martes, 26 de diciembre de 2017

LA QUEJA POR EL HAMBRE: EL MANÁ: ÉXODO 16:

LA QUEJA POR EL HAMBRE: EL MANÁ:
ÉXODO 16:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Este capítulo debería leerse en conexión con Juan 6, porque el maná del cielo es un tipo de Jesucristo, el pan de vida. También ilustra la Palabra escrita de Dios en la cual el pueblo peregrino de Dios se alimenta día tras días (Mt. 4:4).

I.       El Maná Explica Quién Es Jesús. (Éxodo 16):
La palabra hebrea maná[1] significa «¿qué es esto (v. 15), la pregunta que hicieron los judíos al no poder explicar este nuevo alimento que Dios les había enviado. «Grande es el misterio de la piedad», escribe Pablo en 1 Timoteo 3:16. «Dios fue manifestado en carne». Considérese como el maná es un cuadro de Jesucristo:

NOTA: V.15: ¿Qué es esto? El Hebreo (manna) significa “¿qué?”, como si se dijese: “el cómo se llama”. Este  alimento es descrito con más detalle en el v. 31. Nm.11:7-9; Salm. 78:24-25 y 105:40.
Éx.11:7: Maná. Véase nota en Éx.16:15, semilla de culantro, redondo y de color gris, bedelio tiene parecido a una perla y es de color blanco grisáceo.

A.      Su Humildad.
Era pequeño (v. 14), lo cual habla de su humildad; porque se hizo un bebé e incluso un siervo.

B.      Su Naturaleza Eterna.
Era redondo (v. 14), lo cual nos recuerda del círculo, símbolo de su eternidad; porque Jesucristo es el Dios eterno (Jn. 8:53–59).

C.      Su Santidad.
Era blanco (v. 31), recordatorio de su pureza y condición sin pecado; Él es el santo Hijo de Dios.

D.      Su Dulzura.
Era dulce (v. 31). «Gustad, y ved que es bueno Jehová» (Salm. 34:8).
Nótese: en Números 11:4–8 que la «gente extranjera» que iba con los judíos no apreciaron el sabor del maná y pidieron las «cebollas, puerros y ajos» de Egipto. No quedaron satisfechos con el simple maná.

Lo «molieron, batieron, y hornearon», pero entonces tenía sabor a «aceite» y no a miel. Hay una lección espiritual aquí para nosotros; no podemos mejorar la sencilla Palabra de Dios (Salm. 119:103).

E.      Él Nos Alimenta.
Era satisfactorio y fortalecedor, porque la nación vivió casi cuarenta años de maná. Todo lo que necesitamos para la nutrición espiritual es Jesucristo, el Pan enviado por Dios. Debemos darnos un festín con el Pan que nunca nos dejará con hambre.

II.     El Maná Ilustra Cómo Vino Jesús. (Éxodo 16):

A.     Vino Del Cielo.
No fue importado de Egipto, ni fabricado en el desierto; fue dado del cielo, como don de la gracia de Dios. Jesucristo vino del cielo (Jn. 6:33) como el don del Padre para los pecadores hambrientos. Decir que Cristo es «apenas otro hombre» es negar la enseñanza de toda la Biblia de que Él es el Hijo de Dios enviado del cielo.

B.     Vino De Noche.
El pueblo lo recogía temprano cada mañana, porque el maná caía por la noche. Esto sugiere la oscuridad del pecado en este mundo cuando Jesús vino. Fue de noche cuando Jesús nació, porque vino para ser la Luz del mundo (Jn. 8:12). Y es aún de noche en los corazones de todos los que le han rechazado (2 Cor. 4:1–4).

C. Vino Con El Rocío (vv. 13–14).
     El rocío preservaba al maná para que no se contaminara con la tierra (véase Núm. 11:9). Esto es un tipo del Espíritu Santo porque cuando Jesús vino a la tierra, fue mediante el ministerio milagroso del Espíritu (Lc. 1:34–35). Si Jesús no hubiera nacido de una virgen, nunca se le hubiera podido llamar «el Santo».

D.      Cayó En El Desierto.
El mundo no es un paraíso. Para el inconverso es un lugar maravilloso, pero para el cristiano en su peregrinaje a la gloria el mundo no es sino un desierto. Sin embargo, Cristo vino a este mundo en amor para darles vida a los hombres. ¡Qué gracia!

E.      Vino a Un Pueblo Rebelde (vv. 1–3).
¡Qué memoria tan mala tenía Israel! Hacía apenas seis semanas que no eran esclavos de Egipto y ya se habían olvidado las muchas misericordias de Dios. Murmuraron contra Moisés y contra Dios (véase 15:22–27), y añoraban la dieta carnal de la vida vieja; sin embargo, Dios en su gracia y misericordia les suplió de pan.
El versículo 4 podría haber dicho: «¡Haré llover fuego y azufre sobre los pecadores ingratosPero no; Dios demostró su amor al hacer llover pan sobre ellos. Véase Romanos 5:6–8.
Alguien ha calculado que la provisión de cuatro litros (un gomer[2]) de maná para cada persona de los dos millones, diariamente hubiera necesitado cuatro trenes de carga cada uno con sesenta vagones. ¡Cuán generoso es Dios con nosotros!

NOTA: V.16: Un Gomer. Quizás cerca de 2,2 litros, si bien no se sabe con certeza la medida exacta representada por un gomer en aquel tiempo.

F.      Cayó Justo En Donde Estaban.
¡Cuán fácilmente accesible fue el maná para los judíos! No tenían que subir a alguna montaña ni cruzar algún río profundo; el maná venía a donde estaban (véase Rom. 10:6–8). Jesucristo no está lejos de los pecadores. Pueden venir a Él en cualquier tiempo.

III.    El Maná Muestra Lo Que Debemos Hacer Con Jesucristo. (Éxodo 16):

A.      Debemos Sentir La Necesidad.
Hay una hambre espiritual interna que sólo Jesucristo puede saciar (Jn. 6:35). Fue cuando el hijo pródigo dijo: «Perezco de hambre», que decidió regresar al padre y buscar perdón (Lc. 15:17–18).
Mucha de la intranquilidad y pecado en el mundo de hoy es el resultado de hambre espiritual insatisfecha. La gente vive con sustitutos y rechaza el alimento que Dios provee con liberalidad (Is. 55:1–3).

B.      Debemos Agacharnos.
El maná no cayó en las mesas ni en los árboles, sino en el suelo, y la gente tenía que agacharse para recogerlo. Muchos pecadores no quieren humillarse. ¡No se agacharán! ¡No se arrepentirán ni volverán al Salvador!

C.      Cada Uno Debe Recoger.
Los judíos no se llenaban sólo con ver el maná, ni admirarlo ni ver a otros comerlo; tenían ellos mismos que recogerlo y comerlo. Cristo debe recibirse internamente por fe si el pecador ha de ser salvo. Esto es lo que Cristo quiso expresar en Juan 6:51–58 al decir «comer su carne y beber su sangre».
Juan 6:63 aclara que Cristo no hablaba de su carne ni de sangre literal y Juan 6:68 nos dice que se refería a su Palabra. Cuando recibimos en nuestro ser su Palabra, nos alimentamos de Cristo, la Palabra viva.

D.      Debemos Hacerlo Temprano (v. 21).
«Buscad a Jehová mientras puede ser hallado» es la advertencia de Isaías 55:6. El maná desaparecía cuando el sol calentaba y esto sugiere que el día del juicio llegará cuando será demasiado tarde para volverse a Cristo (Malq. 4).
También sugiere que, como creyentes, debemos conseguir nuestro alimento espiritual de la Palabra temprano en el día al meditar en ella y orar.

E.      Debemos Continuar Alimentándonos En Él.
Una vez que recibimos a Cristo como Salvador, somos salvos para siempre (Jn. 10:27–29). Es importante, sin embargo, que nos alimentemos de Cristo para tener fuerza en nuestro peregrinaje, así como los judíos se alimentaron del cordero pascual (Éx. 12:11ss). ¿Cómo se alimentan los creyentes de Cristo? Al leer:
·      Estudiar, y
·      Meditar en su Palabra.
Dios nos invita a cada uno a levantarnos temprano en el día y recoger de la Palabra el precioso maná para nutrir nuestras almas. No podemos acumular la verdad de Dios para otro día (vv. 16–21); debemos recoger alimento fresco para cada nuevo día. Demasiados cristianos marcan sus Biblias y llenan sus cuadernos con bosquejos, sin embargo, nunca se alimentan de Cristo.

Nótese: que el maná espiritual (Cristo) logra más que el maná físico que Dios les envío a los judíos. El maná del AT., sustentaba la vida física, pero Cristo da vida espiritual a todo el que le recibe. El maná del AT., era sólo para los judíos, pero Cristo se ofrece a sí mismo a todo el mundo (Jn. 6:51). No le costó nada a Moisés conseguir el maná para Israel, pero para ponerse a la disposición del mundo Cristo tuvo que morir en la cruz. Qué triste que la mayoría de la gente del mundo pisotea a Cristo como si fuera maná dejado en el suelo, antes que agacharse a recibirle para poder vivir.

La recogida diaria del maná fue la prueba de Dios en cuanto a la obediencia de Israel (v. 4), y todavía es la prueba de Dios para su pueblo.
Los cristianos que empiezan su día con la Biblia, recogiendo alimento espiritual, son los que Dios puede usar y en los cuales confiar. Es triste, ¡pero muchos cristianos aún suspiran por la dieta carnal del mundo! (v. 3).
Y muchos esperan que el pastor o el maestro de la Escuela Dominical recojan el maná para ellos y luego les «alimenta con cuchara». La prueba de nuestro andar espiritual es esta: ¿Pienso en Cristo y en su Palabra lo suficiente como para empezar mi día recogiendo maná?

Josué 5:10–12 nos dice que el maná cesó cuando los judíos entraron en Canaán por Gilgal y comieron «del fruto de la tierra». El maná descendía del cielo, hablando de Cristo en su encarnación y crucifixión. El fruto de la tierra crecía en un lugar de sepultura y muerte, y habla de Cristo en su resurrección y ministerio celestial.

Entrar en Canaán significa entrar en nuestra herencia celestial en Cristo (Ef. 1:3) y esto significa aferrarnos a la bendición que tenemos en su resurrección, ascensión y sacerdocio celestial.
Demasiados santos conocen «a Cristo según la carne» (2 Cor. 5:16) en su vida y ministerio terrenal, y nunca se han graduado en su ministerio sacerdotal celestial. Cuando dan ese paso, están «comiendo del fruto de la tierra», alimentándose en el poder de su resurrección.


___________
Nota:
[1] H4478 מָן = man: de H4100; lit. Qué es eso (por así decirlo), i.e. maná (llamado así por la pregunta al respecto):- maná. (Strong).
[2] H6016 עֹמֶר = ómer: de H6014; propiamente montón, i.e. gavilla; también un homer, como medida para áridos:- gavilla, gomer.

Clase Para Domingo.

Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia.

lunes, 25 de diciembre de 2017

CRUCIFIXIÓN DEL HIJO DE DIOS: JUAN 18:

CRUCIFIXIÓN DEL HIJO DE DIOS:
JUAN 18:

Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Jesús dejó el lugar de oración para encontrarse con sus enemigos. «El torrente de Cedrón» nos recuerda al rey David, quien estuvo en el exilio por la rebelión de sus amigos y familia, y atravesó el mismo caudal de agua (véase 2 Sam. 15).

I.       El Arresto (Juan 18:1–14):
Jesús deliberadamente salió al encuentro de Judas y los que le acompañaban, porque sabía lo que iba a ocurrir. (Véase 13:1–3; 6:6. Jesús siempre sabía lo que debía hacer, porque siempre sabía la voluntad del Padre). Es interesante notar que el arresto tuvo lugar en un jardín.
Cristo, el postrer Adán (1 Cor. 15:45), salió al encuentro del enemigo en un jardín y triunfó, en tanto que el primer Adán se encontró con el enemigo en un jardín y fracasó:
·   Adán se escondió, pero Cristo se reveló abiertamente. Al meditar en estas dos escenas de los dos jardines, vea qué otros contrastes puede hallar.
·    Judas estaba con el enemigo. «Y puestos en libertad, vinieron a los suyos» (Hch. 4:23). La gente siempre se va a donde están sus corazones; Judas tenía a Satanás en su corazón y así estaba con la muchedumbre de Satanás.
·    Triste es decirlo, ¡Pedro también se mezcló con la misma multitud!

Nótese: cómo Jesús los sorprendió cuando usó el nombre divino: «YO[1] SOY». El mismo nombre que salva a los creyentes (17:6) condena a los perdidos.

En el versículo 8 Jesús les advirtió a sus discípulos que se fueran, para que no cayeran en problemas. Ya les había dicho que serían esparcidos (16:32), pero Pedro prefirió quedarse y luchar... y se metió en peligro debido a eso.
El pecado de Pedro no fue «seguirle de lejos», sino seguirle de todas maneras. Él debería haber obedecido a la Palabra y haberse ido.

El versículo 9 es una retrospectiva a 17:12, donde Cristo habló de la salvación de los discípulos. Aquí está hablando respecto a su protección física. De este modo Cristo nos guarda de dos maneras:
·      preserva nuestras almas en salvación y guarda nuestros cuerpos,
·      sellándolos con su Espíritu, hasta el día de la redención (Ef. 1:13, 14).

Al usar la espada Pedro estaba definitivamente desobedeciendo a Cristo:
Ø Él no necesita nuestra protección;
Ø las armas que debemos usar para luchar contra Satanás son las espirituales (2 Cor. 10:4–6; Ef. 6).
Pedro se equivocó al escoger el arma, se equivocó en el motivo, actuó bajo órdenes equivocadas ¡y consiguió los resultados equivocados! ¡Cuánta gracia mostró Jesús al curar a Malco! (Lc. 22:51) y proteger de esa manera a Pedro de cualquier daño. De otra manera, tal vez hubiera habido otra cruz en el Calvario y a Pedro lo hubieran crucificado antes de llegar el tiempo de Dios (Jn. 21:18, 19).

II.      La Negación (Juan 18:15–27):
La narración se enfoca ahora en Pedro, y vemos su triste declinación. En el aposento alto Pedro se jactó tres veces de que sería leal a Cristo (Mt. 26:33, 35; Jn. 13:37). En el jardín se quedó dormido tres veces (Mr. 14:32–41) cuando debería haber estado orando.
Luego negó tres veces al Señor y en Juan 21 tuvo que confesar tres veces su amor por Cristo. En el aposento alto Pedro cayó en las artimañas del diablo (Lc. 22:31–34); en el jardín cedió a la debilidad de la carne; y ahora, en el patio de la casa del sumo sacerdote, se rendía ante las presiones del mundo. ¡Qué importante es velar y orar!
No sabemos el nombre del discípulo anónimo que se menciona en el versículo 15. Tal vez fue Nicodemo o José de Arimatea; no es muy probable que Juan (a menudo llamado «el otro discípulo», 20:3) hubiera estado en términos amistosos con el sumo sacerdote. Véase Hechos 4:1–3. Quienquiera que fuera, este discípulo condujo a Pedro al pecado al abrirle la puerta.
El versículo 18 dice que «hacía frío», de modo que Pedro se sentó cerca del fuego, pero Lucas 22:44 indica ¡que Cristo había estado sudando cuando oraba aquella noche! Pedro sentía frío tanto física como espiritualmente y tuvo que calentarse junto al fuego del enemigo.
«Anduvo en consejo de malos» y ahora estaba «en camino de pecadores». Pronto se sentaría «en silla de escarnecedores» (véase el Salm. 1). Mientras Cristo sufría, Pedro se calentaba y de ninguna manera participaba de sus sufrimientos.

III.    El Rechazo (Juan 18:28–40):
Debido a que había dos hombres identificados como sumos sacerdotes muestra cuán corrupta estaba la nación en ese tiempo. Anás y Caifás eran socios en el comercio del templo y detestaban a Jesús porque había limpiado dos veces el templo.

Mucho se ha escrito respecto a los aspectos ilegales del juicio de Cristo:
Ø Se realizó de noche;
Ø al prisionero se le consideró culpable y como a tal lo trataron;
Ø la corte contrató testigos falsos;
Ø el juez permitió que se maltratara al prisionero mientras estaba atado;
Ø la corte no le permitió defensa al acusado.
Después del juicio secreto de noche, los taimados líderes religiosos llegaron a Jesús ante Pilato para la sentencia final de muerte. No entraron en el recinto gentil «para no contaminarse», ¡pero no vacilaron en condenar a un inocente a la muerte!
Desde 18:33 hasta 19:15 leemos el triste relato de la cobarde indecisión de Pilato. Por lo menos siete veces salió Pilato de su pretorio a los judíos, tratando de lograr un compromiso. Pilato crucificó a Cristo porque fue un cobarde, «queriendo satisfacer a la gente» (Mr. 15:15).
¡Cuántos pecadores estarán en el infierno porque temieron a la gente y trataron de complacerla! Cristo le explicó a Pilato la naturaleza espiritual de su reino, pero no su declaración:
·      «Mi reino no es de este mundo».
Si los judíos le hubieran recibido, Él podía haber establecido su reino en la tierra. Pero le rechazaron, porque su reino es de naturaleza espiritual, en los corazones de las personas.

Un día, cuando Él regrese, establecerá su reino en la tierra. ¡Cuánto anhelamos ese bendito día! La pregunta de Pilato:
Ø «¿Qué es la verdad?», la han formulado por siglos los filósofos.
Ø En 14:6 Jesús dice: «Yo soy la verdad».
Ø Juan 17:17 dice: «Tu Palabra es verdad».
Ø Primera de Juan 5:6 afirma que «el Espíritu es verdad». El Espíritu y la Palabra apuntan a Cristo, la Verdad.

El mundo toma las decisiones erradas cuando se trata de asuntos espirituales. La chusma prefiere a un asesino antes que al Príncipe de la vida. Prefieren al que quebranta la ley antes que al dador de la ley.
Los judíos rechazaron a su verdadero Mesías, pero un día aceptarán al falso mesías de Satanás, el anticristo (5:43).

Los hombres rechazan a Jesús por diferentes razones.
·      Judas rechazó a Cristo porque atendió al diablo;
·      Pilato escuchó al mundo;
·      Herodes obedeció a la carne. «Ustedes tienen una costumbre», dijo Pilato (18:39). ¡Qué triste que Pilato conociera las costumbres religiosas, pero no conociera a Cristo!
Las personas son así, incluso hoy, se cuidan de observar las festividades y costumbres religiosas, pero ignoran al Salvador del mundo.
El rechazo significa juicio eterno, pero la fe significa vida eterna. Todo el mundo tiene que tomar una decisión.

Clases Para Los Días Miércoles:

Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia:

__________
Notas:
[1] ego = (ἐγώ, G1473), caso nominativo del pronombre personal de la primera persona. Sin embargo, generalmente no se emplea en griego como tampoco en castellano, estando implicado en la desinencia verbal; así, luo significa «desato». Cuando el pronombre ego se añade al verbo, es casi invariablemente, por no decir que siempre, enfático. El énfasis puede no ser demasiado evidente en algunos casos, como p. ej., Mateo 10:16, pero incluso ahí puede ser tomado en el sentido de que hay algo más de énfasis que si se omitiera el pronombre. Con mucho, el mayor número de los casos se encuentra en el Evangelio de Juan, y ello en declaraciones del Señor acerca de sí mismo (por ejem. 4:14,26, 32,38; 5:34, 36, 43, 45; 6:35, 40, 41, 48, 51, dos veces, 63, 70). Ejemplos en las Epístolas son Rom.7:9; 7:14; 7:17; 7:20, dos veces, 24, 25. Hay más en este capítulo que en cualquier otro fuera del Evangelio de Juan.
En otros casos del pronombre aparte del nominativo, es por lo general más necesario para expresar el sentido, aparte de cualquier énfasis.
Notas: (1) Kago = (esto es, kai = ego) significa «aun yo» o «también yo» (por  ejem., Mateo 2:8; 10:32-33); se traduce «y yo» en pasajes como Mateo 11:28; Lucas 2:48, etc. (2) Para jemautou, traducido «como yo» en 1 Cor.7:7, véase, Nº 2, y también ME, MISMO, PROPIO. (VINE).



sábado, 23 de diciembre de 2017

SÚPLICA INDIVIDUAL DE UN ANCIANO EN PELIGRO: (Salmo 71:1-24)



SÚPLICA INDIVIDUAL DE UN ANCIANO EN PELIGRO:
(Salmo 71:1-24)

Oración De Un Anciano:
En ti, oh Jehová, me he refugiado;  No sea yo avergonzado jamásSocórreme y líbrame en tu justicia; Inclina tu oído y sálvameSé para mí una roca de refugio, adonde recurra yo continuamente…”.
(Salmo 71:1-24)
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Introducción:
No sabemos quién escribió este Salmo ni cuándo, pero sabemos que era un anciano que había experimentado la comunión con Dios y su fidelidad durante muchos años. Algunos piensan que el autor fue Jeremías, otros piensan que fue alguien del tiempo posexílico.
Lo cierto es que el Salmo es relevante en todas las épocas. El autor toma versículos y frases de otros salmos (22, 31, 35, 40) para expresar sus propias emociones.
·      El autor anónimo y anciano de este Salmo clama pidiendo ayuda (vv.1-3),
·   ora por su liberación porque tiene una confianza basada en el cuidado que Dios ha tenido de él desde su juventud (vv.4-13), y
·     determina seguir Alabando a Dios (vv.14-24).

El bondadoso cuidado de la Providencia divina en nuestro nacimiento e infancia debiera comprometernos a una temprana piedad. El que fue nuestra ayuda desde nuestro nacimiento debiera ser nuestra Esperanza desde nuestra juventud.
Que nadie espere bienestar o consuelo del mundo. Los que aman al Señor, a menudo son odiados y perseguidos; los hombres se maravillan por sus principios y conductas, pero el Señor ha sido la torre fuerte de ellos. Los siervos fieles de Dios pueden tener la seguridad de que Él no los abandonará en la vejez ni los dejará cuando les falte el vigor.

1.      Confianza En Dios. Salmo 71:1-3:


V.1.  Clamor Por Protección y Liberación. vv. 1-3:
Esta estrofa es casi igual al Salmo 31:1-3a (comp. Salmo 31); en el v. 3 hace algunos cambios, agrega continuamente, pues el Salmo destaca la fidelidad de Dios a través de toda la vida del salmista.

Pero aun con este énfasis, el salmista, en una crisis, quiere reconfirmar esta fidelidad de Dios. Quizá estaba tentado a dudar, porque no sea yo avergonzado suena como el clamor de Jeremías (Jeremías 15:18) cuando dudaba y pensaba que Dios le había fallado.

Roca fuerte (v. 3) es roca de habitación o refugio[3] en el heb. Las versiones siguieron más la forma Deut.31:3. El salmista, por su larga experiencia con Dios, desde su juventud, sabe que puede recurrir a Dios continuamente.

Al clamar a Dios en oración, la fe del salmista va creciendo. Al principio del v. 3 pide que Dios sea su fortaleza; pero al pensar en lo que Dios ha hecho continuamente, sabe que ya es su fortaleza y que ha mandado su liberación:
¿A quién ha mandado?
¿A los ángeles?
Sí, ciertamente manda a sus ángeles; además, Dios tiene muchas maneras de liberar a sus hijos.

Juntos a mi padre de 87 años:

2.      Dios Ha Sido Fiel, vv. 4-6:
La estrofa empieza con una petición; el salmista está en crisis porque los enemigos le atacan. Pero lo demás de la estrofa apela a la fidelidad de Dios que el salmista ha experimentado a lo largo de su vida.
Tú… eres mi esperanza, mi seguridad (v. 5). ¡Qué riqueza, la experiencia con Dios durante muchos años! La respuesta del salmista es sencilla:
Ø Dios siempre ha sido fiel, entonces yo siempre le alabaré. El v. 6 es semejante a 22:10.

Tú eres mi roca y mi fortaleza (71:3)

3.      Queja y Petición, vv. 7-13:

El salmista explica la oposición de los enemigos; ellos se aprovechan de su vejez y su debilidad. Asombro (v. 7) puede tener sentido positivo, asombrados de los milagros que Dios ha hecho para él.
O, más probable, puede ser negativo, algo ominoso, señal del castigo de Dios. Están sorprendidos de cuánto ha aguantado él. Aparentemente el salmista tenía una vida pública.

La fe del salmista es evidente; aun en medio de su queja y petición, sólo hablar del asombro de los enemigos hace volver su mente a lo que Dios ha hecho; entonces empieza a alabarle de nuevo (v. 8).

El v. 9 podría tomarse como falta de fe; pero, más bien es una nueva declaración de fe y una nueva entrega al cuidado de Dios. A través de la vida, y también en la vejez[1], el que camina con Dios siempre tendrá nuevas experiencias que requieren nuevas entregas, que dirigen a nuevos actos de confianza.

Los vv. 10, 11 explican lo que sufre el salmista. Según Calvino lo que sucedió a David es una experiencia común a los hijos de Dios; es decir, los malos, cuando creen que es la voluntad de Dios que su pueblo esté expuesto a ellos para ser víctimas de su rapiña, se dan a sí mismos licencia abierta para hacerles todo tipo de daño.
Creen que a los que Dios permite sufrir, los ha abandonado:
Ø Pero el salmista sabe que Dios no lo abandona;
Ø siempre lo ha rescatado;
Ø está seguro de que lo hará ahora.
Por eso clama con confianza y pide que Dios se encargue de juzgar a sus enemigos. El v. 12 usa palabras y frases de otros salmos (22:11, 19; 38:21, 22; 40:13).

4.      Confianza y Esperanza, vv. 14-16:

La confianza y la seguridad del salmista van creciendo, y a la par aumenta su alabanza:
·      De nuevo dice siempre (o continuamente);
·      el creyente crece en fe, también su alabanza va creciendo.
V.14. Cuando nos enfrentamos al ocaso de la vida, reconocemos que Dios ha sido una ayuda constante en el pasado:
Ø Cuando se debilitan nuestras capacidades físicas, necesitamos aún más de Dios y nos damos cuenta de que sigue siendo nuestra ayuda constante.
Ø Nunca debemos desesperarnos, sino seguir esperando su ayuda sin importar cuán severas sean nuestras limitaciones.
Ø Depositar nuestra esperanza en Él nos ayuda a continuar, a seguir sirviéndolo.

La palabra esperaré (v. 14) significa esperar con expectación”. En el v. 15, proclamará (“contará”) y enumerarlas vienen de la misma raíz.

Celebraré (v. 16) es vendréo iré”. Puesto que está paralelo con haré memoria, la idea debe ser: “vendré (a contar)”, por lo tanto, celebraré. Contar los poderosos actos de Dios es glorificarle.

5.      Experiencias De Victoria, vv. 17-19:
Junto a mi querida tía [Nicolasa], que partió al Señor después de 90 años.

En la oración, con la petición y la reflexión, el salmista va recordando todo que Dios ha hecho en su vida. Pide que todavía pueda contar todo esto a los jóvenes de la congregación y a sus hijos. Los que han experimentado la liberación de Dios son responsables de transmitir su testimonio a las próximas generaciones.

V.18. Una persona nunca es demasiado anciana para servir a Dios, ni para orar. Aun cuando la edad nos impida realizar ciertas actividades físicas, no necesita apagar nuestro deseo de contar a otros (sobre todo a los niños) acerca de todo lo que hemos visto que Dios ha hecho en los muchos años vividos.
Hasta lo sumo (v. 19) destacalo alto de su justicia; nos hace recordar el Salmo 8:1: Has puesto tu gloria sobre los cielos.

6.      Esperanza y Alabanza, vv. 20-24:
El salmista ya está seguro de la victoria; por anticipado alaba a Dios. En esta alabanza usará:
Ø la lira,
Ø el arpa,
Ø sus labios,
Ø su alma, y
Ø su lengua.

Nótese: la semejanza entre los vv. 13 y 24 que terminan las dos partes principales del Salmo:
·      En el v. 13 todavía el salmista está pidiendo el juicio sobre los enemigos;
·      en el v. 24 ya está viendo su derrota.

Concluyó:

Los salmistas nunca dudan que Dios escucha y responde; están seguros de la victoria de Dios que también es suya.
Recordar las bendiciones de Dios a través de nuestra vida nos ayudará a ver la firmeza de su gracia en todos esos años pasados, confiar en El para el futuro y decirles a otros los beneficios de seguir a Dios.
LA VEJEZ:
Cuando la vejez ingrata
Arranca nuestros cabellos
O va colocando en ellos
Débiles hilos de plata;
Cuando la vista perdida
Vaga en vano por doquiera
Buscando la primavera
Venturosa de la vida;
Cuando el hombre, en fin, su incierto
Rumbo sigue, y triste ve
Que tiene bajo su pie
Un hondo sepulcro abierto
Hay un instante, hija mía,
En que se pierde la calma,
Y brota dentro del alma
La negra melancolía.
¿Has visto en la tarde hermosa,
cuando el sol se va ocultando,
cómo la sombra luchando
está con la luz dudosa,
y al moribundo destello
del astro que desaparece,
el mundo entero parece
más bello, mucho más bello?
Pues así el hombre distingue
Su sol, la luz, su esperanza,
Entre una muerte que avanza
Y una vida que se extingue.
Si algún anciano doliente
Cruza por tu lado un día,
Y descubres, hija mía,
Las arrugas de su frente,
Nunca con frases livianas
Muevas el labio indiscreto,
Nunca faltes al respeto
Que se merecen sus canas
Crepúsculo de la vida en la cándida niñez
Es la cándida niñez;
Y puesta de sol, la vejez
Que va a la existencia unida.
Obediencia al destino
Que en empujarle se empeña,
Cada anciano nos enseña
Nuestro inseguro camino.
Camino que sólo Dios
Nos traza, pues ignoramos
Si de esos viejos marchamos
Al par, delante o en pos.
La mundanal arrogancia
Fácilmente se derrumba,
Y de la cuna a la tumba
Es muy breve la distancia.
El viejo tiene su pie
Junto a esta tumba sombría:
Préstale amparo, hija mía,
Mira cuán débil se ve.
Si hoy con intento siniestro
Apoyo al viejo negamos,
Cuando en su edad nos veamos,
¿Quién será báculo nuestro?

___________
Notas Y Bibliografía:
[1] H2209 זִקְנָה = zicná: femenino de H2205; edad vieja:- viejo. (Strong).
[2] H4583 מָעוֹן = maón: o מָעִין = maín (1 Cron.4:41); de lo mismo que H5772; morada, de Dios (el tabernáculo o el templo), hombres (su casa) o animales (su guarida); de aquí, retiro (asilo):- cabaña, guarida, habitación, morada, refugio. (Strong).
-    e-Sword-the. LEDD.
-    Biblia de Estudio RYRIE.
-    Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 22//12//2017.