EXHORTACION
A LOS PASTORES Y AL REBAÑO:
(1 P. 5:1-11)
Ayuda Pastoral: Para Los Hombres De Dios Encargados De Las Iglesias:
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez:
El autor inspirado
ha escrito acerca de la esperanza viva que los creyentes tienen aún entre las
tribulaciones, y cómo deben dar testimonio fiel en su relación con el Señor y
con diversos grupos humanos.
Ha dado atención especial al hacer la
voluntad de Dios en medio, y por medio, del sufrimiento.
Ahora, al ir hacia el final de su carta pastoral, dirige su
atención a dos sectores de:
Ø La congregación en cuanto a su relación con
ella, y
Ø Luego da algunos consejos generales.
Joya Bíblica:
· Apacentad el rebaño de Dios que está a vuestro cargo (1 P. 5:2a).
1. Exhortación a Los Ancianos (Pastores). 1
P. 5:1–4:
Es un enfoque de la tarea de los dirigentes para con la
hermandad:
· El v. 1 dice lo que son;
· El v. 2, lo que deben hacer;
· El v. 3, cómo lo deben hacer; y
· El v. 4, la recompensa por haber
cumplido.
En el gr. del v. 1 hay un oun (“por eso”) que, por no estar en los mss. tardíos
que usó, Reina no incluyó en la Biblia del Oso (1569), ni otras revisiones
posteriores, junto con muchas otras traducciones, incluso la RVA.
La Versión Moderna lo pone como “pues” y
BA como “por
tanto”, con justa razón. Algunos expositores no han visto un vínculo entre lo que
viene y lo que ya ha escrito, pero bien puede que haya:
Ø La vida cristiana no ha de desarrollarse en
aislamiento.
Ø Nos necesitamos los unos a los otros.
Ø Y sobre todo en tiempos de angustia y persecuciones.
En los capítulos anteriores se ha tratado lo que el individuo debe hacer en diversas circunstancias. Por Tanto, Los Miembros Del Grupo Llevan Responsabilidades.
Los ancianos (v. 1; presbúteros G4245, presbítero)
podría referirse a los hermanos de cierta edad, pero por el contexto y, en
especial, la mención de apacentad
(v. 2) indicaría que se refiere a dirigentes de la iglesia. Los judíos solían
usar el término “anciano” no sólo para indicar años vividos, sino también refiriéndose
a un puesto dentro de la comunidad religiosa (Mt. 26:57).
La idea vendría a representar la
experiencia y la sabiduría que los años deben dar. En Hechos 20:17, 28 se usan ancianos, obispos y “pastores” para indicar las mismas
personas. Asimismo, Tito 1:5–7 menciona ancianos
y obispos. En 1 Pedro 2:25 señala a
Jesucristo como:
· Pastor y
· Obispo.
Ø Anciano habla de
aconsejar a los de menos experiencia;
Ø pastor, de nutrir y cuidar
al rebaño;
Ø obispo, de supervisar a un grupo de obreros.
Todos hablan de un dirigente tratando con su congregación.
En relación con su exhortación, después de señalar en 1:1 que es
apóstol, Pedro aquí dice tres cosas acerca de sí mismo:
(1) Se identifica
como anciano también con
ellos (lit. “el copresbítero”). No pasa por Papa, ni
nada semejante, sino como uno que está básicamente en el mismo nivel
eclesiástico que ellos. Por eso Pedro no ordena, sino que dice les exhorto (parakaléo G3870; ver 2:12). Se
revela aquí, como en otros pasajes neotestamentarios una organización
eclesiástica muy sencilla.
(2) El es testigo (mártus
G3144) de los sufrimientos de
Cristo; había estado presente en muchas de las experiencias
desagradables de Jesús, sobre todo en la cruz; y por años ha proclamado lo que
vio, recordando que se trata del prometido Mesías. Sus lectores primeros, al
igual que nosotros, son testigos de lo que Cristo ha hecho en ellos. Antes de
pasar mucho tiempo, mártus llegó a incluir la
idea de quien paga su testimonio con su vida (ver Hech. 22:20; Ap. 2:13; 17:6).
(3) Es también participante de la gloria que ha de ser revelada; es decir, comparte la honra y el resplandor del Señor (ver 4:13, 14). Pedro había vislumbrado algo de su gloria en el monte de la transfiguración (Mr. 9:2), pero ella se verá plenamente en la segunda venida, en la cual todos los fieles participarán (1:7; 2 Ts. 2:14).
Brecha Generacional.
1 P. 5:1–5.
Una de las tensiones más comunes en la iglesia de hoy es la relación entre jóvenes y ancianos. La brecha generacional tiende a fraccionar el compañerismo de los dos grupos. Pedro nos anima a mirar la complementación que ambos pueden darse si están dispuestos a someterse al señorío de Cristo Jesús deponiendo todo orgullo y prejuicio.
En el v. 2 vemos cuál es la exhortación a los ancianos: Apacentad el rebaño. La figura
campestre de ovejas para representar a los seres humanos es frecuente en las
Escrituras; “Jehovah
es mi pastor” (Salm. 23:1) es muy conocido. Jesús se refiere a sí
mismo como “el
buen pastor” (Juan 10:11) e instruyó a Pedro:
Ø Pastorea (la misma
palabra que aquí tenemos como “apacentad”) mis
ovejas.
Aquí VM y BA acertadamente dicen “pastoread”,
pues significa más que “dar pasto” o “alimentar”. Incluye también las ideas de:
· Cuidar,
· Guiar,
· Proteger,
· Arredilar. [Meter en redil].
Al tratarse de gente, es un ministerio más
espiritual que administrativo. Este último concepto sería representado por el
término epískopos (obispo),
que es parecido a episkopéo G1983,
traducido cargo.
Asimismo, el Apóstol les recuerda que el rebaño no es de ellos, sino de Dios, y que está a vuestro cargo. Su tarea pastoral es una mayordomía [Administradores].
Semillero Homilético:
Recomendaciones
Pastorales Al Liderazgo De La Iglesia 5:1–5.
Introducción: Al
leer este pasaje mi mente se remonta a varias de las ciudades en nuestra
América hispana que he visitado. En cada una de ellas he visto pastores de
avanzada edad que han servido
fielmente al Señor por muchos
años. Muchos
responden que serian pastores.
Pedro,
al llegar a una edad madura, no reniega de su ministerio.
Por
el contrario, anima a los ancianos líderes a cumplir su labor.
I. Recomendaciones pastorales a los
ancianos de la iglesia.
1. A
los ancianos…les exhorto (v. 1).
(1) Pablo, en el comienzo de su
ministerio, había constituido ancianos en las iglesias (ver Hech. 14:23; 20:17;
1 Tim. 5:17; Tito 1:5).
(2) Pedro escribe a estos ancianos en
particular. Él se considera a sí mismo un anciano como ellos.
(3) Pedro muestra sus credenciales
como testigo de Cristo y partícipe de su segunda venida.
2.
Apacentad… (vv. 2, 3).
(1) Pedro relaciona la acción del
pastor de ovejas con la labor pastoral de la iglesia.
(2) Pedro usa la misma figura del AT
(Salm. 23; Is. 40:11) y por Jesús en el NT (ver Juan 10:11, 14, 17, 18; 21:26).
(3) El apacentar tiene la connotación
de cuidar en forma integral. Pedro indica la clase de cuidado.
(4) Apacentar con ternura voluntaria,
no por compulsión.
Apacentar sin
avaricia o explotación. Apacentar sin manipulación o cohesión. Más bien,
pastoreando como verdadero siervo.
(5) En todo el anciano debía ser un
ejemplo a los que sirve (v. 3).
(6) La recompensa al buen servidor es
eterna (v. 4).
II. Recomendaciones pastorales a los
jóvenes de la iglesia.
1.
Asimismo… (v. 5).
(1) Pedro ruega a los jóvenes que
imiten a los ancianos en su caminar de fidelidad y servicio al Señor.
(2) Pedro no está estableciendo una
jerarquía en la iglesia. Más bien habla de una sumisión mutua.
2. Y…todos… (v. 5b).
(1) No sólo los ancianos y jóvenes
deben estar en buena armonía y servicio, sino ¡todos!
(2) El común denominador de la
sumisión y sujeción mutua es el estar vestido de nuevo en el Señor.
(3) La promesa es que Dios se agrada de los humildes mas no así de a los orgullosos (ver Prov. 3:34).
Luego, lo que implica eso en peligros y privilegios se expresa
con tres paralelos de negativo-positivo:
(1) No por la fuerza, sino de buena voluntad. La labor no es
para conscriptos, sino para voluntarios (ver 1 Cor. 9:16, 17). Se debe hacer
según Dios; el Padre sirvió dando a su Hijo para servir en un mundo ingrato, y
Dios el Hijo es el que vino para ello. Nosotros amamos, porque él nos amó
primero (1 Jn. 4:19).
(2) No por ganancias deshonestas, sino de corazón. Es cierto que el
predicador del evangelio necesita ganarse la vida; como Pablo en 1 Tim. 5:18
cita al Señor Jesús:
…el obrero es digno de su salario (Lc. 10:7). Pero el tomar el ministerio pastoral o
misionero meramente como una profesión más sería indigno, y cabalmente lo sería
si se usara de tácticas inmorales. Más bien, que sea de “pronta disposición”, con
entusiasmo.
(3) No como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cargo,
sino como ejemplos para el rebaño (v. 3). Los pastores son llamados a dirigir a los hermanos, pero no a
dominarlos. Como dice Mateo 20:25:
· Usando la misma palabra, el enseñorearse
de otros es un método del mundo;
· El método de Cristo es servir.
La primera manera de instruir es por lo que somos, nuestro ejemplo. Las palabras son buenas si van respaldadas por una vida consecuente.
La expresión que se ha traducido como los que están a vuestro cargo lit. es “las porciones” o “el
repartimiento”.
· Josué distribuyó el terreno en la tierra
prometida por sorteo (Jos. 14:2), y
· Matías fue escogido por suertes (Hech. 1:26); y
· Lo repartido llegó a ser la “heredad”.
Pero ella nunca llegó del todo a ser de la persona.
Siempre era algo cedido. Así la “porción” sigue perteneciendo a
Dios, pero a “cargo”
del anciano. Y siendo así, al aparecer el Príncipe
de los pastores (v. 4), quien es el verdadero Dueño del rebaño, el pastor
subalterno recibirá la inmarchitable corona de gloria. Los pastores de iglesias han de
recordar que al final responderán a Cristo en su
venida y que forman parte del gran rebaño de él.
En este pasaje la corona no es la de la realeza sino la del vencedor. Aunque las coronas de laurel de los atletas victoriosos sean de hojas que se secan, las de los fieles pastores espirituales jamás se marchitan. Han recibido la tarea y recibirán la recompensa, la que será de gloria. ¿Y qué mejor que oír de labios de nuestro dignísimo Redentor: “Bien, siervo bueno y fiel…”? (Mat. 25:21, 23).
2. Exhortación a Los Jóvenes. 1 P. 5:5–7:
Ellos necesitan de humildad y de confianza. Si los ancianos
han de aconsejar y dirigir, se precisa que los más jóvenes, o nuevos, les hagan
caso. Él
asimismo puede representar meramente una transición de una responsabilidad a
otra, pero es más probable que sea algo más profundo:
Ø Si los ancianos deben estar pendientes del Príncipe de los
pastores en obediencia,
Ø Esfuerzo y ejemplo,
Ø Del mismo modo los que están a vuestro cargo
(v. 3) han de
estar sujetos a los ancianos.
Pedro no habla de “sujetar” como actividad del superior, pero en 2:13, 18; 3:1, 5, 22 y aquí presenta el “estar sujetos” como actividad voluntaria y consciente de diversos grupos y, por ende, de todo cristiano; no es sujetar, sino sujetarse. Se basa aquí en un reconocimiento de experiencia y sabiduría, aplicable en la iglesia hacia sus dirigentes o entre hijos y padres.
Semillero homilético:
Un
llamado a la identidad verdadera en Cristo. 1 P. 5:6–14.
Introducción:
Esta porción final de la exhortación de Pedro tiene un significado especial
para mí en estos días. Dos familias con quienes trabajamos en Perú fueron objeto
de incidentes catastróficos en sus vidas. Una de ellas murió, los otros se
debaten en medio del coma y el dolor profundo. Entender las palabras del
Apóstol al término de este capítulo es doloroso para mí. Tengo que confesar que
esta sección, especialmente los vv. 7, 9 y 10, es difícil de entender. Me
imagino que para los hermanos en aquellos días también lo fue así. Dejemos que
Dios nos hable de corazón a corazón.
I. Un llamado a vivir continuamente
en humildad y confianza.
1. Humillaos… (v. 6).
(1) De ninguna manera el Apóstol está
desvalorizando a los creyentes.
(2) Humillarse ante Dios es someterse
voluntariamente a él como amo absoluto de la vida.
(3) Humillarse bajo la poderosa
mano…no es señal de opresión, sino de confianza total.
2. Echad
sobre él…
(v. 7).
(1) Sólo en este versículo y en Lucas
19:35 aparece el verbo “echar” (epirefantes),
que significa “arrojar”.
(2) Dios es suficiente para llevar
todo el peso que nos asedie.
Más que eso: Él sabe cuidar de sus hijos.
3. Sed
sobrios y velad (v.
8).
(1) Por tercera vez el Apóstol les
insta a estar con sus sentidos cabales (ver 1:13; 4:7).
(2) El enemigo acusador (diablo) nos asecha siempre.
(3) Ya fuera el César o el mismo
diablo sería más que suficiente para estar despiertos ante su ataque.
II. Un llamado a vivir y perseverar para siempre.
1. Resistiendo
a los ataques del enemigo (v.
9).
(1) La única manera de resistir es
estando firmes en la fe (ver Ef. 4:27; 6:11; Stg. 4:7).
(2) Todo hijo de Dios es candidato a
los ataques del enemigo.
Aun Jesús pasó tal prueba (ver Mat. 4).
2. Esperando
confiadamente en el Dios de toda gracia.
(1) Dios está en control, no sólo de
ellos, sino de toda la humanidad. Él tiene toda gracia.
(2) Dios nos ha convocado (kaleo) a una reunión eterna por medio de
Jesucristo (v. 10).
(3) Antes de responder a tal
convocatoria habremos de padecer un poco de tiempo (ver Ap. 3:10).
(4) Tal padecimiento cumplirá su
propósito: madurez, firmeza, fuerza y durabilidad del creyente.
III. Un llamado a vivir en paz y dando gloria al Señor.
1. A él
sea el dominio…
(v. 11).
(1) El Señor es digno por todo lo que
es y lo que hace.
(2) No sólo merece el más elevado
reconocimiento, sino también el más alto cargo de gobierno.
(3) La alabanza y autoridad para el
César es por un tiempo.
Mas para el Señor es para siempre.
2. Reconociendo y declarando el amor unos por otros.
(1) Silvano (Silas)
ha sido su hermano fiel…
(2) La iglesia en Babilonia (posiblemente Roma) se une al afectuoso
saludo junto con Marcos.
(3) De la manera que ellos expresaban
su amor unos por los otros, ¡háganlo también ustedes!
(4) Pablo desea la misma paz (eirene) que Jesús declaró a sus discípulos (Juan 14:27), para los hermanos de aquel día y para nosotros hoy (v. 14).
A todos (v. 5) conviene la humildad, que
es la actitud de darse cuenta de las limitaciones propias, como Pablo exhorta
que nadie tenga más alto concepto de sí que el que deba tener (Rom. 12:3). Debe
ser la manera de mirarse unos para con otros. Ninguno es suficiente en sí
mismo; nos necesitamos mutuamente. Pedro usa la figura de revestíos, que habla
de ponerse algo como delantal, o túnica de trabajo, tal como la toalla con que
se ciñó nuestro Señor para lavar los pies de sus discípulos (Juan 13:4).
No hay lugar para la arrogancia y el falso orgullo de parte de un seguidor del Maestro. Para reforzar el argumento se cita Prov. 3:34, según la LXX (substituyendo Dios por “el Señor”), tal como lo hace Santiago 4:6. Que tanto Pedro como Santiago use la expresión sugiere que puede haber sido parte de un dicho común entre los primeros cristianos, si es que uno no haya visto la obra del otro. Resiste puede traducirse también como “se opone”, como si fuese un encuentro militar.
Dadas las consecuencias respectivas de la
soberbia y de la humildad, humillaos, pues (v. 6). La humildad se expresa ante
otros seres humanos, pero su esencia básica se relaciona con la poderosa mano
de Dios, sea por su capacidad de reprimir o la de sostener. Esta figura
literaria es común en el AT. (como en Ez. 20:33), mayormente tratando de la
protección de Israel de sus enemigos.
El autor inspirado de la epístola la aplica a la iglesia y explica que el propósito de ello es para que él os exalte al debido tiempo. Y esta aclaración indicaría que está pensando más en ayudar que en castigar. La exaltación vendría en forma suprema con el retorno a la tierra de nuestro Señor, si bien el debido tiempo puede también ser antes, según lo determine el Altísimo.
Joya Bíblica:
Echad sobre él toda vuestra ansiedad, porque él tiene cuidado de vosotros (5:7).
Pero por ahora las circunstancias no se ven propicias. El humillarse
ante Dios no quita necesariamente la ansiedad (v. 7) por la persecución habida
o que se vislumbra amenazante ahí no muy lejos; pero conviene, junto con acatar
las directivas divinas con humildad, echar sobre él toda vuestra ansiedad. Si
él es digno de guiar nuestras vidas, también están seguros con él cada uno de
los detalles de esas vidas. Podemos tener esa confianza, porque él tiene
cuidado de vosotros; lit. “le importa, o le preocupa, lo referente a vosotros”
(ver Salm. 55:22).
El diablo, como león rugiente, anda…buscando a quien devorar (5:8)
3. Advertencia De Cuidarse Del Diablo. 1 P.
5:8, 9:
Sin embargo, el entregar al Señor las
ansiedades no le autoriza a uno a descuidar el esfuerzo y la vigilancia.
Entre lo demás está la
advertencia de cuidarse del diablo. Dos veces antes (1:13 y 4:7) se ha
señalado la importancia de sed sobrios y velad. El Señor Jesús había advertido
a Pedro y a sus compañeros sobre el velar en vista de la pendiente segunda
venida (Mt. 24:42–51); aquí el Apóstol lo aplica al peligro del siempre
presente Satanás, que anda alrededor buscando a quien devorar. El diablo (que significa “calumniador”) es vuestro
adversario, pues como león rugiente su propósito es destruir. ¿Cómo debemos
enfrentarlo?
Resistiéndole, reteniendo firme la fe y
comprendiendo que otros muchos pasan las mismas experiencias difíciles.
Santiago 4:7 dice: “Resistid al diablo”. El
Señor había advertido a Pedro: “Simón, Simón, he
aquí Satanás os ha pedido para zarandearos…” (Lc. 22:31). Resistid (v. 9) en el gr. aquí no es igual a
la voz que se usa en el v. 5. El término aquí es más defensivo, “estar firme contra”.
Nosotros con nuestras propias fuerzas no somos capaces de tomar la ofensiva contra Satanás; pero mediante la fe en Cristo Jesús podemos resistirle, manteniéndonos en la firmeza del grupo de creyentes. Podemos lograr en el conjunto de hermanos lo que aisladamente sería muy difícil.
Joya Bíblica:
Resistid al tal, estando firmes en la fe, sabiendo que los mismos sufrimientos se van cumpliendo entre vuestros hermanos en todo el mundo (5:9).
También ayuda saber que no estamos solos en nuestra lucha. La valentía de
unos estimula la valentía en otros. En el caso de los primeros lectores de esta
epístola, deben afirmarse en su lealtad hacia su Redentor, pese a los feroces
esfuerzos de los instrumentos del diablo, sean oficiales o presiones sociales,
para hacerles renunciar o claudicar en su fe.
Pero la fe (v. 9) bien puede significar más que actuar con fe. También se debe evitar el diluir o desviar la fe, es decir, el cuerpo de enseñanza que ha venido de Dios por medio de sus auténticos mensajeros (ver Gál. 1:6–12; 1 Jn. 4:1–3). Hay que resistir la tentación de ajustar la doctrina porque parece conveniente a fin de evitar problemas.
4. Bendición y Doxología. 1 P. 5:10, 11:
Y (también puede traducirse “pero”) introduce el
contraste entre lo difícil del momento actual y lo glorioso del período
interminable después (ver 2 Cor. 4:16–18). Así, cuando hayáis padecido por un
poco de tiempo, Dios intervendrá con gracia y poder. Hay cosas que Dios hace, o
permite hacerse, que nos parecen incomprensibles de parte de aquel que prometió
amarnos y ayudarnos; pero al final veremos cabalmente que es Dios de toda
gracia.
Nos ama sin que lo hayamos merecido, y su provisión es suficiente para toda ocasión (ver 2 Cor. 12:9). El propósito detrás de todo tiene que ver con que os ha llamado (u “os llamó”) a su eterna gloria. El llamado está en Cristo, como lo está también la gloria. Algunos mss. ponen los cuatro verbos siguientes como un deseo (“os restaure, os afirme”, etc.); pero el peso de la evidencia de los mss. favorece un tiempo futuro: os restaurará, os afirmará, os fortalecerá y os establecerá. ¿Quién lo hará?
Él mismo; Dios personalmente atenderá a sus hijos. ¿Qué hará? Cuatro
cosas:
(1) Os restaurará; el mismo verbo gr. se ha traducido en
Hebreos como “preparar” en 10:5, “constituir” en 11:3 y “hacer aptos”
en 13:21. La idea es poner las partes en el orden debido, corregir, ajustar,
como en componer un hueso quebrado.
(2) Os afirmará, para que tengan firmeza en su vida y
testimonio.
(3) Os fortalecerá para que tengan fuerza.
(4) Os establecerá, es decir, será como la casa fundada
sobre la peña (Mt. 7:25).
La promesa no es librarles de
persecuciones y padecimientos, sino darles poder (ver Hech. 4:29) y victoria. Y
sin lucha no puede haber victoria.
Pedro está confirmando a sus hermanos
(Luc. 22:32).
La perspectiva del resultado final hace que el autor inspirado prorrumpa en una doxología (v. 11), celebrando la grandeza del dominio universal y sin fin de Dios. Amén (ver 4:11).
Concluyó:
La porción peculiar, escogida para su pueblo es disfrutar de su
especial favor, y darle un servicio especial:
· Cristo es el Príncipe de los pastores.
· De toda la grey y heredad de Dios.
Todos los ministros y miembros fieles recibirán una corona inmarcesible de gloria, infinitamente mejor y más honrosa que toda la autoridad, riqueza y placer del mundo.
A él [Cristo] sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Pedro concluye el mensaje con una bendición.
___________
Nota y
Bibliografía:
- e-Sword-the. LEDD. Mundo Hispano.
- Biblia de Estudio RYRIE.
-
Pastor: Carlos Ramírez Jiménez. 15//05//2021.
MISIÓN BAUTISTA “Emanuel”. Ciudadela de Noé.
Los Cardos Mz.E - Lt.18. III Etapa. Cerca del Hospital Regional II. Cel. 942-562691-Tumbes.
charlyibsh@hotmail.com
Visite: El Block ‘El Alfarero Restaurador’ “El Shaddai”.
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