo que pasaba.
Ø Mientras que Elías se esforzaba por salvar a la nación, Abdías buscaba pasto para salvar los caballos y las mulas.
Ø Cuando Elías confrontó a Abdías, el atemorizado siervo no confió en el profeta.
Y nótese: que Abdías tuvo que «jactarse» de su servicio secreto para impresionar a Elías con su devoción (v. 13). Es triste, ¡pero tenemos demasiados Abdías en estos días y muy pocos Elías!

B. Elías y Baal (vv. 17–29).
El profeta no tuvo miedo de enfrentarse al rey Acab; ni tampoco tuvo miedo de decir la verdad. El malo siempre culpa al creyente por los problemas del mundo; nunca piensa en culpar sus pecados. La competencia no era entre Elías y Acab. Era entre Dios y Baal. La nación estaba «claudicando entre dos caminos» y era tiempo de tomar una decisión (véanse Éx. 32:26; Jos. 24:15; Mt. 12:30). Confrontado con sus pecados, el pueblo no respondió (v. 21). Elías pidió una situación imposible:
Ø El verdadero Dios contestaría por fuego.
Por supuesto, sabía que a menudo Dios había «contestado por fuego» en años pasados (Lv. 9:24; 1 Cron. 21:26). Cuando el siervo de Dios obedece y confía en la Palabra de Dios, no necesita temer el fracaso. Por supuesto, Baal no podía contestar por fuego porque Baal no existe. Satanás podía haber enviado fuego para engañar a la gente (Job 1:16; Ap. 13:13), pero Dios no lo permitiría.
Elías se burlaba de los profetas de Baal: «El que mora en los cielos se reirá» (Salm. 2:4). Es asombroso hasta qué perversos extremos van los paganos tratando de conseguir que sus falsos dioses contesten sus oraciones. Mire el Salmo 115. Cuando llegó el momento del sacrificio de la tarde (las tres de la tarde), era obvio que Baal era un dios falso y no podía contestar.

C. Elías e Israel (vv. 30–46).
Dejar al descubierto la necedad y pecado de la adoración de Baal no fue sino la mitad de la tarea de Elías para ese día. Era más importante traer a la nación de nuevo a la verdadera adoración a Jehová. Elías no trataba sólo de reformar al pueblo; quería también avivarlo.
Primero, reparó el altar que el pueblo dejó que se destruyera. Este es el primer paso para la bendición:
·      Reparar el altar personal de devoción,
·      El altar familiar,
·      El altar del sacrificio, y
·      La comunión con Dios.
Al usar doce piedras Elías le recordó a la nación su unidad, porque durante muchos años la nación había estado dividida. Para hacer imposible que alguien prendiera fuego Elías hizo vaciar cuatro cántaros de agua tres veces sobre la madera y el sacrificio, lo cual sería doce cántaros de agua:
Ø El profeta hizo una oración sencilla de fe y el fuego de Dios consumió la madera,
Ø El sacrificio,
Ø El agua, y
Ø El altar.
Pero Elías todavía tenía trabajo que hacer. Para empezar, los falsos profetas (850 de ellos, v. 19) tenían que ser degollados; véase Deuteronomio 13:1–5. No es suficiente que reconozcamos que «Jehová es el Dios» (v. 39); también debemos detestar lo que es malo y eliminarlo de nuestras vidas. El juicio siempre prepara el camino para la bendición.

NOTA: Deuteronomio 13:1–5. Señal o prodigio. I. e., una predicción tocante al futuro. Notase que la predicción de un falso profeta podría muy bien cumplirse. La determinación de si era o no un profeta verdadero o falso no se hacía sobre esta base, sino en si alejan o no a la gente de Dios. El éxito de los falsos profetas fue permitido para probar al pueblo de Dios (v.3). Quitarás el mal de en medio de ti (v.5) mediante la pena capital.

Entonces el profeta le dijo al rey que regresara a su casa, porque la lluvia se acercaba. Baal era el «dios de la lluvia», pero no podía enviar fuego ni hacer llover. Al emprender el rey su camino, Elías empezó a orar por lluvia de la misma manera en que tres años antes oró por la sequía (Stg. 5:17). Sabía cómo velar y orar (Col. 4:2), y sabía cómo persistir en la oración hasta que Dios enviara respuesta.
Dios no envía lluvias de bendición sino hasta que el pecado se ha juzgado. Antes que pasara mucho tiempo el cielo se oscureció con nubes, el viento empezó a soplar y las lluvias cayeron. Dios le dio a Elías fuerza sobrehumana para correr delante del rey y su carro hasta Jezreel.
Lo que hacemos con Dios en privado es mucho más importante de lo que hacemos por Dios en público. Nuestra vida oculta nos prepara para nuestra vida pública. A menos que estemos dispuestos a atravesar tales disciplinas como el arroyo seco, la vasija vacía y el muchacho muerto, nunca tendremos las victorias del monte Carmelo. «Los que esperan a Jehová tendrá nuevas fuerzas» (Is. 40:31).


Estudios para el Domingo.

Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia.