lunes, 31 de diciembre de 2018

EL ORDEN DE LAS OFRENDAS Y DE LAS FIESTAS SOLEMNES: (2) NÚMEROS 29:1-40


EL ORDEN DE LAS OFRENDAS Y DE LAS FIESTAS SOLEMNES: (2)
NÚMEROS 29:1-40
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

La ofrenda en la fiesta de Trompetas[1], 29:1-6 (ver Lv.23:23-25).
El mes séptimo era especialmente sagrado porque abarca el día de la Expiación y la fiesta de Tabernáculos.
Entonces el primero del mes séptimo era un día especial, aún más que los otros días de la luna nueva. Se celebraba con el toque de las trompetas para anunciar el comienzo de un nuevo año. (Aunque el año religioso empezaba en la primavera con el mes de Nisán, el año agrícola empezaba en el otoño con este mes). En la fiesta de Trompetas había que ofrecer un novillo, un carnero y siete corderos, más un macho cabrío como ofrenda por el pecado.

La ofrenda en el día de la Expiación[2]. Núm.29:7-11 (ver Lv.23:26-32).
El diez del mes séptimo era un día de ayuno y arrepentimiento por los pecados. Había que ofrecer en holocausto un novillo, un carnero y siete corderos, más un macho cabrío por el pecado.
Otro macho cabrío era presentado como sacrificio por el pecado para la expiación (v. 11). Ver la descripción detallada del procedimiento en el día de la Expiación en Levítico 16.

La ofrenda en la fiesta de los Tabernáculos[3]. Núm.29:12-40 (ver Lv.23:33-44).
Esta fiesta se llamaba también la fiesta de la Cabañas porque el pueblo había de pasar siete días en cabañas o enramadas para recordar el cuidado de Jehovah a favor del pueblo durante los años en el desierto (Lv.23:40-43). Era también una fiesta gozosa para celebrar la vendimia.
Por eso, su celebración incluía el sacrificio de grandes cantidades de animales como señal de agradecimiento del pueblo por la cosecha y por la misericordia de Dios. El primer día de la fiesta ofrecieron:
·      trece novillos,
·      dos carneros y catorce corderos,
·      con un macho cabrío como ofrenda por el pecado.
En los días dos al siete de la fiesta ofrecieron un novillo menos cada día, pero la misma cantidad de carneros y corderos, y el macho cabrío cada día por el pecado. El día octavo era observado con una asamblea sagrada. Ese día, ofrecieron un novillo, un carnero y siete corderos, con el macho cabrío por el pecado.


Clase Para Domingo.


Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia.


Feliz Año Nuevo 2019. Gracias Por Su Apoyo Ministerial:
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Notas:
[1] H8643 תְּרוּעָה = teruá: de H7321; clamor, i.e. aclamación de alegría o grito de batalla; especialmente clarinada, toque de trompetas, como alarma:- aclamar, alarma, algazara, clamar, clamor, estrépito, estruendo, grito de guerra, júbilo, pregón, son, sonar, tocar, vocerío.
[2] H2403 חַטָּאָה = kjattaá: o חַטָּאת = kjattáh; de H2398; ofensa (a veces pecaminosidad habitual, y su pena, ocasión, sacrificio, o expiación; también (concretamente) ofensor:- culpa, expiación, expiatorio, pecado, pecador, pecar, pena. (Strong).
[3] H5521 סֻכָּה = sukká: femenino de H5520; choza o guarida:- cabaña, cortina, enramada, escondedero, morada, abrigo, tabernáculo, tienda.


lunes, 24 de diciembre de 2018

EL ORDEN DE LAS OFRENDAS Y DE LAS FIESTAS SOLEMNES: NÚMEROS 28:1-31


EL ORDEN DE LAS OFRENDAS Y DE LAS FIESTAS SOLEMNES:
NÚMEROS 28:1-31
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

I.      Leyes Sobre Ofrendas y Votos. NÚMEROS 28:1-30:16:
Encontramos leyes en cuanto a ofrendas en varios otros lugares en el Pentateuco; ¿por qué más reglas aquí? Hay que notar que esta sección tiene un enfoque particular.
Mientras que otros pasajes como Levítico 1-7 y Números 15 dan detalles del procedimiento que hay que seguir con los diferentes sacrificios, este pasaje da una lista de los animales que los sacerdotes deben presentar por todo el pueblo diariamente y en los días especiales.
Es verdad que Levítico 23 presenta el calendario de las fiestas sagradas de Israel, pero el enfoque allí enfatiza las responsabilidades de los laicos de dejar de trabajar y de asistir a las convocaciones especiales. El énfasis aquí cae sobre las ofrendas[1] que los sacerdotes deben presentar.
Los sacrificios que los individuos presentan por sus propios pecados, votos, acciones de gracias, etc., son además de estas ofrendas presentadas por los sacerdotes en nombre de toda la congregación (ver 29:39).

Pero ¿por qué ubicar esta colección de reglas aquí en el libro de Números? Hay que reconocer que las colecciones de leyes en Números sirven a un propósito teológico. El comentarista Wenham señala que estas reglas requieren que los sacerdotes ofrezcan cada año 113 novillos, 32 carneros y 1,086 corderos, con cantidades grandes de harina, aceite y vino.
¿Dónde van a conseguir tantos animales? En esta altura de la historia, el pueblo está al umbral de la tierra prometida. Está al punto de emprender una guerra de conquista de la tierra.
Si obedece a Jehová, tiene la promesa de las bendiciones divinas. Dios ha prometido darle victoria en la guerra, darle una tierra buena y fecunda, y multiplicar el ganado y las riquezas del pueblo.
Los requisitos de la ley sirven para subrayar las promesas de Dios de proveer lo necesario para cumplir la ley. A pesar del pecado y la apostasía de Israel, Jehová no ha rechazado a su pueblo.
Las leyes aquí sirven para poner énfasis en esta verdad. Indirectamente entonces motivan a Israel a creer las promesas de Dios y obedecer sus mandamientos para que de veras prospere en la tierra que fluye leche y miel.

Por el otro lado, el énfasis en los caps. 28 y 29 caen sobre los sacrificios de purificación por el pecado y los holocaustos, que simbolizan una entrega completa a Dios. (Ver el comentario sobre 6:11-15 en cuanto al significado de los diferentes sacrificios). Se subraya entonces la verdad de que si Israel va a ser el pueblo de Dios y gozar de las bendiciones divinas en el futuro, debe purificarse de su pecado (como la apostasía en el cap. 25) y dedicarse nuevamente a Jehová.
Otra vez vemos la importancia de los sacerdotes como mediadores que hacen posible que un pueblo pecaminoso se purifique y se acerque a un Dios santo.
Muchos eruditos creen que este calendario de sacrificios es de una fecha muy tardía.
Sin embargo, entre las tablillas de Ugarit, los arqueólogos han encontrado un calendario ritual cananeo del siglo XIV a. de J.C. que presenta paralelos marcados con lo presentado aquí. No hay nada increíble entonces en mantener que en esencia estas reglas provienen de la época de Moisés.

(1)  Reglas Para Las Ofrendas. Núm. 28:1-29:40 (ver Ex.29:28-46; Lv.23:1-44).

La Ofrenda Diaria. Núm.28:1-8 (ver Ex.29:28-46).
Cada día, deben ofrecer en holocausto dos corderos, uno de mañana y uno de tarde, con las correspondientes ofrendas de harina, aceite y vino (ver 15:1-5). Este es el sacrificio continuo que es quitado por el pequeño cuerno en el libro de Daniel.
Todos los demás sacrificios en los días especiales se agregan a la ofrenda diaria. Puede ser que las ofrendas adicionales se hacían después de sacrificar el cordero de la mañana (ver 28:23).

Ofrendas quemadas (v. 2), puede traducirse ofrendas de comida”. Esto no significa que Israel pensara que tenía que alimentar a Jehová con sus ofrendas. Simplemente implica el reconocimiento de que Dios es la fuente de la vida y de la comida que sostiene la vida.
Por eso, lo mejor de la comida del pueblo pertenece a Jehová por derecho propio (ver Salmo 50:7-15). Las ofrendas son de grato olor para Dios, o sea que le son agradables a Dios. Logran su favor, no de una manera mecánica o automática, sino cuando se presentan como verdaderas expresiones del amor, la alabanza y la consagración del pueblo.

El texto no da la hora exacta de los sacrificios diarios. Al atardecer (vv. 4, 8), es lit.entre las tardes”. Es la misma hora cuando hay que degollar el cordero pascual (ver 9:3; Lv.23:5). Ha sido interpretado como una hora avanzada de la tarde o como el tiempo entre la puesta del sol y la oscuridad.
En los tiempos del NT., ofrecían el sacrificio vespertino a las tres de la tarde. Esta es la misma hora en que murió Jesús, el Cordero de Dios (Mr.15:33-37; Jn.1:29).
En los tiempos del NT., los judíos observaban las horas de los sacrificios diarios como horas de oración. La ofrenda diaria puede tomarse entonces como un patrón por las devociones, recordándonos de la necesidad de orar y adorar a Dios diariamente.

La ofrenda del día de reposo. Núm.28:9-10 (ver Lv.23:1-3). En los días sábados, había que ofrecer dos corderos además de los usados para la ofrenda diaria.

La ofrenda de la luna nueva. Núm.28:11-15. Como el calendario de Israel era lunar, el día de la luna nueva era el primero del mes. Era observado con convocaciones y sacrificios especiales (ver 1 Sam.20:5-6; 2 R.4:23; Is.1:13-14; Amós 8:5). Además de la ofrenda diaria, los sacerdotes deben presentar en holocausto dos novillos, un carnero, y siete corderos.
También hay que presentar un macho cabrío como ofrenda por el pecado. Esta es la misma cantidad de animales sacrificados en la fiesta de panes sin levadura y Pentecostés. Hay que presentar también las ofrendas de harina, aceite y vino que corresponden a cada animal (ver 15:1-10).

La ofrenda en la fiesta de panes sin levadura. Número 28:16-25 (ver Lv.23:4-8).
La Pascua, seguida por los siete días de panes sin levadura, era la fiesta para recordar la salvación de los primogénitos de Israel y el éxodo de Egipto. Cae en la primavera, el tiempo del nacimiento de los corderos y el comienzo de la cosecha de cebada.
No se exige ningún sacrificio en el día de la Pascua (14 de Nisán) porque era una fiesta celebrada en casa. Pero cada día durante la fiesta de panes sin levadura (15-21 de Nisán), había que presentar dos novillos, un carnero, y siete corderos, más un macho cabrío por el pecado.

El NT., presenta a Jesús como el Cordero pascual; ver Jn.19:36. Según Juan, Jesús fue crucificado en el día de la preparación de la Pascua (Jn.19:14), muriendo de tarde cuando los judíos estaban matando los corderos para la cena pascual.
En Lv.23:9-14, el día después del sábado durante la fiesta de panes sin levadura, había que presentar a Dios un manojo de espigas como primicias de la nueva cosecha. Es de notar que Jesús resucitó el domingo, el día después del día de reposo, y se llama las primicias de los que durmieron (1 Cor.15:20).

La ofrenda en Pentecostés. Números 28:26-31 (ver Lv.23:15-22).
En el AT esta fiesta se llama la fiesta de las Semanas porque contaron siete semanas desde la presentación de las primeras gavillas hasta la ofrenda de grano al fin de la cosecha (Lv.23:15-16).
El nombre Pentecostés viene del griego por 50 (50 días, o siete semanas más un día). La ofrenda en este día es la misma que en el primero de cada mes y de cada día de panes sin levadura.
Según Lv.23:18, hay que ofrecer un novillo, dos carneros, y siete corderos, mientras que Num.28:27 exige dos novillos, un carnero, y siete corderos.
No sabemos la razón para esta discrepancia. Quizás refleja un leve cambio con el tiempo.

Clase Para Domingo.

Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia.



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Notas:
[1] H7133 קָרְבָּן = corbán: o קֻרְבָּן = curbán; de H7126; algo acercado al altar, i.e. presente u ofrenda sacrificial:- oblación, ofrecer, ofrenda, víctima. (Strong).

EL PODER DE LA SANTIFICACIÓN; LA CUESTIÓN DEL VIVIR: ROMANOS 8:


EL PODER DE LA SANTIFICACIÓN; LA CUESTIÓN DEL VIVIR:
ROMANOS 8:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:

Este capítulo es el clímax de la sección sobre la «santificación» (caps. 6–8) y responde las preguntas que surgieron respecto a la ley y a la carne. El Espíritu Santo domina todo el capítulo, porque a través del Espíritu morando en nosotros podemos vencer la carne y tener una vida cristiana fructífera. El capítulo puede resumirse en tres frases:
·         Ninguna Condenación,
·         Ninguna Obligación, y
·         Ninguna Separación.

I.       Ninguna Condenación: El Espíritu y La Ley (Romanos 8:1–4):
Estos versículos, en realidad, constituyen la conclusión del argumento del capítulo 7. Tenga presente que aquí Pablo no analiza la salvación, sino el problema de cómo el creyente puede alguna vez hacer algo bueno cuando tiene una naturaleza tan pecadora.
¿Cómo puede un Dios santo aceptar alguna cosa que hacemos cuando no tenemos «nada bueno» morando en nosotros? ¡Tal parece que tendría que condenar todo pensamiento y obra!
Pero no hay «ninguna condenación» puesto que el Espíritu Santo que mora en nosotros cumple la justicia de la ley. La ley no puede condenarnos porque estamos muertos a ella. Dios no puede condenarnos, porque el Espíritu Santo capacita al creyente «a andar en el Espíritu» y por consiguiente a satisfacer las exigencias santas de Dios.
Es un día glorioso en la vida del cristiano cuando se da cuenta de que los hijos de Dios no están bajo la ley, de que Dios no espera que hagan «buenas obras» en el poder de su vieja naturaleza.
Cuando el cristiano comprende que «no hay ninguna condenación», se percata de que el Espíritu que mora en él agrada a Dios y lo ayuda a agradarle. ¡Qué gloriosa salvación tenemos! «Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud», advierte  Pablo en Gálatas 5:1.

II.      Ninguna Obligación: El Espíritu y La Carne (Romanos 8:5–17):
El creyente puede tener dos «disposiciones» (mente, designios):
·      puede inclinarse hacia las cosas de la carne y ser un cristiano carnal, en enemistad con Dios; o
·      puede inclinarse hacia las cosas del Espíritu, ser un cristiano espiritual y disfrutar gozo y paz:
ü La mente carnal no puede agradar a Dios;
ü Sólo el Espíritu obrando en nosotros y a través de nosotros puede agradar a Dios.
El cristiano no tiene ninguna obligación con la carne: «Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne» (v. 12).
Nuestra obligación es hacia el Espíritu Santo:
·      Fue el Espíritu el que nos convenció y nos mostró nuestra necesidad del Salvador.
·      Fue el Espíritu el que impartió la fe salvadora, implantó la nueva naturaleza en nosotros y nos da testimonio cada día de que somos hijos de Dios.

¡Qué gran deuda tenemos con el Espíritu!
Ø Cristo nos amó tanto que murió por nosotros;
Ø el Espíritu nos ama tanto que vive en nosotros.

v A diario soporta nuestra carnalidad y egoísmo;
v todos los días nuestro pecado lo contrista; y
v sin embargo nos ama y permanece en nosotros como el sello de Dios y las «arras» («garantía», 2 Cor. 1:22) de las bendiciones que nos esperan en la eternidad.
v Si alguien no tiene el Espíritu morando en él, no es un hijo de Dios.

Al Espíritu Santo se le llama «el Espíritu de adopción» (v. 15). Vivir en la carne o bajo la ley (y ponerse bajo la ley es inclinarse a vivir en la carne) conduce a la servidumbre; pero el Espíritu conduce a una vida gloriosa de libertad en Cristo. Libertad para el creyente jamás significa hacer lo que se le antoje, ¡porque esa es la peor clase de esclavitud!
Más bien la libertad cristiana en el Espíritu es libertad de la ley y de la carne, para que podamos agradar a Dios y llegar a ser lo que Él quiere que lleguemos a ser. «Adopción» en el NT., no significa lo que típicamente denota hoy en día, recibir a un niño dentro de una familia como miembro legal de ella.

El significado literal de la palabra griega es «colocar como hijo», tomar a un menor (bien sea en la familia o afuera) y hacerlo el legítimo heredero.
Cada creyente es un hijo de Dios por nacimiento y heredero de Dios por adopción. Es más, somos coherederos con Cristo, de modo que Él no puede recibir su herencia en gloria hasta que nosotros estemos allí para compartirla con Él.
Gracias a Dios el creyente no tiene obligación a la carne, para alimentarla, agradarla y obedecerla. En lugar de eso, debemos «hacer morir» las obras de la carne por el poder del Espíritu (v. 13, véase Col. 3:9ss) y permitir que el Espíritu dirija nuestras vidas diarias.

III.    Ninguna Separación: El Espíritu y El Sufrimiento (Romanos 8:18–39):
Aunque ahora los creyentes soportan el sufrimiento, disfrutarán de la gloria cuando Cristo regrese. Es más, la creación entera (vv. 19–21) gime bajo la esclavitud del pecado, gracias a la desobediencia de Adán.
Cuando Cristo finalmente aprese a Satanás, libertará a la creación completa de su esclavitud, y toda la naturaleza disfrutará con nosotros de «la libertad gloriosa de los hijos de Dios» (v. 21). ¡Qué maravillosa salvación tenemos; libre de la pena del pecado debido a que Cristo murió por nosotros (cap. 5); libre del poder del pecado porque morimos con Cristo a la carne (cap. 6) y a la ley (cap. 7); y algún día seremos libres de la misma presencia del pecado cuando la naturaleza sea librada de su esclavitud!
Tenemos el Espíritu de adopción, pero estamos «esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo» (v. 23). El alma ha sido redimida, pero no el cuerpo. Esperamos en esperanza, sin embargo, debido a que el Espíritu Santo nos es dado como «las primicias» de la liberación que Dios tiene para nosotros en el futuro. Incluso si morimos, el Espíritu, quien nos ha sellado para el día de la redención (Ef. 1:13–14), vivificará nuestros cuerpos (v. 11).

Nótese: los tres «gemidos» en los versículos 22–26:
(1) Toda la creación gime, v. 22;
(2) El creyente gime esperando la venida de Cristo, v. 23; y
(3) El Espíritu gime al interceder por nosotros, v. 26.

Nótese: en Juan 11 cuando Jesús «gimió»[1] al visitar la tumba de Lázaro. Cómo se preocupa Dios por la esclavitud de la creación. Qué precio pagó Cristo para librarnos.

Pablo destaca que mientras soportamos estos sufrimientos en esperanza tenemos el privilegio de orar en el Espíritu. Tal vez mucha de nuestra oración es en la carne: oraciones largas, hermosas, «pías», que glorifican al hombre y dan nauseas a Dios (Is. 1:11–18). ¡Pablo indica que la mayoría de la oración espiritual puede ser un gemido sin palabras que brota del corazón! «Suspiros demasiado profundos para las palabras» es una manera en que una versión traduce el versículo 26:
v El Espíritu intercede por nosotros, el Padre escudriña nuestros corazones y sabe lo que el Espíritu desea, y esto es lo que nos concede.
v El Espíritu siempre ora de acuerdo a la voluntad de Dios.
v ¿Cuál es la voluntad de Dios? Que los creyentes sean conformados a la imagen de Cristo (v. 29).
v Podemos reclamar la promesa del versículo 28 debido al propósito del versículo 29.

Nótese: que todos los verbos en el versículo 30 están en tiempo pasado:
Ø Llamó,
Ø Justificó, y
Ø glorificó al creyente.
¿Por qué desmayar bajo los sufrimientos de este mundo cuando ya hemos sido glorificados? Simplemente esperamos la revelación de esta gloria en la venida de Cristo.
Pablo concluye haciendo cinco preguntas (vv. 32–35) y respondiéndolas claramente. No hay necesidad de inquietarse por lo que Dios hará, porque Dios es por nosotros y no contra nosotros.

La Prueba Es Que Dio Lo Mejor Que Tenía En La Cruz:
v Con toda seguridad que nos dará libremente cualquier otra cosa que necesitemos. ¿Puede alguien acusarnos por el pecado? ¡No!
v Hemos sido justificados y esta posición delante de Dios nunca cambia. ¿Puede alguien condenarnos? ¡No!
v Cristo murió por nosotros y vive ahora como nuestro Abogado a la diestra de Dios. ¿Puede alguien separarnos del amor de Dios? ¡No!
v Ni siquiera el mismo diablo («principados», «potestades», v. 38).
¡Ninguna condenación, ninguna obligación, ninguna separación! «Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó» (v. 37).






Clase Para El Miércoles:

Lea Su Biblia, Lea Su Biblia, Lea Su Biblia.
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[1] G4726 στεναγμός = stenagmós: de G4727; suspiro:- gemido. (Strong).
G215 ἀλάλητος = aláletos de G1 (como partícula negativa) y un derivado de G2980; indecible, que no se debe hablar:- indecible. (Strong).